En un post anterior (aquí) os hablaba de como la naturaleza cura, al menos a mi sí me ocurre. Cada vez más siento cómo la naturaleza es capaz de renovarme, de hacerme desconectar, y de cargarme de buena energía. Alejarme del asfalto, de la multitud, de la ciudad, del cemento y el cristal, y encontrarme entre hierba,plantas,árboles,mar... Esto me cura. Totalmente.







Y en esos momentos, como con las ganas de congelar el momento, saco algunas fotos pero es imposible traer toda la paz y buena energía que todo esto logra infundirme. Colores, texturas, olores. Sonido a naturaleza. Ese sonido de viento ligero jugando con los árboles, de pájaros que cantan. Venimos de la naturaleza, somos parte de ella. Y quizás por eso, cuando estamos en un hábitat artificial y nos sentimos colapsados, no hay mejor cura que volver a los orígenes. Conectar con la naturaleza es conectar con nosotros mismos. Y eso siempre cura.
