Este último mes a penas he venido aquí. Agosto se ha terminado y me deja un sentimiento ambivalente entre pena y liberación. Una parte hace que desde que tengo recuerdos sienta ese hastío cuando llega Septiembre, creo que asociado a decir adiós al sol. Septiembre siempre era despedida y menos horas de luz, y cuando esos dos factores se unen, al menos en mi, el resultado es muy, pero que muy feo. En los comienzos de este mes publicaba un post en el que proclamaba que "Aquí hay vida", pero luego Agosto ha traído demasiado hospital, demasiado suceso recordando que la impredecible muerte existe. No echaré de menos a esta segunda mitad. La vida es algo que unos viven y otros dejan que suceda, pero la muerte es algo claro y directo, es esa varita que nos hace iguales. A pesar de eso, Agosto ha traído reencuentros; desayunos extensos y cenas interminables; las lecturas bajo el sol; carreteras hacia el norte y carreteras hacia el sur; las perseidas y nuestros deseos...

Un avión que no quería despegar. Un encuentro que se retrasa, pero las ganas agolpan esperando el abrazo.
imposible que los desayunos no sean eternos con estas exquisiteces del estilo fabricadas por algunas de mis burbujas. Viva lo artesano :)
Agosto y nuestro intento de cazar estrellas fugaces. Una la hemos compartido con la certeza de que nos tendrá preparada una sorpresa cuando más despistados estemos.
desde que tengo recuerdos, recuerdo esta tienda que siempre tuvo para mi un punto oscuro y, a la vez, tremendamente atrayente. Ahora dice adiós y eso es nostalgia pura :(
¿y si nos la quedamos y ponemos ahí un sofá para hablar sin pantallas de por medio? donde perdernos cuando no nos encontremos; donde encontrarnos cuando estemos perdidos.
A pesar de que el sol se vaya antes de tiempo, estaría genial que por fin ocurriese algo bonito y, que Septiembre y yo pudiésemos hacer las paces después de tantos años.
"Sucesos que colisionan entre sí y conmigo hacen que hoy esté aquí, en este sofá, intentando sacar todo lo que llevo dentro. Bruce Springsteen. Play. Este señor hace una música que hoy será, una vez más, salvación." Así comenzaba un post hace dos semanas, que no fue publicado. Pensaba en nuestra última conversación, en aquella habitación de hospital entre gris y verde claro, con la cama al lado vacía. Mi visita casual, quedarnos a solas y comenzar una de esas conversaciones que dejan poso. Días más tarde, cuando todo había vuelto a la normalidad, me llega la noticia de que te has cubierto de distancia. Esa última conversación aflora, todo toma un sentido concreto, ¿cómo pudimos condensar tantos temas en tan poco tiempo? ¿acaso pudiste oler mis dudas y mis sueños? Lástima no haber tenido un poco más de tiempo, verdad? Presiento que sabías demasiadas cosas. Y ahora me quedo aquí como el pesar que deja esa saudade. La muerte nos enseña que nada es permanente, nos enseña a desprendernos. Nos avisa que solo contamos con un tiempo y que es obligatorio vivir en el presente. Aunque, a veces, parece que necesitamos que la vida nos ponga en una situación límite para comenzar a disfrutar. Y en la mayoría de esas veces ya no hay tiempo. Las despedidas y yo nunca nos hemos llevado bien, pero es que son feas; unas más que otras pero, feas al fin y al cabo.

Esto es un retazo de la pared de la cocina de mi casa. Un día, hace muchos meses, hablando de separaciones y no sé qué más, con el que en ese momento era mi pareja, se escuchó: "Es distinto separarse que morirse..." y la contestación fue: "sí, cierto, es peor separarse.". Quedando implícito el dolor que conlleva la separación del ser amado, el dolor del desamor. Sé que empecé a reír y dije: "esto es una de esas frases de análisis, tomo nota". Esa nota se quedo por ahí, colgada en una de esas pinzas. El otro día, escribiendo este post, sentada en el lugar donde siempre me siento, me quedé obnubilada mirando al frente y pensando. De repente mi mirada perdida se posó en esta nota, que me ha pasado desapercibida durante meses y meses, justamente el día que estaba escribiendo y pensando sobre muerte y despedidas. Y yo creo que las separaciones pueden ser dolorosas, que el desamor puede ser desgarrador para quién ama, pero son despedidas en las que caben los reencuentros; con la muerte no hay reencuentro. La muerte sí que es una putada, digan lo que digan.
¿Cómo ha sido vuestro Agosto?¿qué tal está siendo la vuelta al cole?Y como siempre, tus comentarios sobre todo lo que te ha sugerido el post. Sobre todo lo que quieras compartir
Fotos:Estrógena y sus Burbujas.