2 de marzo de 2013
Nuestra vida a color
29 de junio de 2010
Los bloggers tienen la palabra: RISA
Hablaba en un post hace casi un año de las cosas que me hacen sentir bien y entre ellas estaba la risa: "Oír una risa limpia, fresca, sincera y espontánea y...reír con ella (libera de todo y espanta los males diarios. es el conjuro contra el mal día)". Un año más tarde sigo manteniéndolo y, podría asegurar que así será hasta el último día. La risa nos sacude, nos despierta, nos oxigena y luego se va silenciosa dejándonos en el más puro relax. La risa siempre enlazada al humor, aunque no siempre se manifiesta a pesar de la existencia de este. Unos la sonorizan y la expanden, otros ríen con recelo. Todos ríen. En sus múltiples formas y aunque sea en silencio e interiorizandola, todos ríen viendo la realidad desde la barrera que crea el humor para que el mundo parezca un poco menos feo. La risa va por ahí tachando infelices. La compartimos con otras especies de homínidos y ha dejado de individualizarnos para ser repartida también entre animales. Parece que de forma primitiva surgía ante situaciones incomprensibles o inquietantes, la risa despistando a los impulsos agresivos. La risa, cómplice tras el riesgo, sensación de desahogo. El humor nos ayuda ante las malas jornadas, algo tan humano como el humor intentando alejar el problema, transformándolo y haciéndolo más soportable. Quizás, una de nuestras herramientas primitivas para sobrevivir. Dicen que la risa es salud, esto lo sabían desde hace mucho sólo que ahora lo ha dicho la ciencia. La risa mejora el ánimo, deja sensación de placer, al menos cerebralmente,y a partir de ahí, dispara la producción de endorfinas, regula el ritmo cardíaco, baja la presión arterial, favorece la digestión, involucra al sistema límbico, despide al estrés, aseguran que equivale a ejercicio físico moderado... Aplaca la ira. Es ese trozo de pastel de chocolate para el cerebro. De niños flota en nuestro aire unas 300 veces al día, de adultos menos de 80... algunos, claro, porque ¡qué triste la vida de los adultos que no se ríen! Una de sus conocidas sería la sonrisa, tímida y silente, pero siempre he creído que una buena sonrisa es más que una mano diciendo: "ven". Podríamos hablar de humor, de sus distintos tipos, de la comicidad con sus estudios y sus teorías... pero uno entra en un mar de reflexiones, pensamientos e ideas que vuelven seria a la risa. Y hemos quedado que hoy venimos a reírnos. Porque un día perdido es aquel que se ha ido sin haber reído.
Más palabras para más días en el que los bloggers tenéis la palabra...
26 de abril de 2010
QUE SE MUERAN LOS FEOS
16 de julio de 2009
THIGS THAT MAKE ME FEEL GOOD
Todos, sin excepción, tenemos una lista particular de cosas que nos hacen sentir bien. Son ese tipo de cosas que evocan sensaciones de placer o bellos recuerdos, que hacen que por un momento revivamos una sensación vivida y nos sintamos bien, fantásticamente bien. No me refiero a denominadores comunes que a todos nos hacen sentir bien como un sincero "cuanto te he echado de menos. Te estamos esperando. Nos alegra tanto verte de nuevo" ¿a quién le disgusta oír eso? Pero me refiero a esas cosas que cada uno sabe, quizás unas más excentricas, otras más comunes, pero al fin y al cabo todas ellas con algo que las encuadra: tienen la capacidad innata o no de hacer sentir bien a alguien.
Me hace sentir bien despertar en paz, oyendo la lluvia tras los cristales y saber que no tengo que levantarme todavía...
Leer una de esas historias que te enganchan desde la página número dos y que aún sin haber llegado a la mitad te da pena saber que el final está cada vez más cerca...
Oír una risa limpia, fresca, sincera y espontánea y...reír con ella (libera de todo y espanta los males diarios. es el conjuro contra el mal día)
Mi cama con sábanas limpias esperándome para darme las buenas noches.
Las canciones de Billie Holiday con infusión sin azúcar mientras llega la medionoche...
Las noches de verano, en silencio, con un cielo despejado y unas estrellas que dan juego a que muchos mortales les encarguen más de un deseo...
Una buena conversación con un buen conversador...o conversadora...
La playa o el mar en general, en verano calmo y azul, en invierno cuando se torna gris oscuro y enfurecido, el mar siempre...
El olor de mi perfume favorito. El olor a rosa, a flor de melotocón, a peonia...ella decía que el perfume descansa en una rosa.
Un verso de Benedetti. Un cuento de Cortázar.
Oír Luuuuzzzzzzziiiiiiiaaaaaa desde la boca alguien que lleva el síndrome de down con la ternura como escaparate.
La tarta de queso de mamá...y la paella...y la tortilla...es que dónde se come mejor que cuando cocina mamá???
Recibir una carta, no facturas, ni recibos. Una carta de puño y letra con sello y sobre dedicado.
El sol en la cara. El sol en el cuerpo. El sol de verano, cuando ya se va para iluminar otros lugares. El sol de invierno que brilla mucho y no calienta. El sol, este sol mío.
La ropa (y todo lo que la rodea)¿por qué no? acaso no te puede encantar probarte ropa, mirar, remirar, combinar, mezclar, darle tu propio sello, ponértela y dejarle tu propio estilo... Y es que el día también depende de cómo te veas, y cuando te miras lo que primero ves es el envoltorio...
Sentir al aire de mi casa limpio y en paz. Saber que puedo llamarle hogar con todas las letras.
Saber que los que quiero están bien, felices y en paz. Saber que están tranquilos con ellos en particular y con el mundo en general.
Quedarme dormida con uno de esos documentales preparados para hacerte entrar en el sueño post-comida.
Las cerezas del bierzo.
Viajar. El viaje comienza cuando arrancan los primeros planes. Y es que casi todos los males se curan viajando...
Sentir la libertad de que el día es tuyo y podrás bordarlo a tu antojo. (porque nadie tiene el derecho de hacerte sentir mal sin tu consentimiento)
Abrir la ventana al despertar y notar como entra la brisa fresca en una mañana de primavera con los primeros rayos de sol.
Contemplar las nubes. Crear imágenes para mi que cambian con sus movimientos.
Mamá...no sabría con qué quedarme...un abrazo tuyo basta para curarme.
Unas plantas con todas sus flores manifestando que la naturaleza puede colarse entre cemento y cristal.
La sonrisa de un niño, sincera, llena de vida, chirriante de alegría. La sonrisa como recompensa a cualquier juego.
La luz de unas velas, y si aún por encima tienen olor mucho mejor...
Volver a casa tras un largo día y encotrarme una ducha de esas que te dan relax y energía a partes iguales, un pijama limpio, caminar descalza y un vaso de té frío...
Música y más música poniendo banda sonora a mi vida. ¿qué sería el mundo sin música?un desierto de tensiones sin liberar.
Un paseo en bici con el viento en la cara sin pensar en nada más que en lo que estás viendo.
Descolgar el teléfono y sentir que hay voces que nunca dejarás de escuchar... (Princesita...Foca)
Amsterdam en verano, con sus terrazas, el olor a tranquilidad, el sol durmiendo en los canales, y millones de bicis que dicen: "Quedate!!y si te vas, promete que regresarás" Es un verdadero spa urbano, natural y cuidado...Amsterdam toda ella, una sensación compleja de explicar.
El momento cuando cortan la hierba, el olor que queda en el aire, y las flores dejándose ver entre los setos por fin...
Y a ti, ¿qué cosas te hacen sentir bien?
14 de julio de 2009
Un payaso triste
¿Te imaginas un trabajo en el que tu función fuese hacer reír a los demás? Una de las profesiones de las que algún inepto se mofa, de la que algún amargado mira con malos ojos y, de la que los más sabios saben aprovechar y los más valientes saben trabajar. Y es que casi nadie repara en lo que se esconde tras esa nariz redonda de plástico, esa peluca de colores y esas capas de maquillaje, un día gris, ganas de llorar, y a veces, la peor de las tristezas: la soledad. Todo ello a cambio de unas sonrisas momentáneas. Saber que el uniforme es un traje de colores y obligatorio ir maquillado llamativamente. La insignia será una flor por la que a veces se escapa alguna gota de agua pícara, y las propinas aquí son sonrisa. Las mejores propinas son las que salen del corazón y, estas, además de formas inesperada...Parece que en estos tiempos hemos olvidado el valor de una sonrisa sincera para resaltar el precio de una casa hipotecada. En esta profesión todavía quedan los que valoran el antecesor del lenguaje en el humano: la risa.




