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24 de junio de 2014

Nuestro San Juan

San Juan es el fuego, un nuevo solsticio lleno de deseos, el verano. San Juan es la luz, las verbenas, los rituales. Y un nuevo año seguimos celebrando todo eso y mucho más. Celebramos que estamos aquí, que nos sobran los buenos deseos y las ganas de que se hagan realidad. Celebramos con los que más queremos y con eso ya tenemos lo esencial para  que sí sea una buena celebración. 
No podía faltar mi ramo de San Juan, que se ha quedado a la luz de la luna durante toda la noche. Levantarme y lavarme la cara con agua de flores es una muy buena forma de comenzar el verano. Son esos gestos que nos cargan de buena energía, como recibir unas frambuesas recolectadas por un amigo y preparar una mousse helada de yogur y frambuesas. Deliciosa, sana y bonita. No debemos olvidar que hay algo que siempre podremos elegir, y esa es nuestra actitud ante las situaciones. No podemos elegir que no surjan obstáculos durante el camino, hay factores que se escapan a nuestro control; pero sí podemos elegir cómo vivir y cómo afrontar las situaciones. Hubo deseos en papeles envueltos en hojas de hiedra que serían lanzados a la hoguera con toda la buena intención. Y esa es la actitud, porque quizás no se cumplan pero nunca hay que perder la ilusión y las ganas mientras nos dejamos contagiar unos con otros por los sentimientos positivos. Hubo tiempo para charlas, para comer todos juntos alrededor de la mesa, para risas, para bailes. Y para brindar por un próximo San Juan juntos y lleno de vida con los deseos cumplidos.  
Cargados de buena energía, con la sonrisa puesta y los deseos en el aire. A por un solsticio lleno de buenos momentos. 

Y tú, ¿cómo has celebrado San Juan? ¿Algún ritual que siempre hagas?

Fotos por Estrógena y compañía

18 de marzo de 2011

Un día como este el año pasado...


Una canción que dice algo así como que todo tiempo pasado es peor, que no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar, cierto, no?? A veces, conviene pararse a reflexionar en eso cuando empezamos a quejarnos por el hoy...


Hay días en el calendario que uno desearía borrar, inevitablemente es imposible. Se añaden, sin haberlo premeditado, a esa colección de los peores días del año. No pasa nada, la noche traerá su fin y el tiempo los llegará a suavizar. Justo un año después llegará un día con un nombre igual, en el que habrá una nueva oportunidad para hacer de ese día uno mucho mejor. Una forma de celebrar el fin de esa guerra. Un día en el que tenemos la obligación de pasarlo bien por este año y por el anterior. Una forma de quemar las naves, de brindar por haber saltado el charco, de ver que lo malo también tiene fin y, un año más estamos aquí para contarlo. ¿Por qué sólo cabe celebrar cumpleaños y grandes eventos? ¿Acaso poder decir que un año después de aquel horrible día estamos aquí y mucho mejor no merece una celebración? No es necesaria una majestuosa fiesta, vamos a celebrarlo a nuestro modo el ritual para brindar porque los malos tiempos vuelan lejos.

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