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27 de marzo de 2012

Los bloggers tienen la palabra: FELICIDAD

To Love You All Over Again by Madeleine Peyroux on Grooveshark
El otro día paseaba por la calle Fuencarral cuando se me acercaron dos mujeres, una de ellas con micrófono en mano me pregunta si les contestaría a unas cuestiones. Acepto. La pregunta era: ¿Cómo te imaginas una fiesta en el cielo? Y mi mente se quedó en blanco, como las nubes de ese cielo que estaba imaginando. "Una fiesta en el cielo..." Pienso. Había más preguntas, ¿quiénes estarían? ¿cómo irían vestidos?...  No llegaba a poder ver quiénes estarían, ni cómo irían vestidos. Sólo llegaba la idea de un clima de felicidad. Una idea dispersa de la felicidad invadió mi mente. Aquí y hoy, la felicidad nos desborda en el sofá. 


Hace mucho tiempo que tengo esta palabra en la lista pero me parecía complicado darle un sentido porque entramos directamente en lo subjetivo. Cada uno de nosotros está pensando en algo distinto cuando hablamos de felicidad, pero seguro que hay puntos comunes. Además, corre por ahí la falsa creencia de que la felicidad es utópica, un estado imposible al que jamás se llega. Mentira. Es esa idea de imposibilidad lo que nos aleja de ella. Hay momentos de felicidad, por supuesto que sí. Los hay y están para ser vividos por entero. ¿Quién no ha sentido un momento de felicidad? Ese momento en el que te sientes desbordado de alguna forma, incontroladas emociones laten en ti. Un momento dónde sólo puedes disfrutar porque ha llegado lo deseado; porque el sueño se ha hecho realidad. Un momento en el que uno se siente satisfecho, alegre y en paz. Porque la felicidad puede ser algo así como el desbarajuste desde la euforia, pero siempre será sobre la paz con uno mismo. Audrey decía que las chicas felices son las más guapas, y lo suscribo absolutamente. Y es que, en el fondo, creo que la felicidad es actitud.



Pequeños momentos que vamos viviendo y archivando en nuestra propia maleta, los que construyen una vida feliz. Suena a tópico pero sin la capacidad de disfrutar de lo pequeño, lo grande nos pasa desapercibido. Utilizamos el presente para planear el incierto futuro, cuando llega el futuro esos planes se llevan a cabo o no, pero continuamos planeando,y mientras hacíamos planes se nos olvidó ser felices. A mi me ha pasado,¿y a ti? Luego, la vida te lleva a lo impensable y ahí entiendes que sólo hay una forma: ser feliz. Encontrando aquello que nos aporta felicidad y, por supuesto, encontrándola en uno mismo. Igual que un árbol encuentra la felicidad en un rayo de sol y florece. Tarea que a veces se nos vuelve difícil, por la apatía o la desesperación que en determinados momentos nos invaden, pero no imposible. Sucede, advierto que eso sucede, y entonces uno prueba a qué sabe la felicidad.



Y para ti,¿qué es la felicidad?

La palabra la deja mi fan nº1. Gracias, mamá, por todos esos grandes momentos de felicidad.                                                        

21 de diciembre de 2010

Los bloggers tienen la palabra: SATISFACCIÓN


Primero, un poco de música para sentirnos satisfechos, para que nos atrape la tranquilidad cuando no hay hueco para nada más. Una canción de uno de mis grupos de cabecera. Esta canción me huele a Navidad sin hablar de Navidad. Se queda un halo de esa euforia nostálgica.
La última palabra antes de Navidad. Palabras como regalo podrían ser la acertada, pero para mi la palabra de este año sería satisfacción. Hoy todos mostrando nuestras satisfacciones particulares de este 2010... Porque seguro que no ha existido el año en el que no podamos haber guardado una satisfacción en nuestra colección individual.

imagen : we heart it
Unos días y nadaremos en Navidad, este año Diciembre está siendo todavía más veloz que otros años. Mi casa se ha cortado el pelo y ha decidido maquillarse. Ha cogido un recorte de revista y se propone ser como ella, pero con su yo particular autoproclamándose. No ha llegado el árbol, pero han llegado las luces. Como os decía el otro día, han llegado las velas cuando las tardes quieren ser noches. Los regalos están esperando a sus destinatarios. Mi lista este año es corta, intensa y franca. No hay cosas materiales que se me ocurran para ser pedidas, esas que podría conseguir cualquiera. Quizás por eso me siento bien, como decía el poeta, ligero de equipaje. Sentir que uno necesita cada día menos para ser feliz es un gran regalo a uno mismo. Sentir la ingravidez. Satisfacción en el aire. Unas navidades en las que tendremos la gran cena donde lo importante no será lo tangible sino el brindis por seguir juntos un año más, igual que un racimo de uvas que intenta recolocarse en el frutero, amoldándose a todo lo demás. Con las necesidades saciadas, los deseos cumplidos, las dudas resueltas, las exigencias cumplidas... Sólo queda hueco para sentirse satisfecho. Viendo como tras la tempestad llega la calma. Salud y equilibrio para vosotros, esos de los que ahora mismo me acuerdo. Un gran momento que se expande a lo que me rodea. Confluye con el gran momento que viven ellos, los que más quiero. Que todo este buen momento se prolongue al infinito. Yo quiero una navidad como esta, una navidad que dure todo el año. Un invierno donde no notes el frío, regalos que gritan sinceridad, luces, cuentos que siempre terminan bien. Pupilas que emanan calor, miradas que consiguen hacerte sentir orgulloso. Quiero que me cuentes lo que ves. Quiero que me cuentes todo lo que quieres ver. Feliz Navidad!


Gracias por la palabra,unas de las dejadas por Idriel Nandri. Realizado. Tranquilidad. Una mezcla que se acerca a satisfecho. Gracias por la satisfacción de que cada día hay alguien por aquí, de que todavía hay gente que sigue queriendo quedarse a leer a una Estrógena que os espera sentada en el sofá para hablar.

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