esta canción ¿por qué? porque me gusta mucho :)
Cientos de palabras se me ocurren para empezar el año, muchas las habéis dejado por aquí. Pero voy a empezar con una que yo creo que resume perfectamente cualquier comienzo: desconocido. Lo ignoto se presenta ante nosotros. Nos encontramos ante el abismo de lo oculto, dispuestos a avanzar en lo inexplorado aunque nadie puede retener del todo ese vértigo que produce todo lo extraño. Aquí y hoy, todos ante lo desconocido.
Cientos de palabras se me ocurren para empezar el año, muchas las habéis dejado por aquí. Pero voy a empezar con una que yo creo que resume perfectamente cualquier comienzo: desconocido. Lo ignoto se presenta ante nosotros. Nos encontramos ante el abismo de lo oculto, dispuestos a avanzar en lo inexplorado aunque nadie puede retener del todo ese vértigo que produce todo lo extraño. Aquí y hoy, todos ante lo desconocido.
Enero no es un mes que me guste demasiado, un diciembre de luz y festivo nos aparca en la parrilla de salida. Diciembre y los finales. Hay algo que me atrapa en los finales, y si son para volver a empezar pero diferente, entonces ya no pueden gustarme más. Y enero me evoca silencio, gris, y lentitud, esa lentitud que traen los comienzos, mientras tenemos que desenredarlo todo para poder empezar. Desenredar qué queremos, a dónde vamos, por dónde iremos... antes de emprender la marcha. Antes de ir a ponerle cara a lo desconocido, una de ellas, claro, porque todo y todos tenemos esa cara oculta, eso que es desconocida a los demás, a veces incluso a nosotros mismos.
Desconocido puede ser lo conocido que se esconde o, todo lo que nos queda por conocer, que siempre abarca más que el tiempo del que disponemos. Por eso nunca nadie lo supo todo. Queremos saber qué sucederá, qué ocurrirá, cuándo y cómo, con quién estaremos cuando recibamos la noticia. Pero nadie piensa en que si ahora le dejasen ver por una mirilla su vida en los próximos años quizás dejaría de desear continuar la historia. Paso a paso iremos juntando las piezas, colocando, etiquetando las escenas, archivando u olvidando, pero descubriendo en tiempo real. Estamos en la carretera, ahora vamos a dejarnos sorprender.
Hay desconocidos de ascensor, en los que las distancias de seguridad son invadidas mientras se mira al cielo o al suelo; desconocidos de calle a los que jamás volverás a ver y que ni siquiera has mirado; desconocidos que se vuelven conocidos para ser de nuevo desconocidos que quizás caminan juntos; desconocidos que nos llaman poderosamente la atención, no dentro de lo sexual, ni dentro de la belleza, sino como una sensación que se desborda; desconocidos que no queremos conocer tan sólo por la energía que nos llega o por la imagen que se refleja en nuestras retinas; conocidos que desconocemos porqué están tan lejos de nosotros estando tan cercanos, ¿qué habrá pasado? - piensa él mientras la mira de reojo en el sofá. A veces lo cerca y lo lejos están abrazados por la ambigüedad. Y desconocidos que se tropiezan con tu vida de frente, o tú con la de ellos. Que no se vuelven ni amigos, ni amantes, ni religión, tan sólo desconocidos con los que puede que hayas compartido más que con algún conocido, a pesar de que posiblemente jamás volveréis a veros. Pero siguen en ese plano, el de lo desconocido, y es quizás es eso lo que os ha invitado a compartir: el anonimato compartido. Porque los desconocidos también comparten.
Una frase sobre el futuro, ese tiempo desconocido, "Te llaman porvenir porque siempre estás por venir" M.Benedetti
Una blogger muy conocida en el sofá deja la palabra. Gracias de nuevo, Rose. Buscamos palabras para nombrar lo desconocido que de a poco se tornará conocido y nuestro. Siempre nuestro.
Una blogger muy conocida en el sofá deja la palabra. Gracias de nuevo, Rose. Buscamos palabras para nombrar lo desconocido que de a poco se tornará conocido y nuestro. Siempre nuestro.