El día comienza con la oportunidad de ser vivido con toda la intensidad que nosotros queramos darle. Lo bello de esta vida es que cada día es diferente, todo es un continuo cambio. "Me aburro. Siempre es lo mismo" ¿cuántas veces oímos eso por parte de algunas personas? Es el mismo camino pero siempre es distinto; vamos a dejarnos sorprender como si fuese la primera vez y sintiendo que puede ser la última. La vida se ha inventado para ser vivida. Nada más. ¿Qué es vivir? El concepto aquí depende de cada uno.
"Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saber vivirla. Que cada uno que lo resuelva como pueda." Frida Khalo
El concepto "slow life" está más de moda que nunca, quizás porque lo necesitamos más que nunca. Lo lento no tiene porqué evocar lo torpe o lo desinteresado. La calma da la oportunidad de disfrutar plenamente de cada instante y cada cosa. Hoy se vive acelerado, acumulando cada vez más prisa y más estrés; uno cuanto más corre más prisa tiene. Evidentemente es bueno saber correr cuando el tiempo apremia, saber soportar la presión cuando las circunstancias llegan; pero también es importante saber frenar y calmarse para reflexionar, decidir, disfrutar y, ser consciente y protagonista de nuestra vida. Hace años, cuando llegué a Italia comencé a hablar con el vecino y le pregunté con impaciencia a primera hora de un domingo: "Y hoy ¿qué hacéis?", pensando en mil planes con el día por delante en la ciudad o fuera de ella. Él, un señor casi octogenario, me contestó con toda la calma del mundo: "Nada. Si vienes para estar aquí un tiempo tendrás que aprender lo que es el "dolce far niente". Sino, habrás pasado por Italia pero no habrás vivido la Italia." Pues que viva Italia y el "dolce far niente".
Y tú, ¿practicas el dolce far niente? ¿tus estrategias slow life?
fotos: el blog de Estrógena












