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7 de abril de 2014

Inspiraciones Compartidas

Crazy Love by Van Morrison - www.musicasparabaixar.org on Grooveshark Esta es mi canción de hoy...
Se acumulan los momentos y los días sin pasar por este sofá para hablar, sentarme un rato esparcir imágenes e intercambiar pensamientos. Traigo fotos de mi instagram que resumirán bien estos últimos días. 
Regalos hechos con corazón. El nuevo libro de Agustina Guerrero "Diario de una volátil" o unos huevos de unas gallinas que viven felices en un campo ajenas a todo lo que se cuece en la ciudad. Lo importante es el detalle, el que alguien haya recordado de ti con todos sus buenos deseos. Y así han llegado a mi. Gracias, gracias, gracias. 
Buenos días que comienzan con buenos desayunos. Buenos días que continúan con el sol de mediodía en la cara y la brisa del mar. 
La mejor mamá del mundo estuvo de cumpleaños este pasado viernes. No podía faltar mi regalo y parece ser que he acertado. La felicidad también está en hacer felices a los que más quieres, no? Y durante un paseo con ella caigo (y no por casualidad) en la pastelería con los mejores croissants del mundo mundial. Esto sí es un viernes en condiciones :)
Comienzo libro y termino la semana con una fiesta sorpresa para alguien que creo que además de la sorpresa le hemos dejado grandes dosis de emoción de la buena. Prepárense que salimos en la foto. 

¡¡Feliz semana, bonit@s!! 

22 de marzo de 2014

Día de la felicidad

Este jueves ha sido el día internacional de la felicidad, y ha coincidido con la entrada de la primavera. Para mi de alguna forma están enlazados, esta estación con todo lo que conlleva, me trae felicidad. Por todas partes hablaban de la felicidad. Y me he quedado pensando en mis propias bases para llegar a ella. Reflexionando en cómo yo soy feliz, y en cómo a veces la vida es mucho más fácil de lo que nosotros pensamos. 
-Primer mandamiento:Estemos atentos a lo importante. Prestar atención a lo que de verdad nos gusta, a quiénes de verdad amamos y a lo que nos hace disfrutar. Y a pesar de los días malos, que seguro los habrá, que el optimismo no muera. Sigamos con la atención puesta en lo importante porque todavía hay muchas cosas que suman. 
- Saber cerrar frentes, para dedicarnos de lleno a algo no podemos estar dispersos en otros temas que nos quitarán tiempo y energía.
- Un objetivo. Sin saber a dónde queremos llegar, será imposible llegar. Ambiciosos pero también conscientes. Si hay demasiadas variables que se escapan de nuestro control estamos dejando nuestros objetivos en otras manos, por lo que quizás no lleguemos y entonces lo que llegará será la frustración. 
- Y si nos equivocamos, ¿qué ocurrirá? que habremos aprendido y tendremos la experiencia, la que forma nuestra propia vida escrita por nosotros. Quizás haya momentos en los que no estuvimos acertados pero... perdónate. Deja de juzgar a tu yo pasado, si en ese momento actuaste de esa forma sería por algo, y sobretodo, ni tú ni nadie podrá cambiarlo. Avanzar, significa dejar atrás lo que pertenece atrás.
- Los pequeños placeres. Esos pequeños momentos. Un buen baño tras un día cansado; dormir en nuestra cama recién hecha con sábanas limpias; pasear por la playa, compartir tiempo con los que queremos, etc, etc, etc... ¿Acaso esto no es felicidad? Más disfrutar y menos dejar de buscar la perfección. En la imperfección está la perfección.
- Gracias, gracias, gracias. Ser agradecido siempre. 
- Hay que saber lo que nos hace infelices, identificarlo, ponerle palabra, y sacarlo fuera. Pero sobretodo actuar para que todo ello pueda cambiar.
- No escapar de los grandes retos, a veces por grandes nos dan miedo y eso lleva a que los evitemos. Pero a los retos, o problemas, según se vean, hay que mirarles a los ojos. Mira al miedo y dile: "Ven aquí, a ver si eres tan grande como yo te veo". Y verás que es muuucho más pequeñito de lo que lo hacías.
- Si algo te hace infeliz... fuera cuanto antes. Y aunque hay cosas que no nos gusten en nuestro día a día, sólo aquellas que sean inviables de hacer desaparecer vamos a tomarlas con la mayor motivación y buen humor. La felicidad es cuestión de actitud.

Y para ti, ¿cuáles son los pilares de la felicidad?

23 de julio de 2013

Termina el día. Comienza la noche.

You Turned the Tables on Me by Anita O'Day on Grooveshark

Una bailarina preside mi cama. Si el hogar tiene que ser un lugar dónde sentir comodidad y protección a raudales, el dormitorio ocupa quizás los primeros puestos. En éste, el blanco lo inunda casi por completo. Las velas, las flores, los cojines y, las luces hacen el resto creando el ambiente. A veces entre todo el tumulto, nos dejamos llevar por la rutina, y lo mediocre es lo que reluce; pasando desapercibido todo lo bueno que gira a nuestro alrededor. Y se nos olvida ser agradecidos de veras por todo y por tanto. Antes de dormir, justo al terminar el día, anoto brevemente en una libreta lo mejor del día; aquello por lo que doy gracias por haber tenido un día más. Tan sólo unas palabras, no más de una frase. Unas palabras en las que condenso lo mejor del día, quizás un hecho, una sensación, un sentimiento, un sabor, una imagen, una canción... Eso que se ha quedado conmigo a pesar de que el día termine. Es bonito ojearlo con el tiempo, aunque lo bonito realmente es que al terminar el día encontremos tantas y tantas cosas por las que dar gracias que no cabrían aquí; por eso hay que elegir una. Es así como se crean las libretas de agradecimiento que guardan lo mejor de lo mejor; porque haber, hay infinitas cosas por las que sentirse agradecido de veras por un día más. Cierra los ojos y mira a todo el día por entero y desnudo... ¿no encuentras un montón?  
Es el momento en el que  empieza la otra parte del día: la noche. Una lámpara en forma de globo terráqueo induce a soñar, todavía despiertos. Me encantan, desde pequeña las recuerdo girándolas, cerrando los ojos y señalando con mi dedo índice al azar. Abrir los ojos y descubrir el lugar señalado; ahí comenzaba el sueño del viaje. Tengo recuerdos de eso desde muy, muy pequeña, sin saber de geografía, ni de culturas... Quizás era así más divertido, imaginando cómo serían algunos lugares. Ahora es el momento en el que todo se queda fuera, y nosotros nos quedamos en esa soledad individual o compartida, pero en soledad mientras el resto del mundo duerme. Y la otra mitad despierta. 

¿Algún "agradecid@" o "soñador/a" por aquí? Y como siempre, vuestros comentarios sobre lo que deseéis. Son los mejores :) 

1 de junio de 2013

Junio, que te quiero Junio...

Más de cien mentiras by Joaquín Sabina on Grooveshark unas de mis favoritas de Sabina. Porque "tenemos más de cien motivos..."
Arranca Junio, el mes del verano, del fuego, de la luz. Y para mi, también el de mi cumpleaños. Vamos a recibirlo de color naranja y con ganas de reinventarnos. Se presentan treinta días en los que cumplir el manifiesto de arriba a rajatabla: obligatorio convertir cada día en un día especial. Cada día se presentan más motivos para llevarlo a cabo; motivos y más motivos para vivir cada segundo intensamente, sin necesidad de esperar un gran acontecimiento o una gran noticia. Tenemos razones de sobra para pensar que cada día es nuestro día favorito: yo lo hago cada día en una libreta cuando termina el día. Cuándo te preguntas por qué darías las gracias hoy, aparece todo lo rico o pobre que eres.  
Llega el momento de soplar las velas otro año más. Ahora que se ha puesto de moda la dichosa palabra crisis, se pone más de moda todavía hablar de la crisis de la adolescencia, la crisis de los treinta, la de los cuarenta... Pero aquí, creemos que la crisis es una enorme oportunidad de sacar lo mejor que hay en ti, que posiblemente esté silenciado porque nunca se le ha presentado la oportunidad de salir a relucir. Yo despido a un año con una primera mitad intensa y amarga, y otra mitad más calmada y dulce, pero por entero lleno de aprendizaje. Esto no sería posible sin la confianza que siempre tuve en que todo aquello tendría un buen motivo, y por supuesto, el gran apoyo de todos mis favoritos. No ha sido la forma más dulce de aprender, pero sin duda ha merecido la pena; debo de decir que los 27 han sido grandes, muy grandes. Y  más que nunca considero que la edad es algo mental, es un estado en el que uno vive su día a día. Uno decide cuántos cumple, por ello estas velas no podían tener mejor momento que el presente para ser sopladas. Por el momento, la fiesta ya ha comenzado con confeti y muy buen olor de la mano de una grande: la mamma, y con el calendario más bonito del mundo de la mano de My low cost (os dejo aquí el enlace para descargarlo). ¡Gracias a todos por todo y por tanto!
¡Feliz Junio!

¿Cómo se os presenta el nuevo mes? 

Fotos:Estrógena

9 de diciembre de 2012

UNA HISTORIA REAL: PARTE II

Between the Cheats by Amy Winehouse on Grooveshark
Hace meses traje hasta aquí una historia real, así llevaba por título, comentarios y visitas se acumularon en el sofá. ¿Nos gusta lo real?¿o es que lo real siempre supera lo ficticio? Sea como sea, la vida tiene ese punto mágico que nos atrae. Eso que la hace vida con todas las letras. 
"Un encuentro codo a codo con cristales de por medio"
"Esto es la vida misma. La vida termina haciendo que te encuentres con aquello que dejaste abierto una y otra vez hasta que lo cierres para bien o para mal. Así es" (dice una observadora)
"Líneas paralelas... que se bifurcan. Quién sabe si volverán a cruzarse" 
Hace unas semanas os traía un post sobre sueños e inconsciente.(AQUI el post completo) De cómo las cosas ocurren cuando deben hacerlo, ni antes ni después, sino en el momento que deben hacerlo, aunque a veces nos resulte difícil de identificar el porqué. Destino, casualidad, azar, causalidad, karma... cada uno lo designa con una palabra. Las cosas y los momentos. Y ahí, un sueño me lleva a una llamada.
"El inconsciente salió a relucir, quizás sabiendo todo lo que sé y sabiendo todo lo que ella ni sospechaba"
"Y te volví a soñar... y la llamé".
¿Qué relación hay entre un encuentro codo a codo con cristales de por medio y un sueño que provoca una llamada? Cientos de veces con el teléfono descolgado, sin marcar, y con la duda ahogándome: mantener la promesa del secreto; o darle la oportunidad a ella de que pueda despedirse de alguna forma, de ese arquitecto de lados de incorrectos ahora que nos dicen que esto se termina. Un sueño me lleva a la llamada que llevaba tiempo barajando. Despierto del sueño y la llamo, supe que aquel día era "el día". La llamada me remueve todos los cimientos, cava hondo dentro de mi. Me quedo digiriendo lo escuchado y lo sentido. Y es cuando siento que es el momento de escribir una carta. Una carta que pensaba que algún día escribiría pero no tenía fecha; en la que poder contar todo lo agolpado dentro de mi en estos últimos meses para los que sólo hay un adjetivo: intensos. Entonces, comencé a escribir sin parar renglones y renglones, varios folios en los que me quedé desnuda. Apareció la niña y la mujer; los miedos, las ganas, las ilusiones, las verdades ocultas por la vergüenza de que nos encuentren débiles. El perdón y las gracias. Con el tiempo uno entiende que todo ocurre por alguna razón. A veces, para sentirse liberado tan sólo es necesario dejarse llevar por ese que late sin parar para mantenernos vivos. Así me sentí al terminar. Así me dormí. 
Quince de Noviembre, primera hora de la mañana, un amable cartero me sonríe al preguntarle cuándo llegará la carta. Ésta partiría y su destinatario podría hacer con ella lo que desease: leerla hasta el final o parar en cualquiera de los puntos. Olvidarla en un cajón. No esperaba respuesta, tan sólo que le llegase, que pudiese saber todo lo que trajo su partida. Pero la respuesta llegó sin ser esperada, a veces una imagen en silencio puede contener todas las repuestas. Esa misma tarde el destinatario y yo volveríamos a encontrarnos, de nuevo con cristales de por medio. Miro a la izquierda, le veo. Tras todos esos meses sin ningún tipo de contacto, sin saber nada uno del otro. Mira a la derecha, me ve. Sonreímos, nos saludamos. No, tanta ¿casualidad? (cada uno que ponga la palabra que crea más adecuada) no puede ser posible. El sueño me lleva a una llamada. La llamada me lleva a una carta. La carta me lleva a un encuentro. Historias que hacen de esta vida algo auténtico. Historias para ser vividas. (o de cómo a la vida le gusta jugar al escondite).

¿Casualidad?Pongan su palabra y, como siempre, sus comentarios... 
¿qué se ha quedado por tu mente? 

8 de diciembre de 2009

Un año jugando con el lenguaje

En este resumen del 2009 en forma de calendario de adviento en el blog sería imperdonable no nombrar al trabajo que me ha acompañado durante todos estos meses, y a todos que los que me he topado el camino, que a pesar de
los buenos y malos momentos, sólo por haberlos encontrado a todos ellos, han merecido la pena todos los días
feos. Han sabido borrar todas las jornadas grises. Tamaño de fuente
A miles de kilómetros de aquí recibo una llamada para concertar una entrevista, a la vuelta del viaje voy, y a las dos horas de la misma, una nueva llamada me confirma que en veinticuatro horas debería de estar allí... siiiiiiiii... fue un muy buen regalo de navidad, eso que no sabía toooooodo lo que allí me esperaría. Cuando trabajas con personas todo es distinto. Y cuando lo que trabajas es lenguaje y voz resalta con supremacía que son humanos por encima de todo. Luego llega el apego, siempre atado a nosotros y eso hace que, por muy pacientes o alumnos que sean, con algunos no podrás evitar que sean tu debilidad. Apego también atado a esos compañeros que comparten contigo el día a día, los cafés tras el recreo, las fiestas, las actuaciones del cole... Compartiendo risas complices.

Aprendí que a veces los días pasan rápido, tanto que no tenemos tiempo para valorar lo que tenemos... ¿cómo te quedarías si se fuese todo eso que te rodea y que ni siquiera tienes en cuenta?¿vacío?¿solo?¿triste?¿aliviado?¿alegre?¿lleno de rabia? Si piensas en eso te dás cuenta de que tienes mucho más de lo que crees y, quizás, lo valores mucho menos de lo que se merece. Ser feliz con las pequeñas cosas, es algo que me enseña día a día esta profesión. Ser feliz con el frío de diciembre, con los primeros rayos de abril, con las primeras margaritas, con un abrazo de mañana, cosiendo un botón, con el sol de frente... Esas pequeñas cosas son las que te harán entender y valorar los grandes momentos. Es triste que nos perdamos las pequeñas alegrías diarias esperando la gran felicidad.
Aprendí a esperar. A darle tiempo al tiempo. A dejar que todas las cosas tengan el suyo propio necesario para el cambio. Nada sucede de inmediato, no todo puede llegar a solucionarse en este instante. No todo va a acabarse ahora.
Aprendí a ver como los abrazos podían ser la mejor terapia contra la mala jornada. A ver cómo la risa era la distancia más corta entre ellos y nosotros.
Aprendí a dar las gracias al día a día, viendo como lo hacen todos ellos cada vez que ven que haces algo por ellos. Como su agradecimiento no necesita de palabras.
Ví como la música llega a todos. Es esa la que puede llegar a cambiar mi día, esa que puede llevarme a echar fuera lo que no necesito: ese sonido, esa canción en el momento adecuado. Canciones que me han salvado al borde del abismo. Canciones que han cambiado mis peores días.
Estas son sólo algunas caras de todo el prisma. Es fantástico saber que todos los días aprenderás algo nuevo.
Ahora termina el año y llega el momento de las valoraciones, la mía creo que puede leerse entre líneas. Como dice el collage de fotos, vivir en el recuerdo es vivir dos veces, y ahora, nos llevamos una parcela de la que nadie podrá echarnos nunca: el recuerdo. Me voy con unas brujas sin escoba que saben que siempre tendré un abrazo para cada una, esté donde esté. Estén donde estén.

15 de octubre de 2009

Gracias a ti, a ti, y a ti,y a ti también...

A veces me gustaría dar las gracias pero no sé a quién.
Los ateos tenemos el problema de no poder invocar a nadie más allá de la gente palpable. Pero ser ateo también tiene ese toque sincero y real de saber que sólo podrás contar con lo que tú sepas que puedes contar ...y aveces ni con esos. El caso es que a veces me gustaría agradecer el haber nacido en mi familia y no en otra diferente. Me gustaría dar las gracias por haber visto la luz en una ciudad como la mía y no en una diferente. Dar las gracias por haberme encontrado con la gente que me he topado, para bien y para mal, gracias a todos ellos yo soy lo que soy. A los amigos y a los enemigos. Estos últimos tienen mucha importancia indirecta. Dar las gracias por tener estos ojos y no otros, aunque fuesen más bellos, más oscuros, más verdes... Dar las gracias por poder ver el mundo desde este cristal y con esta perspectiva. Dar las gracias por saber reír, por poder reír, y por tener con quién compartir la risa. Dar las gracias por haber caminado en tantas ocasiones de la mano de la suerte, aunque a veces no la supiese ver. Dar las gracias por tener cinco sentidos exquisitos. Dar las gracias por caminar por donde quiera, pero mejor donde me quieren. Dar las gracias por haber tenido que recorrer escombros y encontrar cielo abierto al final de la guarida. Dar las gracias por haber vivido lo que he vivido y no otra vida, ni de película, ni ciencia ficción, ni de drama... mi vida conmigo. Dar gracias por haberme caído bien y poder estar a solas con mi soledad sintiéndome a gusto, sólo buscando en los demás sentimientos verdaderos, no accesorios. Dar las gracias por tener esa impaciencia de conocer otros mundos que me hacen valorar todavía más en el que vivo día a día. Dar las gracias por poder tantas cosas... por tantos momentos... Y es que a veces me gustaría dar las gracias y no sé a quién.

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