En plenas vacaciones uno tan sólo desea que el tiempo se pare, lo demás ya corre de nuestra cuenta. Quiero que se estire y se estire. Yo voy a intentar saborear cada uno de los momentos, tal y como lo he hecho en esta pasada semana. Ahora que ha pasado el primer mes del año lleno de tareas y trabajo, espero y deseo poder pasarme por aquí más de lo que lo he podido hacerlo los últimos meses. Mientras tanto dejo algo de mis últimos días con imágenes de mi Instagram...
Libros de esos que no puedes parar de leer y que a la vez no quieres que terminen. Un psicoanalista que nos abre su consulta para enseñarnos algunos de los casos que ha tratado durante sus más de treinta años de carrera. Una brillante forma de mostrarnos algunas historias sobre el inconsciente.
Jerseys que dicen: "cómeme a besos". Volver a mi querida Galicia y encontrar que han tenido no sé cuántas ciclogénesis, y abrumados con temporal tras temporal. Una chimenea, un sofá, un buen libro, el viento arrebatador ahí fuera. Y quedarme obnubilada mirando al fuego, algo que consigue vaciar mi mente.
Mis converse viajeras, esas que me han acompañado en todos mis viajes de los últimos años saludan esta vez desde Green Park. Londres es una ciudad de la que nunca me canso, a la que siempre tengo ganas de volver, y en la que siempre encuentro algo nuevo y sorprenderte. Esta vez me he ido sola, unos días en busca de desconexión y la he encontrado. Prometo un post lleno de fotos.
Y respirar, tan sólo respirar. Coger aire, abrirle la puerta a la energía negativa y ver cómo las cosas pasan. Porque en esta vida, todo, todo, todo pasa... A veces, se vuelve urgente darle menos vueltas a todo lo sucedido y a lo que sucederá, y no olvidarse de que la tarea primordial es vivir.
Feliz semana :)




