Quedamos que nos veríamos estos días y aquí estoy de nuevo con todo lo pendiente. Prometí acercaros...
Una receta de una cena de estas semanas, que pertenece al libro de "Cocina indie". De cocinera tengo poco poquísimo, y el cocinero en cuestión nos ha prohibido compartir imágenes del evento (quizás con la idea de avezarse más en la tarea); así que me quedo con la música que recomiendan mientras cocinas (o en el mejor caso, mientras acompañas al que de verdad le gusta cocinar, jeje). Me he quedado con las frases, esta de Keith Richards lo abre:“La música es una necesidad. Después de la comida, el aire, el agua y la calefacción, la música es la siguiente cosa necesaria en la vida”. Y lo cierra un maestro de la cocina, Adriá: “Cerramos el Bulli para que la música siga sonando”. Ya lo he dicho, me quedo con la música. Y con frase de Richards.
como este cocinero se ha quedado los derechos de imagen, os dejo este carrot cake delicioso que alguien ha hecho sólo para mí. Ay, qué bueno! qué recuerdos, qué de todo. Gracias amore!
Una obra de teatro que invita a la reflexión. Yo que siempre he sido de relato corto, quizás mi impaciencia, Cortázar o Rivas fueron los causantes de que me enganchase sin vuelta atrás. Acudimos a ver obras de microteatro. Me centraré en la que para nosotros fue la mejor. El argentino Jorge Acebo nos presenta una pareja que a punto de casarse sólo les falta una cosa: comprar un colchón; esto los llevará a reflexionar sobre la relación, los vínculos y si la crisis está tan sólo fuera de ellos o, duerme entre los dos. En un breve tiempo, espacio reducido, pocos actores y contados espectadores se crea el clima justo para que salgamos de allí con un poso que nos deja pensando. Y mirándonos mientras pensamos.
hay post-its que pueden contener mensajes sin necesidad de letras a la hora de la cena
Cómo Portugal me llama y nos cruzamos mientras escucho fados. Tiene una media melena de pelo blanco, amplia sonrisa y ojos claros,y me habla en portugués-español. Continúo la conversación,y ella emana una energía intensa. Nos despedimos con "hasta otro día", sabía que esta señora del país da saudade dejaría mucho bueno en mi.Escucho a Carminho y no puede gustarme más. Ese "otro día" llegó y continuamos conversando. Volvimos a despedirnos de la misma forma. Me habla de Lisboa, le cuento lo que para mí significó esa ciudad en su momento, en la que hace unos años terminé por casualidad, y a la que no he vuelto. Hablamos de todo un poco, también de amores. Hablar de Lisboa y no hablar de amor no está permitido.Se ofrece para iniciarme en portugués. Y noto que me está leyendo entre líneas, noto que ella también se ha enganchado en la horquilla de mi pelo. Ha despertado en mi el Portugal dormido, o el que nunca despertó. Fados suenan y resuenan, y cada vez tengo más ganas de volver. Hablo con un apasionado de Portugal,y de Lisboa en particular,creo que si se lo repito una vez más nos vamos hoy mismo.Me enseña unos jabones lusos preciosos que suponía que me encantarían, y sí, suponía bien.El otro día camino por Santiago y me encuentro un cartel de clases de portugués en Oporto, mezcla de lengua y cultura.Ay, no dejamos de cruzarnos... Por algo será. Le cuento a una amiga todo esto y añado: "a mi lo que me gustaría es irme a vivir a Lisboa un tiempo". Su respuesta... no puedo transcribirla aquí. Obrigado mestra, por tudo o teu en min.

una imagen de ese apasionado de Lisboa. Demasiado cerca, demasiado fácil para decirle que no a la ciudad de las siete colinas. Luego, ya veremos si volvemos ;)
Una frase de una de mis burbujas que vino a hacerme reflexionar y mucho, sin que ella se diese cuenta. "Tú sabes lo que es irte, pero no sabes lo que es quedarte. Lo que es quedarte así". La frase me resuena. No, no sé lo que es quedarme así, esperando y pendiente de quién se va. Ella, mi tía, recuerda aquella vez, era el principio de mi pubertad y me iba a París. Empezaba mis viajes sin familia ni conocidos. Admite que aquella despedida que yo recuerdo perfectamente, con todo detalle, con euforia, ella la recuerda con miedo y nostalgia. Qué complicado ponerte en el papel del otro en ciertos momentos. Por eso, cuánto más tiempo pasa, más valoro el haber tenido una mamá que me haya animado tanto,tanto a explorar y volar desde pequeña en libertad, sino jamás sería cómo soy. ¿No tendría miedo? ¿O estaba algo disfrazado? Porque es todo un acto de amor disfrazar el miedo propio anteponiendo el bien del otro, sabiendo que debe volar solo. Yo quiero ser una mamá así,y estoy pensando que me ha puesto el listón muy alto.

me rodean mamás recientes (o que lo serán en breve) y sus pequeñ@s precios@s a los que dan ganas de comeremos. Me quedo con la idea de que esto tiene que ser... apoteósico :)) (a disfrutarlo mucho, guapas!)
Los hombres y mujeres que me rodean y algunas de sus últimas hazañas. Esto sí es denso para ocupar tan sólo una parte de un post (y tanto!).Lo desarrollaré más en otro post con algunos flecos que se han quedado pendientes. Mientras tanto, esta imagen de mis nuevas gafas lo dice todo, todo,y todo.
"E um dia há-de ser día, corra o vento para onde for". Y un día será de día y el viento soplará para donde quiera pero... todo se unirá para vernos, y te veré como te veo ahora ;)
¿Cocina o música? ¿A ti también te llama Lisboa?¿Y Carminho? Tus reflexiones y, una invitación a que pongas el mensaje a esos post-its que no tienen letras...
Y como siempre, toooodo lo que quieras contarnos que te haya inspirado el post, porque esto son eso: inspiraciones compartidas:)