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1 de marzo de 2014

Se va...

Se va Febrero, el mío y el tuyo. Nuestro Febrero, que a pesar de ser uno para todos, ha sido uno para cada uno. Se va con su llegada que trajo un "cerrado por vacaciones"; se va con mis días en Londres y mis paseos por una de las ciudades que tanto me gusta. Se va con descubrimientos de mascarillas naturales que limpian piel y alma. Febrero se lleva las noches sin dormir, la tensión y el desconcierto, pero también el alivio y la paz que uno siente cuando vacía la mochila tras un pesado recorrido. Se va con ese sosiego que dejan el deber cumplido y el toque de queda para dejarse llevar: al sueño o al baile, pero dejarse llevar. Febrero se marcha con felicitaciones de cumpleaños, entre ellas, una a alguien que a pesar de cumplir ochenta años atesora una gran vitalidad. Me deja con las ansias de envejecer así; y con sus manos y su sonrisa en mi mente. Las manos son un punto al que, inconscientemente, presto mucha atención. Creo que podrán pasar años, y años, y años, y recordaré a la perfección sus manos; las mismas que me cogían al regazo, las que me acariciaban la frente, o las que ahora agarran las mías y me siguen trasmitiendo el mismo calor. El mismo cariño. Febrero se va y me deja caminando sobre neones, con camelias que florecen, y con sudaderas de pinceladas fosforitas que nos dicen que nosotros y la primavera vamos al encuentro por mucho que el viento sople. Febrero me deja compartiendo comidas y brindis en buena compañía; descubriendo que los días se estiran, que la luz parece ser una necesidad grabada en mi nombre y se vuelve alimento al ánimo. Febrero se va disfrazado de ataúd de los malos tiempos. Febrero me deja paseando por la playa mientras el sol va a ponerse guapo para recibir a Marzo.  




 Y esto ha venido a imprimir unas huellas más, unas cuántas experiencias más que hacen que tú seas tú y yo sea yo. Porque la vida está para vivirla, no sólo para estar vivo. 

14 de febrero de 2013

¿Vamos a los ´60?

Tengo el Corazon Contento by Marisol on Grooveshark
¿Vuelven los ´60? No sé si justo esa década, el caso es que creo que vamos hacia atrás, ¿o no? En plena revolución tecnológica, con abuelos con móvil y niños con whatsapp; cuando parece que el mundo va más deprisa que nunca, de repente, compruebo que mi país y la sociedad en la que vivo caminan hacia atrás. Siento pena e impotencia. Los momentos en los que nos apagan un poco el optimismo y, la tristeza de ver cómo el esfuerzo de padres y abuelos parece evaporarse. Y en pleno carnaval hemos vuelto a los ´60. Ya de volver a ellos, volvamos también con esos manteles horteras, con gafas enormes, con esos recogidos que hoy se ponen las modernas. Volvamos con los azulejos floridos, los pantalones de campana, los estampados característicos, los sofás de skay, el tocadiscos, el teléfono de baquelita con su sonido particular... Con todo eso que hoy llaman vintage, y que hasta hace unos años era lo demodé. El humano y la necesidad de etiquetar. Vuelven los ´60 pero sabiendo todo lo que no sabían en los ´60; es decir,¿eso se llama volver mejorados?
De verdad que este país me da asco. Pero me encanta la tortilla, y esas playas del norte con olas azules que parecen quebrar los acantilados. Me encanta la luz del sur a todas horas; el pan tumaca y perderme en esa llanura que es Castilla. Las vacas que pastan por prados verdes, el marisco de mi tierra y las naranjas de los inviernos valencianos. Las calles de Malasaña, Triana, y el barrio gótico. Compostela piedra a piedra. Me gusta el castellano, y mi gallego musical con algunas de sus palabras imposibles de traducir. Me quedo con Cervantes, con Miguel Hernández, con Lorca y toda su simbología. Adoro a unos cuantos a los que yo llamo "mis burbujas", que son españoles y viven aquí. Y así mil cosas más. Entonces, podría decir que lo que me gusta aplasta totalmente a eso y a esos que no me gustan. Y es que a veces confundimos la parte por el todo, lo que vemos con lo que sentimos. Lo que creemos ver con lo que nos quieren hacer ver. Es por eso que quiero que os pongáis unas enormes gafas para no perder detalle de todo lo que aquí sucede; porque el dicho: "España es de los españoles" parece que no está del todo claro. Pero sobretodo quiero que no dejéis de tener el corazón contento, como dice la canción. En los ´60 no dejaron de tenerlo, y fue así como  construyeron su historia; fue así cómo vieron que las dictaduras también mueren, que la libertades existen, aunque se las estén volviendo a arrebatar. Porque nada puede crearse con un corazón triste.
La estética retro nos invade, retrocedemos a los ´60, pero por favor, no os olvidéis de poner el corazón en modo "contento". Trae hasta el sofá algún estereotipo de los ´60. Y como siempre... vuestros comentarios :)

30 de enero de 2013

Vivir disfrutando

This World by Bill Fay on Grooveshark música para el post, a disfrutar desde ya :)

El otro día un compañero de sofá y de viaje me preguntaba que para cuándo un nuevo post. Yo le respondí que no sabía sobre qué escribir; le expliqué que tenía mil cosas que contar pero a la vez ninguna, que cuando iba a hilvanarlas el resultado era un sinsentido carente de atractivo. Continuamos la conversación, que se fue por otros caminos. Continué la semana, que también se fue por otro camino dentro de la misma senda. Y pensé que lo fácil o lo difícil lo hacemos nosotros; igual que lo interesante o lo aburrido. Como lo feo y lo bello. El otro día paseaba bajo un sol fugaz, en una tregua a la lluvia y al viento que nos azotó estos días, y reflexionaba sobre todo ese tiempo desperdiciado esperando el "gran momento". Cuando éste llega, si llega, hemos descuidado y perdido todos esos pequeños detalles culpables de fabricar el gran momento.

Las acacias han llegado, señal de que el carnaval viene a visitarnos. Adoro su color amarillo, pero sobretodo, el olor que desprenden.

Uno puede quedarse sin nada que contar pero no por ello dejan de ocurrirle cosas. Uno puede quedarse sin texto pero no sin sentimiento. Nunca dejamos de sentir, aunque a veces nos lo parezca. Todos los días tenemos un despertar distinto, como tenemos un adormecer diferente. También sueños dispares. No hay dos días iguales aunque por aquello llamado rutina afirmemos que todos son idénticos. Quizás el núcleo es el mismo, como tú eres el mismo, pero seguro que hoy no eres igual que ayer, ni tampoco igual que mañana. Somos un continuo cambio. Un continuo cambio que refunfuña con la rutina porque siempre es lo mismo, pero al que le cuesta mucho adaptarse a lo nuevo. Perder parte del control; dejarse zarandear por lo que llega; vislumbrar lo positivo en lo que sucede; centrarse tan sólo en hoy. Formas para vivir disfrutando.

¿Quién dijo que ya no se puede desear "Feliz Navidad"? Mi bizcocho de manzana os desea una Feliz Navidad, porque si no la habéis tenido, tenéis la oportunidad de crearla ahora mismo. (de haberla tenido, siempre está bien repetir :)
Las fresas han llegado. ¿Primavera? El sol está cerca, y tengo que reconocer que por primer año en mi vida no lo echo de menos. Sorprendente.

Lo que veo desde una de las perspectivas de este sofá para hablar. Esto es parte del mundo Estrógena. Serán siempre bienvenid@s :)

Es Enero y hace frío, pero abróchense los abrigos y no se pierdan ese viento en la cara que les hace sentirse vivos. (o muertos de frío, pero vivos al fin y al cabo)

Increíble como aún estando tan agitado puede transmitir tanta calma. Sí al mar, siempre y en todas sus versiones.

Vivir felices parece toda una utopía, y es que  el inconformismo crónico que genera esta sociedad hace que cada día estemos más ahogados, a pesar de todo lo mucho con lo que contamos. Porque sí, contamos con mucho más de lo que llegamos a ver. Y quizás la cosa sea mucho más fácil que lecciones, libros de autoayuda (esos que no ayudan), recetas mágicas (que me dijo un pajarito que no existen), etc... Todo reside dentro de este que ahora mismo está leyendo, sí, ese mismo, TÚ. Haz lo que verdaderamente deseas y aparca la culpa en un cajón; haz feliz a los que amas (hasta que te contagies!!); vive ahora como si ahora no volviese (aprovéchalo, porque me ha dicho el ahora que se va para no volver); rodéate de personas cargadas de buena energía (very important, deja pasar las nubes negras); esfuérzate mucho, mucho, mucho, mucho en aquello que quieres conseguir, sabiendo que si no lo consigues el mundo seguirá girando (y tal vez aún mejor); ponte las gafas de ver lo positivo (los errores a veces son los mejores pasos)... Y nunca, nunca, nunca, nunca pierdas la ilusión (que te lo repitan durante tooooda tu vida al final se te acaba quedando, ahora lo agradezco tantísimo...). Sólo los aguafiestas dicen a los demás que los sueños son para ser soñados y no para ser cumplidos; pero esa, es su historia y es muuuuuuuuy aburrida. Porque a pesar de todo, podemos hacer que esta vida sea una auténtica fiesta. Y ahora, que la lluvia sea de confeti!!


¿Tus formas de vivir disfrutando?
Y como siempre, todo lo que quieras traer hasta este sofá :)

20 de febrero de 2010

Adiós Carnaval...

Adiós Carnaval...
Se termina el Carnaval. Se acaba la semana de Carnaval. Y Febrero, el mes del Carnaval, está camino de su fin. Todo se ha llenado de mimosas, adoro estas flores, amarillas como el sol, con un olor cálido como los abrazos de mamá, anunciando que en unos meses ellas dejarán su color a la luz del verano. Cómo me gusta el verano, sin duda, es mi estación, o quizás la primavera, ver el estreno de los nuevos vestidos del sol. Calor, sol, luz, sol, mañanas que entran ganas de comerse el mundo entero, sol, el fin de la tarde en calma, sol, y las noches de verano... cri-cri, cri-cri, cri-cri... me traen ese recuerdo del silencio de la noche invadido por las canciones de los grillos; sol, sol, las tormentas de verano alocadas y caprichosas donde al final siempre triunfa el sol, sol, sol, sol...
Y las mimosas pronosticando el sol... Son como una risa en las mañanas grises, como una carta llena de historias en el buzón, como un trocito de chocolate cuando el estómago se abre y lo coge con más dulzura aún que la del mismo chocolate. Son algo así como una primavera en febrero.
Adiós Carnaval...
¿Por qué no hacemos un Carnaval más? Un carnaval en el que cada uno se disfrace de lo que le gustaría ser en realidad y pueda pasarse un día siendo quién quiere ser. Peligro. Destrucción. Amor. Cuántos enfrentamientos podrían causarse en vano, pero también cuántas declaraciones impensables podrían darse. Y es que la felicidad viene con la otra mitad de castigo y tristeza. Para que muchos de los sueños se cumplan, otros tendrán que fracasar, es una de esas leyes nunca escritas en la que todos participamos sin haber sido avisados. Jugar a ser jueces por un día y encarcelar a los malos, pero esos malos querrían escapar, ¿entonces quién ganaría? si es el día en el que todos serían lo que quieren ser... Necesidad de horario, como la vida misma. Un día en el que puedas ser lo que quieres y, un día en el que a otros les toque ser lo que quieren , en esa jornada tú tendrás que ser la mitad de vacío, de tela negra, de hierro frío, de tristeza. Tú ganas, yo pierdo, como la vida misma. Ahora dame un último beso, ponte la careta, el anillo, la sonrisa plástica, llama a tu mujer, ve a trabajar y haz ver que eres quién tienes que ser, como la vida misma. Después termina el día, sácate la careta, el anillo, llámame, ponte la sonrisa de verdad, dame un último beso y, sin tener que hacer ver nada a nadie, sé lo que quieres ser, como la vida misma. Ahora voy a matarte con la mirada, tú te morirás sin oponer resistencia, y yo me habré sacado de encima todas mis nubes negras. Como helado. Mañana resucitarás como Jesucristo, y volverás a morir en nombre de la vida. No digas nada, hoy es mi día y soñaré lo quiera. Un momento en el que todos soñamos con nuestra vida ideal, como en la vida misma. Y mañana... Mañana será tuyo. Hoy es mi día e intentarás matarme, yo me rendiré a tus encantos, pero no moriré. Tampoco intentaré matarte, jamás lo haré. Si tú no existieses se zanjarían todas mis preguntas. Y, qué sería la vida sin dudas, sin cuestiones que resolver, sin preguntas imposibles de contestar?? Una vida con problemas, con la vida misma.
Carnaval sólo es un caricatura. Carnaval todos los días. Carnaval no está tan lejos de la realidad. Carnaval, como la vida misma.

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