¿A quién no le han preguntado cuando era pequeño qué quería ser de mayor? Esa pregunta entraña tantas dudas como sueños. Al fin y al cabo no sabes ni qué pasos hay que dar hasta llegar allí pero siempre hay algo que quieres ser de mayor. Futbolista, enfermera, astronauta (como decía yo...)pintora, actriz, profesora, piloto, bailarina, cocinera, jueza... Porque claro, de niño es difícil que alguien diga que quiere ser diseñador gráfico, documentalista, asesor inmobiliario... algunas de esas profesiones desconocidas en la infancia. Tantos y tantos sueños posados en una profesión que la mayoría de las veces no llegará a ser realidad, ¿pero qué más dá? lo importante es que en aquel momento tú soñabas con esa idea. Luego llega el tiempo, las circunstancias, el carácter, la forma de ver las cosas, la vida caprichosa en muchos momentos, te llevará por caminos distintos que quizás no terminen en el lugar donde un día querías llegar... Los sueños cambian y lo importante es que llegues al lugar donde tú quieres llegar hoy. Yo quería ser astronauta, soñaba desde el patio de mi abuela mirando al cielo... y desde el patio de la vecina, bajo los árboles diciéndole que algún día iría más allá de las nubes y le saludaría volando a las estrellas. Adoraba vender, jugar a las tiendas, envolver lo que mi clienta me compraba... mi sueño era tener una mercería(sigo adorándolas, un día les dedicaré otro post) Luego quería viajar, conocer... así que decidía que lo mío era ser guía turística, pero sería pesado repetir siempre lo mismo; me parecía mucho mejor lo de au-pair, deseo que quería cumplir a los 18 años. La psicología del lenguaje se cruzó en mi camino, el habla y la voz pusieron el resto. De momento, me convence eso de estar entre mente, palabra, memoria, voz y lenguaje; levantarte para hacer lo que te gusta y además recibir una recompensa monetaria, no parece trabajo. A pesar de que haya días malos, días en los que te enfadas contigo misma, días que salen mal, pero seguir haciendo lo que quieres, porque tú lo has elegido y aún encima pasarlo bien, parece un juego.Y yo aún no sé lo que quiero ser de mayor...