Un post exprés sobre los regalos que no se venden y los regalos porque sí. El domingo ha sido el día de la madre, y aunque "el día de" es todos los días, este año he pensado en hacer una reproducción de una postal que le regalé a la mía hace, nada más y nada menos que, veintitrés años. Cuando somos pequeños el dibujo siempre es algo recurrido para un regalo, con los años vamos a lo material, pero señores, ante la crisis, creatividad; y la creatividad nos libera, nos estira, nos deja livianos, y el dibujo relaja y dispersa la mente, aunque dibujemos peor que hace veintitrés años (totalmente recomendable, colores y papel y... ¡manos a la obra!). Además, estos son esos regalos que no se compran y en este caso fue el que más ilusión le ha hecho. Porque las mamás se lo merecen todo, todo y todo :))
Y estos son los regalos porque sí. Porque hoy es hoy, porque encierran muchas ganas de sorprender; porque quién lo recibe se lleva el sorpresón del día; porque las neuronas chocan entre sí pensando qué habrá dentro. Porque los regalos de "fiestas de no cumpleaños" me fascinan, y las personas sorpresonas más todavía. En este caso era algo que me ha chiflado, me encanta desde que era muy pequeña y, en el próximo post acercaré alguna foto. ¡¡Sí, sí, sí!! Saltando con la sonrisa puesta por toda la casa digo: "gracias, gracias, gracias!!". Y ahora, a empezar la tarde. Piensen, ¿qué contenía la caja? Pronto saldrán de dudas...
¿Desde cuando no haces un dibujo a alguien que quieres?(¿y si lo haces hoy?)¿Eres de regalos porque sí y de "fiestas de no cumpleaños"?
Fotos: Estrógena

