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5 de marzo de 2015

Mi querida Amsterdam

El pasado Octubre, cuando el otoño empezaba a hacerse hueco regresé, una vez más, a mi querida Amsterdam. En el primer post de este año os lo comentaba de refilón, no había tenido tiempo para pasarme tanto como me gustaría por este sofá para hablar e intenté resumir mis últimos e intensos meses del 2014. 
Ahora, con más de calma esparciré por el sofá algunas fotos del viaje, compartiendo con vosotros unos de los momentos de esta última escapada en soledad a una de mis ciudades prefieras, por no decir mi ciudad preferida. Amsterdam tiene algo tremendamente especial para mi. La primera vez que llegué la recuerdo como si fuese ayer mismo: llegué con un amigo a la estación central, estaba anocheciendo en un día de mediados de Julio. Estábamos rodeados de bicis, tranvías y arquitectura tan pintoresca como la de Amsterdam. Y le dije: "No sé porqué pero aquí volveré muchas veces". Y así fue, al año siguiente, y al otro, y al otro, y al otro... Y siempre tengo ganas de volver. 
Applee pie del Café Winkel, en la plaza de Noordermarkt. En el barrio del Joordan. Mi favorito. Los sábados hay un mercado de agricultores locales en los que encontraréis todo tipo de víveres de una calidad suprema. Leche, quesos, miel, frutas, verduras, flores, tartas caseras... Fue el dueño del Winkel quién comenzó la tradición, montando nueve puestos de comida biológica en el año 1987, con la idea de atraer más gente los sábados por la mañana. Hay mucho y muy buen ambiente. 
Entrando por esta puerta encontramos en su interior el patio de Raepenhofje, creado en 1648 por un judío para damas protestantes. En Amsterdam hay muchos "hofjes", grupos de casas con un patio interior destinados a los más necesitados, o en el que vivían mujeres solteras o viudas dedicadas a la oración y a las obras de caridad. Begijnhof es uno de los patios más famosos, data del 1460 y está en pleno centro. Hay otros como este, menos famosos pero no con menos encanto. En estos lugares parece que el tiempo se ha detenido. 
Aquí, en uno de los cafés de las Nueve Calles viendo el tiempo pasar. Quizás, unas de las calles más bonitas del mundo que acogen a unos paseando, a otros en bici, para ofrecer tiendas especializadas, vintage, diseño, cafés magníficos y acogedores. Y es que estas calles son pintorescas, auténticas y con un tremendo encanto. Un lugar del que no quiero irme nunca.
Quesos y pan con semillas. Goodies es uno de esos locales en las Nueve Calles en el que a cualquier hora os acogerán con buen ambiente para tomar algo delicioso. 
En esta esquina está uno de los lugares a los que siempre voy cuando estoy en Amsterdam. Small World es un lugar con nulo atractivo en un local pequeño, pero el agradable servicio, sus deliciosos bocadillos, su quiche, sus tartas, sus zumos naturales... Imposible no rendirse a sus encantos. Si hace buen día, su terraza es una alternativa acertadísima. La imagen con  esta bella dama en bicicleta me pareció que tenía que traerla hasta este sofá sí o sí. Era la elegancia paseando en bicicleta.

En bici por delante del museo de arte moderno Stedelijk mientras caía la noche. Cercanos están también el Rijksmuseum, el museo Van Gogh y el Concertgebouw, por la parte trasera. 
Una casa cualquiera, en una calle cualquiera. ¿Qué importa dónde exactamente? No hay cortinas en casi ninguna casa, dejando el mensaje implícito de que aquí no hay nada que esconder. Y como todo queda abierto quizás por eso nadie curiosea. Así los encuentras cuando termina el día: preparando la cena, leyendo, tocando el saxo, escribiendo, tomando una copa de vino, compartiendo el final del día con alguien... Ahora sí, las casas toman vida y se convierten en hogar. Entonces todo cambia... para mucho mejor.  

Es difícil, como decía, explicar todo lo que aúna Amsterdam y además lo que significa para mi. Pero yo me quedaría con la palabra paz. Es calma, silencio, acogimiento. Es sorprendente ver como estás paseando por una de las calles que supuestamente pertenecen al centro, y encontrarte solo, en completo silencio, abrazado por una sensación de paz. Amsterdam es eso para mi, además de  comer tranquilamente, de pasear en bici con el aire en la cara. Amsterdam es escuchar a Madeleine Peyroux con la ventana abierta que da al patio trasero de la casa. Amsterdam es   mercado, té frío y pastel de manzana en la terraza disfrutando del ambiente. Es vintage y el último diseño casando a la perfección. Es pasear, es parar porque sí, es inspiración, sonrisas, sueños que no despiertan. Amsterdam es sentirme en casa. Es energía de la buena buenísima. 


Y ahora, a soñar despiertos. 


Y para ti... ¿Qué es Amsterdam? ¿Cual es para ti esa ciudad que ocupa un lugar especial?

16 de junio de 2012

Inspiraciones de celebraciones

Born To Run by Bruce Springsteen on Grooveshark y el corazón se volverá del revés... cuánto encerrado en unos minutos de música; más que una canción, un himno.

Encuentro tiempo y espacio para sentarme con calma en el sofá. El tiempo últimamente pasa volando, y es que sin darme cuenta Junio ya ha agotado su primera mitad. Ahora comienzan lentamente a coger el vuelo estas 27 primaveras, e iremos a donde el viento nos lleve. Pero todavía queda una última celebración este domingo, como colofón. Al soplar las velas de las diferentes celebraciones iba pidiendo distintos deseos, pero hubo uno de ellos que salió del alma, y si ese deseo se cumple entonces estos 27 serán buenos buenísimos. Y las velas, con señales de humo, me dijeron:"deseo registrado para ser cumplido" ;)

Una de las tartas de este cumpleaños intentando multiplicarse por 27...

Haber quedado con alguien y que decida comprarte una muffin maquillada y vestida para la ocasión, y la traiga hasta ti tiene mucho encanto. Que venga a buscarte, y al entrar en el coche esa muffin contenga una vela encendida para ser soplada, esté cantándote "cumpleaños feliz"  y Los Planetas suenen de fondo... ¿acaso no es para echarse a llorar de emoción? Son esas cosas que hacen grande a alguien, y estiran el corazón de quién las recibe. Y mucho. Me-ha-en-can-ta-do!!

La vela ya había sido soplada y el deseo flotaba ya en el aire. Abróchense los cinturones, arrancamos  a celebrarlo

Viene a recogerme tras un examen. Me trae tarta de chocolate y su enorme sonrisa, imposible que mi ánimo no se eleve. Hace tiempo la vida sin saberlo nos cruzó de una forma casual, partes de un grupo. Ahora, de nuevo, la vida nos une porque sí, y eso toma mucho más brillo que si hubiese sido por casualidad. Un abrazo enorme, hablamos de todo y más, carcajadas por doquier. Pregunta, escucha, opina. Habla de un impactante enamoramiento, los ojos crean chispas. Ella es de esas personas bonitas. La tarde se prolonga y mientras, me hace maravillas en el pelo, en la piel, y pone color pasión a las uñas de mis pies. De repente, creía estar con Barbie en su salón de belleza. Nos bendecimos con purpurina, brindamos por todos los que cumplimos en Junio y... por las tardes como esta!!
Cuando decía que era el salón de belleza de Barbie no era de broma... ;)

Me llega esta felicitación y me deja la sonrisa puesta todo el día. A falta de tener mail, este perro tan guapo, amante de la buena música, se sirve de su dueño para mandar mensajes(los recibo y me emocionan). A la vuelta del trabajo su felicitación llegaría de su boca a mi mano(emoción por dos). Y es hay perros que pueden demostrar más sentimiento que cualquier humano. También es cierto que hay dueños que saben sacar lo mejor de sus perros. En fin, podríamos decir que están hechos el uno para el otro. Encantadores ambos. 

Ooooo... gracias Platón!! claro que sí, yo sé que sí... grandes y muchos :))

Me visita una de mis burbujas con las manos llenas de buena energía. Comemos juntas, encendemos velas y pedimos deseos. Para nosotros y para los que más queremos. Hablamos largo y tendido, nos reímos, en medio recibimos una buena noticia, hurgamos en el baúl de los recuerdos, buceamos por distintas tiendas y terminamos comprándonos lo mismo. Sí, la misma pulsera, el mismo collar, el mismo foulard, los mismos slippers, y a falta de unos, dos. También iguales. Pero lo no material era lo que realmente se mantenía idéntico. Había las mismas risas, los mismos guiños, la misma música, y los mismos mimos. Son de esos días que el aire se ha limpiado tras la tormenta; de esos en los que la energía se queda renovada. 

Paso a paso caminando juntas... 

Queda la última celebración. Este domingo con mi querido Springsteen en Madrid habrá llegado, por fin, ese esperado día de sol. Todo listo para dejarme empapar de emoción de la buena. Escuchándolo y pensando que quedan tan sólo horas mi corazón se acelera. Un pajarito me dice que cinco paquetes de kleenex no serán suficientes. Y es que esto es más que música, es más que espectáculo. Será más que un concierto, mucho más. Necesitamos amor del bueno y sabemos que allí lo encontraremos; sino siempre nos quedará el nuestro, que ese sí es amor del bueno. On, two, three!! Start the show!!

No retrait, baby, no surrender ;)

Y estas han sido parte de las celebraciones de estos 27. Esto ha sido la primera mitad de este Junio que vuela. Estos han sido algunos de los que me han acompañado en el comienzo de mi particular nuevo año. Estos son algunas de mis burbujas, algunos de los que consiguen inspirarme. ¿Qué voy a decir yo? que son lindos del alma hasta la piel.  

2 de junio de 2012

En el intento de condensar...

Decía la semana pasada que tenía muchas cosas por compartir, tantas que no cabían en un sólo post. Un viaje precioso, un concierto soberbio, una cena que no podía posponerse más, reencuentros en aeropuertos, apuntes que se esparcen por la cama y duermen conmigo, hasta maquillar a la más guapa de la boda. Decía que en la semana ya no cabía nada más. Cierto. Por todo eso y las miles de obligaciones que me esperaban a mi regreso, se quedó esto un poco abandonado. Estoy de vuelta y con tiempo para sentarme aquí, la verdad es que algunas cosas necesitarían un post propio. Vivo en el intento de condensar. Poco a poco iré dejando todos esos acontecimientos por aquí, como suspendido en el aire. 


Estábamos los de siempre. Los fans fieles a nuestra querida Habitación Roja, aquí os hablaba más y mejor de esos que empezaron en los ´90 con ese pop luminoso que me atrapó hace años. Discos siempre esperados con impaciencia y tratados con mimo por mi. Tantos recuerdos con cada una de sus canciones, o más bien con cada uno de sus discos y esos ep´s que nos regalan entre discos y que hacen que los tulipanes florezcan en diciembre. The National, The Cure y The Smiths son algunos de los que consiguen inspirarles, las versiones finales que nos regalaron hicieron gala de ello. Cuánta emoción en el aire. Era la primera vez que los veía en un teatro y, casi todos coincidíamos en que lo único que sobraba por allí eran las butacas. Cuánta frescura irradian y a la par, cuánta melancolía. En esta ocasión, más eléctricos que nunca. Cumplieron la promesa de que cualquier de las canciones de "Fue Eléctrico" podría empezar un concierto, creo que todos los allí presentes lo confirmamos. Había tantas ganas. La ultima vez que los ví fue en agosto del 2008, un escenario frente al mar en un concierto en que se despidieron con "Los últimos románticos", y yo creo que siguen siendo eso, los últimos románticos. Y tanto tiempo después, las ganas iban in crescendo, así que esta vez no podía faltar. Además, esta vez había un motivo maravilloso, La Habitación Roja nos encontró a mi y a un amigo de la infancia, que un día cayó en este sofá y se quedó dormido; cuando llegué me lo encontré aquí entre palabras. Y, como no podía ser de otra forma, comenzamos a hablar. Así que teníamos que asistir a esta cita con nuestra Habitación Roja. Han conseguido hacerme vibrar de nuevo. Al otro lado, también perduraba la emoción, habíamos pensado la misma canción. Y es hoy es un día perfecto. Cuánta sugestión. Una lágrima en la mejilla... Otra en la mejilla de al lado. (pero qué momento más bonito, por favor!)

Esta foto fue colgada en su página de facebook un rato antes de que comenzase el espectáculo, evidentemente mucho más inspiradora que cualquiera de las mías. 

Los aeropuertos pueden ser tan grises y a la vez tan llenos de luz. Decía Cortázar: "¿En cuántos habré parado, en cuántas estaciones y aeropuertos me esperó ese miedo que siempre me dieron los lugares de pasaje?". Supongo que la clave está en la espera, en quién te espera o a quién esperar. En los últimos meses me los tropecé por obligación y por devoción, nada que ver una opción y la otra. La última ha sido por devoción, deseada y planeada haciendo equilibrios en las últimas horas. Me esperaba Copenhague y un abrazo enorme. Me esperaban unos días de renovación, de comprobar que todo sigue (casi) igual. Días para perderme en una ciudad que me esperaba con los brazos abiertos; de tiendecitas con encanto, de bicis y más bicis, de juego de palabras en una terraza del puerto, de paseos delante de la sirenita. De que me guíes por los museos, mientras me dejo perder contigo.(y de mil cosas más, pero esto sí se merece otro post) 
Esperando para salir volando rumbo a Copenhague

Se despide Mayo, ese que esperábamos emocionante y lo ha sido. Un Mayo de caras nuevas, de emoción, de estrés, de viajes, de música, de conversaciones que conté aquí. Ha traído de todo lo esperado y lo inesperado. Ahora llega un Junio de cumpleaños, sin ir más lejos, ayer día 1 mi adorada Marilyn hubiese cumplido ochenta y seis años. Un Junio de sol, de Springsteen, de más abrazos, de desayunos que nos cargan de alegría, de los días que no quieren terminar. (y sí, esto también merece otro post, una no cumple años todos los días, jeje). Y por supuesto, queremos un Junio de más emoción de esa, de la buena buenísima y, no sé porqué me da que va a tenerla... y en grandes cantidades. 

7 de mayo de 2012

Emoción de la buena buenísima

Girls Just Want to Have Fun by Russian Red on Grooveshark Porque las chicas sólo quieren divertirse...
Decía en el post anterior que estaba rodeada de emoción, preparando una sorpresa, cuando al final la sorpresa me esperaba a mi. Nunca podemos saber dónde y cuándo nos espera una sorpresa. Estaba a punto de comenzar un cumpleaños que ha funcionado para mi como un "precumpleaños" en el que ir adaptándome a un nuevo número, porque en menos de un mes será el mío. El mismo número. Regalos con dedicatoria y un dibujo. ¿Dónde se quedan los dibujos que eran regalos cuando éramos pequeños? Se van despidiendo a medida que el número aumenta. ¿Y los caramelos? De nuevo, otros integrantes se pierden mientras el número crece. ¿Dónde queda la regla no escrita de los componentes de los primeros cumpleaños? caramelos, regalos, sorpresa, dibujos, risas, velas, tarta, y el sonoro "cumpleaños feliz". En este no ha faltado ningún ingrediente. Hay cumpleaños en los que, quizás por el momento que que vives, necesitas más que nunca algo que te haga sentir vivo, apoyado y con ansias de zambullirte en ese nuevo año que comienza. Un dibujo que te diga que "Entre todos los pupitres del mundo entero, volvería a sentarme en el que estaba a tu lado". Y sí, por supuesto, he llevado mi dibujo. 

 Era como antes. Era hoy. Vienen con buena energía para alegrarme la semana ;)
Lo mejor de las estaciones es que alguien te esté esperando. De eso no hay duda. Y cuando quién te espera es alguien que siempre puedes encontrar aún sin esperar, es todavía mejor. Hay personas que son capaces de sostenerte cuando algo nos hace tambalearnos, sin embargo, la mayoría de las veces no están siendo conscientes de la función de pilar que tienen. Y eso es precisamente lo que los hace grandes, son esos que te quieren desde el corazón. Son con esos con los que sueñas en alto, con los que planeas con luces largas y cortas sin miedos, sin disfraces. Son esas sobremesas en las que somos capaces de comernos el mundo porque, sólo son valoradas para suceder las buenas opciones. (y van a suceder, claro que sí) Son esos capaces de que, a pesar de la que está cayendo, nos lluevan corazones. Son mis burbujas, tienen súper-poderes y no los cambiaría por nada del mundo. 


Ha sido un finde de celebraciones, de niños, de conversaciones, de la mejor mamá del mundo, de kilómetros en coche y de muchas risas. Los niños sacan mi mejor parte; ahora mismo estoy pensando en una con una chispa deliciosa, con la que ha sucedido toda una declaración de amor. Saca el tema de que necesita a alguien que le acompañe en un momento importante para ella, no dá nombres para no decantarse a favor de nadie, mientras unos y otros la atosigan abocándola a que decida quién quiere que la acompañe. Alguien formula la pregunta: "Porque tú, ¿quién quieres que te acompañe?" y sale, como desde su fondo y de una forma rotunda un nombre. Era el mío. Hay días en los que a uno le toca premio. He cantado bingo. No todos los días a uno lo eligen sin más interés que porque es uno mismo.  

Hemos sabido encender la chispa, una vez más. Alguien me repetía (una vez más) que lo importante es la ilusión, la que lo mueve todo, lo dice predicando con el ejemplo. Y me he vuelto con los bolsillos llenos para empezar la semana. Luego, ella me comentaba que en esta nueva etapa recordase, más que nunca, la importancia de los detalles. Lo pensaba y esas son algunas de las máximas con las que siempre he vivido, las que fueron haciéndome poco lo que ahora soy. Paré un minuto, me miré hacia dentro y pensé: "claro, no podía ser de otra forma". Decía que estaba rodeada de emoción, y ha sido emoción de la buena buenísima.


Ahora tus palabras de cualquier cosa aquí contada, ocurrida en tu mente mientras leías o... lo que ahora mismo te gustaría decir :) 


Feliz lunes!!

7 de septiembre de 2010

Los bloggers tienen la palabra: TRISTEZA




La palabra de hoy hace unas horas que la he decidido. Tristeza. Fue la segunda palabra propuesta y siempre pensé en utilizarla en un post alejado de la tristeza, ajena a nosotros, como si pudiésemos encerrarla en una caja y enterrarla a miles de kilómetros bajo el océano. Yo quería un post sobre la tristeza pero sin tristeza, paradójico y genial a la vez. Pero hay días en que no puede ser enterrada, en que hace acto de presencia y se vuelve tarea imposible alejarla aunque sólo sea un momento. De hecho, en este blog quizás haya posts tristes pero aún los más tristes no llevan la etiqueta de tristeza, puede que huyendo de este sentimiento desgarrador que nos atrapa por sorpresa y, nos agarra por la mano sin planes de irse, siempre llega sin prisa.

Llega la melancolía, nos desborda esa pesadumbre que pesa como una losa, se mastica el dolor, la rabia insoportable ante la evidencia. Lloramos por dentro y por fuera. Y luego, el vacío. El lunes se agotaba cuando empecé a escribir este post. El lunes 6 de septiembre. Hay días que uno nunca olvida, por eso, por muchos años que pasen es imposible que la fecha se pase por alto. Como aquel 6 de Septiembre de hace años que también era lunes. En el que comenzar una semana y una nueva época. Era el fin del peor verano. Había que buscarle nombre a una minúscula bebé. Era necesario ponerle nombre al acto que marcaba el final del peor verano de mi vida. Algo tan pequeño iba a soplar todas las nubes negras. Y es que a veces las estrellas más pequeñas son las que más brillan. Aquel día marcaba el principio de algo bueno, el final de todo lo malo. Hoy, ahora mismo, llegan a mi mente unas personas que están creyendo justo lo contrario. También en un lunes 6 de septiembre. Con un motivo que trajo el fin.

Lo peor de todo es que hay días que, sin saberlo, van a ser el último día. Lo peor de todo es que el destino siempre nos tiene preparada una historia trazada a su antojo y, nos deja con los bolsillos hacia fuera y la pregunta en las retinas "¿por qué a mi?". Y eso mismo me pregunto yo: "¿por qué ella?¿por qué a ellos?" Encuentro sustitutos para recibir a esa señora vestida de negro que llega por sorpresa para dejarnos huecos y, meternos en el pozo donde el silencio chirría en soledad. Sin embargo, cuando te elige nunca puedes evadirla. Lo peor no es cuando llega, sino cuando se va y se lleva bajo el brazo lo que más querías. Cuando quedan el "fin" y el "siempre" juntos... qué miedo dan esas dos palabras unidas. El suceso no sale de mi cabeza intentando ponerme en distintas perspectivas. Lo veo desde la parte de él y querría morirme, "¿qué hago ahora?" puede que su pregunta encerrase todas las preguntas. Lo miro desde la perspectiva de un niño de diez años y me sentiría perdido en un océano en medio de la noche más larga. Desde la perspectiva de una adolescente de diecisiete y querría morirme ahora mismo. Me pongo en el asiento de una madre de sesenta años intentando tragar todo el dolor de perder a una hija mientras custodia lo más preciado, los nietos y, de nuevo moriría de pena como una vela que la apaga una bocanada de aire frío. En el lugar que me ponga parece que sólo entra en mi la idea de morirme y terminar. Pero muerte ya hubo una y no podemos dejarle ganar. Y no sale mi optimismo por ninguna parte pensando en los días que les quedan, en las noches largas, en las tardes de soledad, en la vuelta al cole, en esos momentos donde te encuentras con la ausencia cara a cara, en todo lo que les queda por llorar a solas... Y lo sé bien y lo palpo reciente. Y es que si se te hace difícil decirle adiós a una abuela nonagenaria y viendo que el final se acerca, es imposible imaginar cómo será cuando tienes 10 años, es tu madre y no te has despedido.
A pesar de lo negra que sea hoy la noche, seguro que llegará un día en el que amanezca temprano, como aquel 6 de septiembre para gritar hasta romper el cielo que empieza una nueva época, que algo ha llegado para llevarse toda esa pesadilla que un día se volvió realidad.

La palabra de hoy fue propuesta por Café Olé desde su blog Café en el Noho. Gracias por dejar tu palabra. Gracias a todos los que pasáis por aquí para sacudir la tristeza de este sofá.

31 de diciembre de 2009

ADIÓS...


Adiós. Camina hacia nosotros el momento de decir adiós. Está de camino la despedida definitiva. Las despedidas se adelantan o se posponen,pero son como el invierno, aunque tarde siempre llegan. Aunque el adiós no es necesario que llegue encadenado a lo negativo. El adiós conlleva el final de una etapa para comenzar otra, ¿y por qué no va a ser esta mejor que la anterior? Ahora toca la despedida del 2009. Decir a un año lleno de buenos momentos, de muchas ilusiones hechas realidad, de muchas metas cumplidas. Y es dulce y amargo a partes iguales. Emoción es lo que surge al repasarlo y verlo desde el final. Este 2009 ha traído de todo un poco y yo le he puesto todo el color que he podido. Un trabajo en el que poder desarrollarte como profesional y como persona. Gente nueva en mi vida, con la que he crecido, me he vuelto a hacer pequeña, he descubierto de nuevo la ternura, la doble cara, la amistad, la risa... Pero la risa de esa sincera que te hace sacar de dentro todos los malos pronósticos. He viajado a lugares ya conocidos y, a otros desconocidos, que unos me han gustado más que otros, pero de todos me he traído buenos recuerdos en la maleta. He intentado hacer más deporte del habitual, algo que habrá que seguir trabajando... Aprendí a coger aire cuando llega el huracán, a hacer un huevo frito de película, a no tenerle fobia al ruído con el que me solía despertar(esa alarma pipipipi,pipipipi,pipipipi...), a estirar más mi impaciente paciencia. Me he adentrado más en el mundo del DYI y las creaciones propias. He ganado coherencia en los derroches. He perdido vergüenza en los descaros. Sólo se han quedado en el tintero un par de tareas de la lista propuesta para el 2009, valorándolo por encima algunas serán las primeras del 2010, otras quizás sean descartadas. Aseguré que sería el año en el que "Comer cuando tenga hambre, beber cuando tenga sed y dormir cuando tenga sueño" y, básicamente ha sido eso. He hecho sentir importantes a los que realmente lo son, decirles cuanto los quiero a los que me rodean. He "ritornado" a la Italia, como cada año, y he vuelto con ganas de más. He pasado unos inolvidables Carnavales, una Semana Santa sin cristianos y,un verano viendo el sol desde distintas ciudades, llegando a diferentes playas y el mismo mar. Destiné parte de cada día sólo a mi, a la soledad abrazada, al ritual de las cremas, a desconectar del mundo que hay tras la ventana;y me he encontrado conmigo,ni más guapa, ni más callada, ni más alta, sigo siendo yo. Intento que la pereza no me venza por las mañanas, que mi lengua a veces no salga disparada a parar lo que acabo de oír, a no darle más vueltas las mundo de las que ya tiene, pero ya lo he dicho, sigo siendo yo misma. Me reí, lloré, soñando me quedé dormida y entonces desperté. Viví. Este ha sido, por encima de todo, un año bien vivido.

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