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2 de junio de 2012

En el intento de condensar...

Decía la semana pasada que tenía muchas cosas por compartir, tantas que no cabían en un sólo post. Un viaje precioso, un concierto soberbio, una cena que no podía posponerse más, reencuentros en aeropuertos, apuntes que se esparcen por la cama y duermen conmigo, hasta maquillar a la más guapa de la boda. Decía que en la semana ya no cabía nada más. Cierto. Por todo eso y las miles de obligaciones que me esperaban a mi regreso, se quedó esto un poco abandonado. Estoy de vuelta y con tiempo para sentarme aquí, la verdad es que algunas cosas necesitarían un post propio. Vivo en el intento de condensar. Poco a poco iré dejando todos esos acontecimientos por aquí, como suspendido en el aire. 


Estábamos los de siempre. Los fans fieles a nuestra querida Habitación Roja, aquí os hablaba más y mejor de esos que empezaron en los ´90 con ese pop luminoso que me atrapó hace años. Discos siempre esperados con impaciencia y tratados con mimo por mi. Tantos recuerdos con cada una de sus canciones, o más bien con cada uno de sus discos y esos ep´s que nos regalan entre discos y que hacen que los tulipanes florezcan en diciembre. The National, The Cure y The Smiths son algunos de los que consiguen inspirarles, las versiones finales que nos regalaron hicieron gala de ello. Cuánta emoción en el aire. Era la primera vez que los veía en un teatro y, casi todos coincidíamos en que lo único que sobraba por allí eran las butacas. Cuánta frescura irradian y a la par, cuánta melancolía. En esta ocasión, más eléctricos que nunca. Cumplieron la promesa de que cualquier de las canciones de "Fue Eléctrico" podría empezar un concierto, creo que todos los allí presentes lo confirmamos. Había tantas ganas. La ultima vez que los ví fue en agosto del 2008, un escenario frente al mar en un concierto en que se despidieron con "Los últimos románticos", y yo creo que siguen siendo eso, los últimos románticos. Y tanto tiempo después, las ganas iban in crescendo, así que esta vez no podía faltar. Además, esta vez había un motivo maravilloso, La Habitación Roja nos encontró a mi y a un amigo de la infancia, que un día cayó en este sofá y se quedó dormido; cuando llegué me lo encontré aquí entre palabras. Y, como no podía ser de otra forma, comenzamos a hablar. Así que teníamos que asistir a esta cita con nuestra Habitación Roja. Han conseguido hacerme vibrar de nuevo. Al otro lado, también perduraba la emoción, habíamos pensado la misma canción. Y es hoy es un día perfecto. Cuánta sugestión. Una lágrima en la mejilla... Otra en la mejilla de al lado. (pero qué momento más bonito, por favor!)

Esta foto fue colgada en su página de facebook un rato antes de que comenzase el espectáculo, evidentemente mucho más inspiradora que cualquiera de las mías. 

Los aeropuertos pueden ser tan grises y a la vez tan llenos de luz. Decía Cortázar: "¿En cuántos habré parado, en cuántas estaciones y aeropuertos me esperó ese miedo que siempre me dieron los lugares de pasaje?". Supongo que la clave está en la espera, en quién te espera o a quién esperar. En los últimos meses me los tropecé por obligación y por devoción, nada que ver una opción y la otra. La última ha sido por devoción, deseada y planeada haciendo equilibrios en las últimas horas. Me esperaba Copenhague y un abrazo enorme. Me esperaban unos días de renovación, de comprobar que todo sigue (casi) igual. Días para perderme en una ciudad que me esperaba con los brazos abiertos; de tiendecitas con encanto, de bicis y más bicis, de juego de palabras en una terraza del puerto, de paseos delante de la sirenita. De que me guíes por los museos, mientras me dejo perder contigo.(y de mil cosas más, pero esto sí se merece otro post) 
Esperando para salir volando rumbo a Copenhague

Se despide Mayo, ese que esperábamos emocionante y lo ha sido. Un Mayo de caras nuevas, de emoción, de estrés, de viajes, de música, de conversaciones que conté aquí. Ha traído de todo lo esperado y lo inesperado. Ahora llega un Junio de cumpleaños, sin ir más lejos, ayer día 1 mi adorada Marilyn hubiese cumplido ochenta y seis años. Un Junio de sol, de Springsteen, de más abrazos, de desayunos que nos cargan de alegría, de los días que no quieren terminar. (y sí, esto también merece otro post, una no cumple años todos los días, jeje). Y por supuesto, queremos un Junio de más emoción de esa, de la buena buenísima y, no sé porqué me da que va a tenerla... y en grandes cantidades. 

16 de julio de 2010

Tropiezo contigo...

Tropezarme contigo posiblemente haya sido el mejor imprevisto de los últimos tiempos. Tropezar en el sentido literal de la palabra, en aquel hall de aeropuerto ante mostradores que facturan maletas al país de nunca jamás, y pasajeros que van y vuelven. A veces los choques provocan encuentros interesantes... Y de alguna forma colisionaste en mi vida como una bocanada de aire frío que se tornaba tibio en cada paso. La casualidad a veces es un arma potente que dispara en una única dirección. Volamos desde el mismo punto a hacia el mismo punto b, rayas paralelas, cada uno por su lado pero juntos a la vez. Inconscientes del presente disfrazado. Tú en una fila y un asiento. Yo en el 17A. Terminaríamos siendo partes colindantes. Recordabas mi cara mientras te dejaba pasar. Recordaba tu cara en pleno choque. En un avión medio lleno. En un avión medio vacío. ¿Quién tomará la palabra? ¿Acaso alguien hablará? ........... Cualquier tema puede ser un gran tema mientras eso haga que ese punto b al que volamos parezca más cerca de lo esperado. Hablamos de lo trivial, de lo mundano. De lo tuyo y de lo mío. Hablamos de todo pero de lejos. Tú dices. Yo digo. Aquello no era un flechazo, el amor no llega en la primera perspectiva. El amor, de surgir siempre lo hace después. Conociéndote, y conociéndome contigo, en cada risa que ha brotado. En cada una de tus cosas. En cada milímetro cuadrado de tu barba que no quiere ser barba y se hace exploradora de besos que no llegan a su destino. A veces, uno puede intuir los latidos sin usar tu fonendo. A veces, teniendo todas las palabras te acapara el mutismo. Y entonces caminamos con quietud yo siguiéndote a ti, mientras tú me custodias, con destino desconocido, sin saber a dónde nos dirigimos. El viaje es una incógnita. Las últimas nubes que atravesabamos apuraban en ti la pregunta que descifrase la clave para volver a tropezarnos en cualquiera de las formas. Lo hubiese dejado allí, con la duda de qué hubiese pasado después, dejando el fin en el aterrizaje. Una historia fugaz y sorprendente al mismo tiempo. Ahora el final ya no podrá ser ese. Supongo que no serás tú quién pisará el freno. ¿Qué nos aunó en un mismo vuelo? ¿los mismos deseos? ¿las mismas canciones?


Tú fuego y yo aire. Tú calma y yo tempestad. Yo soy un junio que se enciende y tú una tarde de noviembre. Tú eres bosque. Yo mar. Tú los cuerpos y yo las mentes. Tú en noches silenciosas y yo en mediodías con siesta. Tú eres los ojos que todo lo ven. Yo los oídos que todo lo escuchan. Validamos y refutamos nuestras hipótesis. Los dos hacemos nuestro propio diagnóstico diferencial, cada uno con sus métodos. Y sin saber porqué te encuentro frente a mi como si nos uniese algo más que... algo más. A pesar de todas las disimilitudes hemos tropezado por casualidad. Nuestros asientos estaban contiguos por casualidad. Y es que cuando la casualidad nos busca siempre consigue encontrarnos.



¿casualidad o destino? ¿qué final le ponemos a esto?

8 de junio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: AEROPUERTO

Aeropuerto quietos, sin embargo parece que vienen y van. Aeropuertos como espectadores de despedidas y de reencuentros, con todas esas antesalas de sonrisas y lágrimas. Un día alguien me comentaba que le tenía pavor a los aeropuertos por su fobia a volar, pero que con el tiempo viendo superada su fobia, su rechazo seguía ahí porque con la palabra aeropuerto llegaban a él connotaciones de despedida, tristeza y melancolía. Supongo que habrá mucha gente que sienta lo mismo que esta persona me contaba, siendo para ellos aeropuerto símbolo de nostalgia. Para otros simplemente es su lugar de trabajo, o ese sitio de tránsito antes de coger un vuelo para continuar trabajando. Hay una mayoría que lo vincula a vacaciones, placer y tiempo libre. Y a ti, ¿qué te sugiere aeropuerto?
Mercancías y pasajeros transitan esperando la salida. Unos se despiden hasta pronto. Otros esperan la llegada y, con ella, el reencuentro. Otros se despiden hasta siempre. Son los puertos del siglo XXI, hemos cambiado mar por aire. Muchas palabras pueden ir acompañando a esta, la subjetividad hará su trabajo. Yo diría, como palabra principal, viaje. Hay algo que une a todos en el aeropuerto: un viaje. Viajar uno mismo; despedir a alguien que se va de viaje; tener desde un zumo de naranja frío a los periódicos frescos para los que llegan o se van de viaje; recoger a alguien que llega tras un viaje... Aeropuerto despierta en mi la idea de aventura, periplo. Nuevos vientos. La idea de la espera de lo deseado, al fin y al cabo, por muy triste que sean las despedidas, que siempre he odiado, siempre hay un reencuentro y con eso me quedo. Entiendo el viaje como... bueno, ya he dicho antes lo que era viaje para mi, aquí y aquí... y creo que no hay más que añadir.
Buenos días, señores y señoras bloggers... en nombre de la compañía Blogger.com la comandante Estrógena les la bienvenida a este vuelo con destino al infinito, que tendrá una duración aproximada correspondiente al tiempo que ustedes se sientan cómodos en este sofá. Por motivos de seguridad y para evitar interferencias con los sistemas del blog en el que se encuentran les recordamos que los dispositivos electrónicos no podrán utilizarse durante las fases de lectura y comentario. Los teléfonos móviles deberán permanecer desconectados desde la entrada en el sofá hasta el abandono del mismo. Por favor, comprueben que han dejado fuera todo lo gris, los cojines de su alrededor en posición cómoda, y su cinturón de seguridad abrochado. Les recordamos que no está permitido fumar a bordo. Muchas gracias por su atención y feliz vuelo.
La palabra la ha propuesto un amigo que no tiene blog pero que se pasa por este sofá a menudo, muchas de ellas desde distintos aeropuertos, el mismo que ha propuesto palabras como tiempo o progesterona... las tengo anotadas para otro post. Gracias. Quiero más palabras vuestras.

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