Primero, un poco de música para sentirnos satisfechos, para que nos atrape la tranquilidad cuando no hay hueco para nada más. Una canción de uno de mis grupos de cabecera. Esta canción me huele a Navidad sin hablar de Navidad. Se queda un halo de esa euforia nostálgica.
La última palabra antes de Navidad. Palabras como regalo podrían ser la acertada, pero para mi la palabra de este año sería satisfacción. Hoy todos mostrando nuestras satisfacciones particulares de este 2010... Porque seguro que no ha existido el año en el que no podamos haber guardado una satisfacción en nuestra colección individual.
Unos días y nadaremos en Navidad, este año Diciembre está siendo todavía más veloz que otros años. Mi casa se ha cortado el pelo y ha decidido maquillarse. Ha cogido un recorte de revista y se propone ser como ella, pero con su yo particular autoproclamándose. No ha llegado el árbol, pero han llegado las luces. Como os decía el otro día, han llegado las velas cuando las tardes quieren ser noches. Los regalos están esperando a sus destinatarios. Mi lista este año es corta, intensa y franca. No hay cosas materiales que se me ocurran para ser pedidas, esas que podría conseguir cualquiera. Quizás por eso me siento bien, como decía el poeta, ligero de equipaje. Sentir que uno necesita cada día menos para ser feliz es un gran regalo a uno mismo. Sentir la ingravidez. Satisfacción en el aire. Unas navidades en las que tendremos la gran cena donde lo importante no será lo tangible sino el brindis por seguir juntos un año más, igual que un racimo de uvas que intenta recolocarse en el frutero, amoldándose a todo lo demás. Con las necesidades saciadas, los deseos cumplidos, las dudas resueltas, las exigencias cumplidas... Sólo queda hueco para sentirse satisfecho. Viendo como tras la tempestad llega la calma. Salud y equilibrio para vosotros, esos de los que ahora mismo me acuerdo. Un gran momento que se expande a lo que me rodea. Confluye con el gran momento que viven ellos, los que más quiero. Que todo este buen momento se prolongue al infinito. Yo quiero una navidad como esta, una navidad que dure todo el año. Un invierno donde no notes el frío, regalos que gritan sinceridad, luces, cuentos que siempre terminan bien. Pupilas que emanan calor, miradas que consiguen hacerte sentir orgulloso. Quiero que me cuentes lo que ves. Quiero que me cuentes todo lo que quieres ver. Feliz Navidad!
Gracias por la palabra,unas de las dejadas por Idriel Nandri. Realizado. Tranquilidad. Una mezcla que se acerca a satisfecho. Gracias por la satisfacción de que cada día hay alguien por aquí, de que todavía hay gente que sigue queriendo quedarse a leer a una Estrógena que os espera sentada en el sofá para hablar.