30 de julio de 2010

Corazones de... ¿hielo?

Esta cubitera de goma juega a crear piezas de hielo en forma de corazones. Dos corazones congelados flotando en zumo de tomate. El tuyo y el mío intentando encontrarse. Dos corazones en vasos de duralex. ¿Serán corazones retro? Corazones que juegan a encontrarse, como hacían Lucía y Oliveira en la novela de Cortázar, sin buscarnos llegamos a tropezarnos. A veces las tardes son tan largas como todo un invierno polar con todas y cada una de sus noches. Y entonces pasemos en búsqueda uno del otro o sin búsqueda nos encontramos. Descubrimos caminos usados, desconocidos para nosotros, sin fecha de nacimiento exacta. Este verano está siendo el verano de los paseos al anochecer meciendo el mar. El paseo calma la inquietud: horas de observación, de abstracción, de conversación o silencio, de ideas oscuras que se van aclarando a cada paso, se abren puertas que otrora permanecían cerradas.
Donquiera que puedas estar, dondequiera que yo te pueda encontrar.
¿qué estáis haciendo en este verano que está rozando su ecuador?

27 de julio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: INSPIRACIÓN

Ya han pasado las 12 de la noche y todavía no he escrito nada del post de este martes, no existe nada de un nuevo post de "Los bloggers tienen la palabra". Mientras observo las palabras que sugeriis, me voy perdiendo en un laberinto de ideas y esbozando lo que podrían ser nuevos post, pero no me llevan a ningún punto determinado. Mi rastro se queda en cada expresión y en cada sentencia lenta, y no logro la chispa que prenda la llama de la inspiración. Hay quien cree que para escribir es necesario vivir en primera persona experiencias increíbles. Yo creo que no, por ello, hoy aquí, inspiración es la palabra de los bloggers. Cierto es que una vida plena, intensa y cargada de singularidades ayuda, pero lo cotidiano instaura las historias más apasionantes y desgarradoras, como en esos relatos de Bukowski, nos estremecen en silencio.
A veces hay más inspiración en lo cotidiano, en la apatía y en la nada, que en ese todo que idealizar, ese tipo de vida convulsa que nos lleva de allá hasta allí sin dejarnos tiempo a saborear el aquí y el ahora. Olvidándonos de que lo mejor casi siempre, es el camino con todos sus anécdotas y todos sus personajes. En el camino llega la inspiración. Puede que esté parte en el inconsciente o puede que simplemente sea que la persona en cuestión esté especialmente abierto para captar las señales externas, para ver algo más donde otros no ven nada. Yo dejaría a un lado traumas no tratados, genios irreverentes y, creaciones que surgen tras encierro y divagaciones, esas nubes que siempre han planeado sobre algo que no tenemos bajo control, alguien que vive paralela y ajena a nosotros: la inspiración. Como diría uno de los grandes genios, la encontraremos trabajando. Inconscientes creamos lo impensable. A veces la inspiración surge cuando unos ojos sonríen, con una lágrima que ni siquiera ha brotado, mirando unas manos que teorizan sobre ternura. En una luna llena que persiste e insiste para que la noche, hoy, no sea oscura. En un sorbo de té. A veces las musas se duermen y entonces, para inspirarnos sólo quedamos nosotros mismos, y algún sol, siempre nos queda el sol. Ese sol mío.

Larissa ha propuesto la palabra cuando arrancaba esta parte del blog en la que vosotros dejábais vuestras palabras. Gracias, sin gente como ella que pasase por este sofá, la inspiración tampoco llegaría. Gracias...

22 de julio de 2010

En una azotea...

40 años de la grabación de un último disco "Let it be". La azotea del edificio de Bellas Artes emulando aquel concierto del ´69. Eran algo más que músicos y, quizás por eso todavía hoy seguimos escuchándolos como si fuesen a ofrecernos algo nuevo que tienen guardado. Eran música, revolución social, cultura, desataron el fenónemo fan y, todo en sólo una década. Los 60 fueron la elegida. Se ganaron a Liverpool, luego a Londres y, después al mundo entero y para siempre. La revista Rolling Stone decía hace unos años que merecían un número uno dentro de los 50 más grandes de todos los tiempos y sí, sin duda, lo tienen merecido, por su música, por haber hecho la revolución de paz y amor, por haberse hecho propietarios de una década y poder escribir parte de los libros de historia que llegaron a los que vinimos después... por todo eso y mucho más, pero sobretodo por todas esas almas que han conseguido hacer vibrar a lo largo de su corta e intensa historia y, que a pesar de que este cometa ha pasado, todavía sigue su estela.
Qué homenaje tan bonito se ha hecho esta noche en una azotea de Madrid...

20 de julio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: INOCENCIA

Repasando las palabras que semana a semana proponéis encontré INOCENCIA, y tras este fin de semana creo que es la acertada. Estuve con la inocencia llena de picardía este sábado. Al despedirla empezó parte de este post sin pensar en ninguna palabra concreta. Bi desde el blog Chic and Chocolat propuso la palabra, así que aquí y hoy, sólo por este momento, seamos inocentes de nuevo.

Pienso en inocencia y evoco algo sencillo, cándido. Ingenuo, por encima de algo angelical. Creo en la inocencia real más que en la celestial. Y siguiendo el hilo llego a la infancia, no sé porqué cuando realmente la infancia tiene cada vez menos de inocencia. Pero a mi sí me lleva a esa etapa. En este sofá hemos hablado más veces de infancia, en diferentes matices. Quizás porque para mi la infancia fue una de las épocas más felices. O porque a pesar de que los años se van sucediendo, que los escenarios van cambiando, que los personajes evolucionan, siempre encuentro un enlace a la infancia con algunos de sus momentos, y muchos de los personajes que continúan la historia conmigo. Los niños siempre han estado cerca de mi, desde que yo despegaba de la niñez e intentaba pasar a la siguiente etapa. Mis últimos juguetes fueron reales. M y P. Las recuerdo perfectamente. Jugar a buscar un nombre, espere a verla y dije: "sí... tiene que llamarse Paula, es algo delicado pero sobretodo, tremendamente pequeña". Aquello era el juego que yo siempre había deseado, ahora todo era real, todos éramos reales y estas muñecas reían de verdad, lloraban de verdad, comían porque tenían hambre. Han pasado los años pero nadie puede arrebatarme a mis muñecas. Quizás porque yo también fui la muñeca de alguien y a pesar de los años, sigo intacta a sus ojos. En mi adolescencia llegó L... , era distinto, yo estaba ya en otra época y había pasado de considerar juguete por persona. A lo largo del tiempo aparecieron más niños en mi mundo. Supongo porque sin ellos todo giraría más despacio, con menos ímpetu y sobretodo, giraría sin inocencia, sin esa atrevida inocencia en la que a pesar de saber la consecuencia llevas la acción hasta el último termino. Unos preguntan, otros preguntan mucho y otros preguntan mejor. Todos acercándose para saber un poco más de ese mundo de mayores tan lejano y llamativo. La merienda llegó y con ella, la nocilla reapareció en mi lengua tras seis años en el exilio del olvido. No me gustaba mucho y, sin embargo, tantos años sin tomarla no impidieron que la explosión de recuerdos fuese brutal... cúantos momentos untados, de repente, en un trozo de pan.

Pero hablábamos de niños... En mi trabajo también hay algún niño, alguno especial y distinto. Un día os hablaré de él. Llegan a mi niños que no hablan. Niños dislálicos. Niños con trastornos. Niños estresados. Es siniestro ver como la ansiedad se adentra cada vez más en la infancia, ¿nadie quiere verlo? Pienso en algunos de ellos ahora mismo. Si fuesen míos los llevaría lejos de todo eso que sólo fabrican los adultos. Creo que me los traería a todos a casa como en un arrebato de salvación. Es tan complicado ser incomprendido por los que durante unos años mandarán en ti. A veces me indigno ante esos padres que llegan a mi intentando cambiar las formas de ver, pensar o sentir en esos niños, ¿para qué acelerar el proceso? quizás ellos son desgraciados porque no han sabido conservar algo tan mágico como la imaginación. Han olvidado el juego por el juego. En mi tiempo libre también acabo tropezando con niños, sin ir más lejos en esta piscina donde a veces desconecto del mundo copada por niños, niñas y mamás. Y no sé porqué extraña razón terminan acercándose, mirándome, intentando una forma de contacto... y puede que a mi también me intrigue su mundo, tan distinto y tan parecido al mío. Así que el sino es que un día más terminemos colindantes, juntos o mezclados.

En estos últimos meses los embarazos se suceden a mi alrededor, uno, dos, tres... Y el otro día la noticia de la búsqueda y captura de un embarazo por una persona muy cercana a mi ¿?¿?¿?¿?¿?¿? Supongo que el tiempo sigue pasando mientras coloca nuevos niños en mi camino, siempre próximos para hacerme ver el mundo tal y como lo veo, como ellos lo enseñan: sin perder la capacidad de sorprenderse. Sigo sorprendiéndome pensando en aquel trozo de pan y nocilla. Sigo sorprendiéndome cómo la nocilla untaba los recuerdos.

19 de julio de 2010

Escribiendo en folio blanco...

El pasado viernes mi ordenador dijo... "me quiero morir!", con ánimo de reanimarlo se lo llevaron a arreglar (thanks Jose, Foca´s brother) y volví al lápiz y al boli. Retorné al folio en blanco para escribir un post. Hacía tiempo que no escribía de esta forma... con lo mucho que me gusta a mi jugar con el folio en blanco y un boli, era mi juego favorito de pequeña, jugar a escribir. Escribir cartas. Escribir notas. Post-its que recordaban que hoy era hoy y podía ser especial. Escribir postales. Escribir es relajante para mi. Supongo que por ello el material de papelería siempre atrajo mi atención de forma sorprendente. Papeles de colores, bolígrafos de distintos grosores, tintas, colores, diseños... rotuladores, lápices... Y de escribir a leer. ¿A quién no le gusta recibir cartas en los días de hoy? dejando el mail a un lado para abrir el buzón y encontrar cartas personales, escritas por alguien que ha pensado en ti. Escribir cartas sin guión prefijado sino dejandose llevar y que los temas salgan solos, poder ilustrarlas sin saber dibujar, fabricar los sobres con hojas de revistas, para que cuando llegue al destinatario/a no necesite abrirlo para saber que es tuyo. Y por supuesto, un spray de tu perfume sobre ella. Cuando la lea, será como una pequeña conversación entre los dos y un olor puede evocar mucho. Una carta es algo personal que los bancos han descubierto y han utilizado para llenar de facturas y extractos de cuentas corrientes. Un regalo con una nota, como esta... Si es que cuando falla el detalle, falla todo... y en los pequeños detalles están las grandes cosas.

16 de julio de 2010

Tropiezo contigo...

Tropezarme contigo posiblemente haya sido el mejor imprevisto de los últimos tiempos. Tropezar en el sentido literal de la palabra, en aquel hall de aeropuerto ante mostradores que facturan maletas al país de nunca jamás, y pasajeros que van y vuelven. A veces los choques provocan encuentros interesantes... Y de alguna forma colisionaste en mi vida como una bocanada de aire frío que se tornaba tibio en cada paso. La casualidad a veces es un arma potente que dispara en una única dirección. Volamos desde el mismo punto a hacia el mismo punto b, rayas paralelas, cada uno por su lado pero juntos a la vez. Inconscientes del presente disfrazado. Tú en una fila y un asiento. Yo en el 17A. Terminaríamos siendo partes colindantes. Recordabas mi cara mientras te dejaba pasar. Recordaba tu cara en pleno choque. En un avión medio lleno. En un avión medio vacío. ¿Quién tomará la palabra? ¿Acaso alguien hablará? ........... Cualquier tema puede ser un gran tema mientras eso haga que ese punto b al que volamos parezca más cerca de lo esperado. Hablamos de lo trivial, de lo mundano. De lo tuyo y de lo mío. Hablamos de todo pero de lejos. Tú dices. Yo digo. Aquello no era un flechazo, el amor no llega en la primera perspectiva. El amor, de surgir siempre lo hace después. Conociéndote, y conociéndome contigo, en cada risa que ha brotado. En cada una de tus cosas. En cada milímetro cuadrado de tu barba que no quiere ser barba y se hace exploradora de besos que no llegan a su destino. A veces, uno puede intuir los latidos sin usar tu fonendo. A veces, teniendo todas las palabras te acapara el mutismo. Y entonces caminamos con quietud yo siguiéndote a ti, mientras tú me custodias, con destino desconocido, sin saber a dónde nos dirigimos. El viaje es una incógnita. Las últimas nubes que atravesabamos apuraban en ti la pregunta que descifrase la clave para volver a tropezarnos en cualquiera de las formas. Lo hubiese dejado allí, con la duda de qué hubiese pasado después, dejando el fin en el aterrizaje. Una historia fugaz y sorprendente al mismo tiempo. Ahora el final ya no podrá ser ese. Supongo que no serás tú quién pisará el freno. ¿Qué nos aunó en un mismo vuelo? ¿los mismos deseos? ¿las mismas canciones?


Tú fuego y yo aire. Tú calma y yo tempestad. Yo soy un junio que se enciende y tú una tarde de noviembre. Tú eres bosque. Yo mar. Tú los cuerpos y yo las mentes. Tú en noches silenciosas y yo en mediodías con siesta. Tú eres los ojos que todo lo ven. Yo los oídos que todo lo escuchan. Validamos y refutamos nuestras hipótesis. Los dos hacemos nuestro propio diagnóstico diferencial, cada uno con sus métodos. Y sin saber porqué te encuentro frente a mi como si nos uniese algo más que... algo más. A pesar de todas las disimilitudes hemos tropezado por casualidad. Nuestros asientos estaban contiguos por casualidad. Y es que cuando la casualidad nos busca siempre consigue encontrarnos.



¿casualidad o destino? ¿qué final le ponemos a esto?

13 de julio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: HOGAR

Algunos bloggers demandan que enseñe mi sofá, han sugerido algunas fotos donde se gesta todo este blog, alguna vez dije que casi todo esto sucedía en soledad y en un sofá, quizás por ello esto es un sofá para hablar. Ojizarka, hace unas semanas, propuso la palabra HOGAR y coincidiendo con esto he creído que quizás hogar tendría aquí un espacio, que quizás podáis ver alguna parte de esta casa donde se desarrolla el blog de Estrógena. Un hogar con sofá. Un sofá que tiene mucho de hogar. Por todo eso, hoy aquí, hogar. Arquitectos que hacen casas. Casas que hacen personas. Personas que hacen hogar. Puede que por ello no se pueda comprar un hogar, que es algo más que familia, algo más que amigos, algo más que uno mismo. Es todo ello conjugando un mismo verbo. Puede que el hogar naciese alrededor del fuego, en torno a una cocina y por lo tanto, a una comida, a una lumbre donde poder sentirnos juntos entre conversaciones que se bifurcan. Ayer éramos hogar. Hoy me quedo en este hogar con esa soledad llena de recuerdos que impiden el sentirse sola en este sofá. Hogar, algo más que una casa, algo más que ese sitio donde vives, al fin y al cabo algunos contamos con más de un hogar. Donde te esperan con un beso, con música, con un abrazo, con unas croquetas o, con una sonrisa. Donde te esperan con algo y, sobretodo con la ansias de que aparezcas. En el hogar mueren unos y entran nuevas vidas, como pequeños ovillos de lana que poco a poco empiezan a crecer y, sin darse cuenta mueven también el engranaje para que esto termine siendo hogar. Un niño sería capaz de pintar una cárcel de hogar sin utilizar colores ni brochas. En el hogar nos encontramos, nos agrupamos, nos disipamos, llegamos a enfadarnos, a amarnos, y a trabajar. Una casa se diseña y se construye para acoger personas, para crear hogares, para vivir con alguien, sin embargo no se repara en la despedida y la repartición de recuerdos y olvido a partes iguales. Hay muebles, cuadros, objetos que nunca se usan, cosas imprescindibles. Libros para viajar sin movernos. Música para ahuyentar los fantasmas. Cojines donde caer sin paracaídas. Algo que se vino conmigo de cada sitio descubierto. Luego llegan las anécdotas, las lágrimas, las siestas con sueño, vuestras sorpresas, tu compañía, las risas, las cenas nuestras, los finos detalles de mamá, los cafés entre familia que crece contigo, se perfila el olor propio de una casa... y entonces, parece que todo esto empieza a tener cada día algo más de hogar y menos de casa.
Hogar, ese lugar donde ser esperado y donde esperar a alguien sabiendo que la espera tendrá un buen fin.

Unos patitos de goma que esperan en una ducha para invitados...
En el pasillo, en la entrada, en la primera impresión al llegar a esta casa... Warhol tiene su hueco también aquí, Marilyn, por supuesto.
Uno cojines para caer sin paracaídas... algunos de los que duermen conmigo...
Una puerta abierta de un armario que esconde todo lo que se posa en mi cuerpo desde los pies a la cabeza... Y flores, siempre flores.
Un trozo de lo que se ve desde una perspectiva de uno de estos sofás... París se asoma
Pinzas en una pared de la cocina que sujetan desde un dolar, hasta entradas de conciertos... Dedicatorias de amigos, recortes improvisados... Un mural que cambia por semanas, por días o por momentos... ¿qué me colgarías tú?
Una habitación para invitados, para amigos, para familia... una habitación para ti en la que puedas sentir que este también es tu hogar...
Una pared del cuarto de baño para invitados... frases que cambian de forma espontánea para que no se aburran visualmente. para que siempre puedan tener algo que leer. Algo en lo que pensar. Y para que puedan replicar o escribir ellos también.... ¿qué escribirías tú?
Una ventana en mi cocina llenandola de luz...
Si tiras de uno de ellos habrá toallas limpias, cremas, pañuelos de papel para secarte las lágrimas, protección solar, algo para sujetarte el pelo... todo lo que necesites para poder estar aquí como en tu casa... porque esta casa no sólo la hago yo. Porque este hogar lo hacen unos cuantos.
Y tú, ¿¿qué palabras guardarías en esta casa??

11 de julio de 2010

Rapsodia Gourmet y un mundial...

Este libro huele a un melocotón recién cogido del árbol. Delicioso o al menos tentador. El segundo libro de Muriel Barbery al que llevo leyendo por pequeños fragmentos desde hace tiempo, críticas y demás comentarios. Un regalo porque si, los presentes más sinceros. Este viernes ha llegado a mis manos desde unas manos cercanas, quizás por oirme hablar tanto de "La elegancia del erizo", éste llegó a mi vía Foca y fue tremendamente mágico. De este no me espero nada, quizás porque cuando estás abierto a todo, sin esperar nada, entonces aparece lo mejor. Como tu dedo en mi timbre, sin esperarte. Como tu mirada en mi retrovisor. Me quedaré entonces, con "mi comida y tu elegancia" como reza la dedicatoria. Gracias
FÚTBOL PARA TODOS Y TÚ PARA MI
Esta a punto de jugarse una final histórica en el fútbol. En el mundo de España. En el mundo de Holanda. Y a mi esto del fútbol tanto me como que me lo mismo. Supongo que lo que se les olvida a casi todos los que sudan, laten y se dilatan frente al televisor es que juegan por dinero, mientras que ellos ponen la euforia, hay cheques para soldaditos de plomo. Al fin y al cabo como en un trabajo, que es lo que es, pero todos esos sentimientos aflorados hacen tarea imposible el que un hincha pueda verlo desde este prisma. La verdad es que esto hace que se nos olvide un poco todo lo que está sucediendo y dejan de hablarnos de crisis para hablarnos de fútbol, ¿y si dejan de hablarnos? La pena de todo esto es que unos se alegran por dinero y otros se alegran por devoción. El balón me dá igual donde termine hoy la noche, si en tu casa o en la mía. A mi lo que me gusta es ver como se emociona esa afición ingente, como sufren de amor. A mi lo que me gusta es ver como gritan la victoria con los ojos, como transpiran entusiasmo y como poco a poco todos se contagian. A mi lo que me gusta es ver los nervios en tus labios, la ilusión en tu mirada, las ganas en tus manos, el sudor en tu frente... sin fútbol, en un juego particular. Porque a pesar de todo y pase lo que pase hay algo que ya no podrán quitarles: la ilusión de haber llegado hasta el final del camino.

Un regalo. Un concierto. Jorge Drexler.

Un concierto en un teatro siempre es algo más intímo, tranquilo y cercano, y sí, así fue, pero sin caer en el aburrimiento. Supongo que porque todos los que estábamos allí nos conocíamos de habernos encontrado buscando canciones, letras y vídeos. De algún otro concierto. Todos evocando sensaciones y momentos en los que algunas de ellas las hicimos banda sonora. Público y músicos se entregaban con reciprocidad. La despedida y Todo se transforma. Vuelven con más canciones. De nuevo se despiden. Salió volando la última canción, y nadie se atrevió a pedir más ni una nota más. Ya no hubo despedida. Tanta evocaciones... Venecia en verano. Venecia, yo, y todos ellos encontrados.

Digo que esta vida es llevadera sólo porque sientes tú lo que yo siento...


Me encantan los regalos que se vuelven experiencias. ¿Donde va a parar regalar una cosa con regalar un momento para recordar? Un regalo como un vale por una ida sin vuelta dá igual a donde, unas buenas risas en un metro en Londres, tu pasta a la carbonara, un pedacito de aquel brownie en Praga, aprendiendo italiano entre animales, un mago en el Soho... En esta maleta caben todos los recuerdos de muchos de los importantes en mi camino. Caben todos los recuerdos. Me llevo la maleta a todas partes. Este, ha sido, otro muy buen regalo para mi inventario particular. Gracias de nuevo.
Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo...

Esta noche estrené uno de mis regalos de cumpleaños, una entrada para ver Jorge Drexler. Un mes después pude probar el regalo y comprobar si funcionaba. Y tras dos horas y veinte de concierto he comprobado que sí, funciona perfectamente, así que me lo quedo.
No hay nada tuyo que no quiera ver yo...

Aquí un vídeo de la que se suponía que sería la canción final, Todo se transforma, por fin me ha dejado cargarlo. Siento la mala calidad del video pero estos técnicos imagen y sonido no están todavía avezados...jajaja. MUA!!

video

9 de julio de 2010

LAUNDRY INDUSTRY

En esta última visita a Amsterdam se me han quedado piezas sueltas por mostraros, entre ellas una tienda que me ha causado gran atracción, LAUNDRY INDUSTRY.
Buena decoración, minimalista, con materiales naturales, a veces decadentes, madera gastada, hormigón en las paredes... Mezclado con piezas con cierto punto ostentoso dando el contrapunto, difuminándose muy bien dentro del espacio, como una silla forrada con seda, una gran lámpara de cristal... El objetivo principal por lo que hablo de esta marca y tienda, nacida en Amsterdam, es por sus prendas, sus diseños contemporáneos en colecciones de calle. Ahora ha cumplido la mayoría de edad, ha viajado al extrajero y muchos la siguen y la persiguen. A mi me ha encantado.
Aquí os dejo algunos de los modelos de los que he podido conseguir fotos, pero tenían vestidos muy, muy bonitos. Tejidos nobles con buenos patronajes que hacen que quede cada costura en el sitio donde deben estar. Pero sobretodo diseños funcionales muy ponibles, y que dependiendo de complementos de podrían jugar partido en diferentes estilos y momentos.
Me encanta toda la gama de tonos nude, los bordes en negro resaltando las formas. Los cuellos, la seda y, sobretodo el lazo le dan punto femenino.
Con discreta manga globo jugando con botones y raso marcando una línea en vertical. Lo había en otros colores,uno de ellos en gris, con el raso y los botones en negro, creaba un efecto interesante.

Este era de uno de los que más me ha gustado, además de que quedaba especialmente bien. Con suave tejido, el detalle de las mangas y los recortes en el pecho con tejido distinto dando el contrapunto.

Direcciones : 1BG Spui , Amsterdam / / / Herengracht 478, Amsterdam. Tiendas en Amberes , Londres y Milán .

No cuento con muchas más fotos sobre la tienda y la colección, pero bueno, sólo quería hablaros de la una de las tiendas descubiertas, durante distintos viajes, que más me ha gustado en todo su conjunto en el último año.

¿La conocíais? ¿Qué os ha parecido?

6 de julio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: ESCLAVITUD

Hoy una de esas palabras propuestas hace tiempo que se quedó en la lista como pendiente de un hueco en este sofá. Idriel Nandi la propuso desde un blog que anuncia una vuelta a los principios. Supe que esta palabra, antes o después merecería ser pronunciada aquí.
Palabra tabú, abolida, filtrada entre generaciones, tolerada, callada. Muerta y resucitada. Hoy esclavitud.
"Olympia", Manet
La esclavitud surge ya en Mesopotamia, y a partir de ahí se reproduce en diferentes lugares y civilizaciones. En la antigüedad greco-romana se reinventa como práctica social y económica, surgirían las primeras sociedades "esclavistas" fundadas en bases económicas. Dinero y poder siempre arrogantes, corrompiendo mentes. Relaciones entre individuos en el que uno es sujeto a los designios del otro sin opción a réplica o decisión. ¿Cómo te sentirás cuando un extraño llega y se traga tu libertad? ¿A qué sabrá la libertad de los demás? ¿Provocará acidez?
La fuerte ideología racista incrementaría el negocio esclavo. Negros defectuosos. Negros como animales. Jurídicamente como cosas, personalmente ni eso. Hay cosas a las que nunca tratarías así... la medalla de abuela, la camiseta de la suerte, la foto de aquel verano en la playa, el primer dibujo de Laura, ese libro dedicado, un vestido descubierto en el baúl del cuarto que repartimos en falda y camiseta, una entrada de un concierto de Springsteen... ¿acaso hay cosas que valen más que personas? De la misma forma que cuando empezabas a aprender a sumar te decían que peras no podían ser sumadas con manzanas, personas no pueden ser comparadas con cosas. Cada uno tiene un valor y un precio distinto.
Administraciones locales, nacionales e internacionales que prácticamente no existen, no llegan fácilmente, no se oponen y no luchan contra ella. Falta de leyes, o su aplicación, que garanticen la igualdad y protección jurídica de las personas. Corrupción en los que deben controlarla. De nuevo poder y dinero... siempre acabamos cerca de ese fango, si no es metidos en él. Hacen que por muchos tratados y mucha abolición, siga existiendo la esclavitud en distintas formas, que todavía hoy sigamos en la compra-venta de personas. Sólo que ahora hemos cambiado cadenas y látigos por fondo monetario internacional y reservas naturales. Los eufemismos se multiplican como panes y peces.

Todos en algún momento y de alguna forma somos esclavos. Esclavos de un reloj que tiene prisa. Esclavos de nuestro trabajo, impuesto o elegido. Esclavos de sus manías. Esclavos del dinero, que siempre encoge cuando está a nuestro lado. Esclavos de la báscula de la moda. Esclavos de títulos que no traen formación. Vicios que nos hacen esclavos. Esclavos del "qué dirán". Esclavos de divanes ajenos que hacemos nuestros con un anónimo al que detallamos lo que no nos atrevemos a contarle al del espejo. Esclavos de la religión, de la fé, de no quedar mal con cada dios nuestro. Pero la peor esclavitud es aquella en la que terminas siendo esclavo de ti mismo.

Y tú, ¿qué palabra estás pensando ahora mismo?

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