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18 de noviembre de 2012

Te volví a soñar... y la llamé

Just So by Agnes Obel on Grooveshark
Miércoles 14 de Noviembre, mientras España se paralizaba en una huelga general yo mantenía una de las conversaciones más tristes de toda mi vida. Al terminar, me quedé más paralizada que el país por completo, congelada y viendo sin ver nada. Una noche de Octubre soñé con ese arquitecto de lados incorrectos del que os hablo a veces; sí, te soñé en un hospital, dormido y lleno de cables, quizás sabiendo que estás allí. No volviste a mis sueños. Sin embargo, la madrugada del miércoles te volví a soñar. Paseábamos por la calle, nos deteníamos en paso de cebra, y de repente, estaba ella a nuestro lado. Os mirábais, os sonreíais pero no os acercábais; no hubo ni una palabra. Nosotros continuábamos paseando y yo te decía: "No le has hablado, ¿por qué?"; y tú me respondías: "Porque no puedo, no puedo hablar. Yo quería hablar con ella, pero no podía". El inconsciente salió a relucir, quizás sabiendo todo lo que sé y sabiendo todo lo que ella ni sospechaba. Así que me desperté entre ese sueño pesadilla y, pensé que era el día para hacer lo que llevo sopesando cientos de veces desde hace unas semanas. Y te volví a soñar... y la llamé. 
Era el día para descolgar el teléfono y dejar que sonase hasta que ella contestase. Lo hice. Le conté esta realidad que abruma y deshace. Rompí la que podríamos llamar nuestra promesa y sentí como, a la vez, ella se partía en mil pedazos escuchando todo aquello. Escuchaba incrédula, temerosa y, entre lágrimas dijo algunas frases de esas que no dan opción a añadir más. Unas en concreto consiguieron estremecerme como nunca antes. Y me sentí de todo menos desleal. Confirmé que ella sí tenía que saber lo que está ocurriendo, por lo importantes que habéis sido el uno para el otro. Poder decidir si quiere (o puede) despedirse de alguna forma, ahora que todavía hay tiempo. Pero parece que quiénes se aman de veras nunca consiguen despedirse, y lo que deseé más que nunca es que volvieses; que tuvieseis tiempo suficiente para contaros todo esto que ahora sé yo, y que deberíais saber vosotros dos. Encerrar el orgullo y el miedo en un cajón y declararos todos los sueños pendientes. Entonces soñé  despierta, e imaginé como uno cuando quiere creer que la suerte, en algún momento, también tiene que cambiar. 
Un trocito de mi captado por ese arquitecto de lados incorrectos, una de sus últimas fotos. Por ahora.
La conversación me agitó, retorció mis adentros. Una sensación de vacío. Me sentí marchita. Si ya la situación me parecía injusta, me causaba rabia, impotencia y una tremenda tristeza; ahora me da más todavía, tanto amor en juego y, ¿esto va a terminarse así y ahora?¿Uno debe creer los pronósticos de esos que supuestamente saben de lo que hablan, o pensar que aún puede haber un reencuentro? Sólo sé que me he guardado en la cartera tu última mirada, en la que me dijiste justo antes de embarcar: "Espérame, nos espera Buenos Aires", y sólo por esa mirada me aferro a la última opción. 

23 de octubre de 2012

Rescatando: Toma II

A pesar de estar casi sin palabras, hoy la palabra que rescato es, sin duda, SALUD.(pinchando en la palabra está el post completo)
"Salud, la que  valor al dinero y sentido al amor. Cuando desaparece, se van la paz, la calma, la felicidad, la comodidad y, muchas veces, la independencia también." 
"Una enfermedad que sólo el nombre ya parece desgarrador en si mismo: cáncer. ¿Quién no conoce a alguien que haya tenido o tenga cáncer? una enfermedad que se vuelve terriblemente familiar. El camino es duro, largo, y lleno de piedras pero son muchos los que consiguen vencerlo, por ello, para todos los que ahora se encuentran bajo la tormenta, no perdamos la ilusión de ganar la batalla. Salud para dormir sin miedo. Salud para despertarnos sin angustia. Salud para seguir poniéndo banda sonora a nuestra vida."



Los latidos del corazón, amplificados, resuenan en este silencio en soledad. Llevo toda la noche despierta, esparciendo la angustia por la almohada. Me llegan más noticias tristes desde Copenhague, y me quedo tiritando en una esquina, sin saber qué hacer. Mientras, miles de pensamientos se atropellan entre sí. Y es que, ¿qué hace uno cuando le dicen que alguien a quién quiere mucho se está quedando sin aire? Siento una pena de esa que hiela, con la sensación de haber agotado todas las lágrimas del mundo. Siento rabia de que la vida sea así de injusta; impotencia de no poder solucionar la situación; miedo de que suceda lo que pronostican. Pero sobretodo siento pena, mucha pena viendo como este huracán que ha llegado por sorpresa esté arrasándolo todo de esta forma. Él es un amigo, una burbuja. Es ese arquitecto de lados incorrectos del que a veces os hablo. Es quién guarda secretos. Y también quién me ha hecho cómplice de muchos de los suyos. Y llevo toda la noche pensando en tantas cosas... Pero desde ayer, tras recibir la noticia no he podido dejar de pensar en ella. Ella que no sabe nada de lo que está ocurriendo. Ella con la que un día intercambió trozos de corazón, y con la que sé que tienen algo pendiente por decirse. No sé vosotros, pero yo si fuese ella me gustaría verle aunque fuese un minuto, aunque fuese a través de un cristal. ¿Por qué nos da tanto miedo cuando un médico nos pone fecha de caducidad? Quizás porque nos recuerda lo que durante tanto tiempo obviamos: que esto tiene fin. Pero sobretodo porque el fin lo vemos más cercano que nunca. Y yo no quiero fin. No quiero el fin ahora. Pero la vida tiene esa parte impasible de que le da igual lo que nosotros podamos desear...

17 de octubre de 2012

Rescatando: Toma I

Sad News by Chris Garneau on Grooveshark
Prometí que esto no era una despedida al uso y las promesas hay que cumplirlas siempre. La época que vivo hace que rescate este post de "Los bloggers tienen la palabra", con la palabra MIEDO (enlace pinchando sobre la palabra). En estos despertares en los que adormilada todavía, de repente el cuerpo agitado confirma que no es pesadilla sino realidad lo que está sucediendo. El corazón retumba en las sienes. Y ese miedo que abraza nos hace sentir cada vez más indefensos y minúsculos. Comienzan los días llenos de una quietud temblorosa. Quietud de esa que nos deja varados, en la que sólo podemos esperar a que amaine el huracán; y mientras, temblamos como cuando te quedas sin ropa frente al mar en una noche de Enero. Temblamos de miedo a escuchar lo que no queremos escuchar. 



Ese miedo que, mezcla pena y angustia, oprime. Y retrocedo a una de mis peores épocas, podría decir que la peor, hace ahora cuatro años. Sin embargo, ahora hablamos de vida o muerte, y en esta dicotomía todo toma otro sentido. El estómago se ha revuelto, se ha cerrado. La boca también se ha cerrado, parece hermética; las mandíbulas aprietan y sólo se escapan monosílabos. Tengo al lado a alguien que me pregunta si tengo frío, si me encuentro bien, si me duele algo... y yo lo que tengo es miedo. Un miedo horrible que me congela sin palabras, y me escucho titubeando un "sí", "no", "claro", "ya", "ya", "ya"... La garganta parece agarrotada. Siento que las lágrimas se van garganta abajo. A las lágrimas les da miedo el miedo y deciden llorar sigilosamente. Todos a merced de un miedo a la muerte; a veces, la muerte de algunos a los que más queremos puede darnos mucho más miedo que la nuestra propia.

A estas dos burbujas las estamos esperando, diferentes personas pero todos con las mismas ganas. Yo quiero una tarde de esas nuestras, como estas últimas, igual a esas pero sin el miedo a todo esto que venía. Se vuelve tan complicado hablar de felicidad estando muerto de miedo... Absolutamente bloqueada entre noticias y más noticias a las que les falta esperanza. Porque como decía en el otro post, todos en algún momento tuvimos al miedo sentado a nuestro lado. Y ahora lo tengo aquí,a mi vera. 

8 de febrero de 2011

Los bloggers tienen la palabra: LÁGRIMAS


Música aquí...
¿Cuántas lágrimas habremos derramado en toda nuestra vida? Imposible saberlo, incontables. Como desconocido es todavía porqué surgen en esos estados de emoción. ¿Sólo líquido para limpiar y lubricar el ojo? ¿Vamos a dejarlo sólo en eso? Hay lágrimas que brotan con la risa, aunque cuando pensamos en lágrimas evocamos el llanto y, esas lágrimas son diferentes no sólo por el contexto o por el rictus que las acompaña. Cuando las lágrimas se producen en un llanto emocionado su composición química tiene cantidades más altas de hormonas como la prolactina. Lágrimas y emociones unidas, para decir que sólo los humanos pueden llorar en momentos emotivos. Dicen que cada vez lloramos más, particularmente las mujeres lloramos una media de treinta y cinco veces más al año que los hombres, sobretodo antes o durante la menstruación, de nuevo, las hormonas hacen que sin razones obvias broten las lágrimas. Aquí y hoy, vamos a secar las lágrimas en el salón.
Foto
¿Lloramos intentando echar fuera el dolor que nos embarga o, lloramos buscando ese aliento en los demás? ¿Surgen como bandera del estrés o como alarma de atención? A veces, aún sin estar tristes lloramos como sacando esa tensión que nos agota, quizás sea porque somos mujeres, quizás por esas hormonas que nos desbordan, quizás porque el ciclo menstrual lo marca pero... qué alivio siente uno cuando la tensión se ha ido de la forma que sea. La impotencia o el miedo nos agarran de la mano y entonces, aparecen ellas de nuevo unidas a las emociones. Para mi, llorar es algo depurativo, cuando sientes dolor es una forma de sacarlo fuera, de darle forma al duelo, y es que hay momentos que tienen que ser llorados. Cuando no hay tristeza es más depurativo todavía, una forma de lavar las angustias y soltar la tensión que te ata por dentro. Como dicen los irlandeses, las lágrimas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman. Yo me quedo con la frase de San Agustín: "las lágrimas son la sangre del alma".
Gracias a Rose por la palabra, porque aquí siempre tendrá un sitio en el que reír o llorar. Siempre eres bienvenida.

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