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2 de septiembre de 2013

Lo que Agosto nos dejó...

Agosto me deja los desayunos con calma; de esos que se vuelven casi almuerzo por la tardanza en levantarse y el sosiego con el que nos lo tomamos. Noches de verano, para dormir con la ventana abierta y escuchar al grillo que canta en el jardín. Mañanas que amanecen a pleno sol y un despertador que duerme. Un anillo con una piedra verde aguamarina, unos cojines nuevos en este sofá para hablar, y unas margaritas de color lila. Agosto me deja unos aceites olorosísimos de lavanda y de rosa, regalo de mamá, de tacto seco, suave y con fácil absorción. Agosto nos deja nuevos "electrodomésticos" porque a algunas cosas (como desde donde os estoy escribiendo) a esas alturas de la historia, ya podemos llamarles electrodomésticos. 
Agosto ha dejado mucho más, demasiado para entrar en un post, así que en este caso segundas partes serán mejores. Se termina el tiempo de recreo, para quién lo tuvo; otros quizás lo comiencen ahora, escapando al intenso calor y a las grandes aglomeraciones por dondequiera que vayas. Y yo me quedo ahí, en medio entre unos y otros, comenzando Septiembre con muchas ganas pero sin prisas; disfrutando de las tardes de sol que terminan antes pero no menos apetecibles; de los paseos en noches que llegan temprano pero no más frías. Agosto nos dejó las lecturas bajo el sol, las siestas en el campo, los paseos por la playa sola y con amigos, el viaje, los reencuentros, las comidas familiares... Nos dejó las ganas, la ilusión y la sonrisa para recibir a un mes con el que pienso reconciliarme como se merece. Querido Septiembre, tú y yo estamos aquí para ser mucho más que dos. 

11 de septiembre de 2012

¿Qué título le pongo a esto?

Este último mes a penas he venido aquí. Agosto se ha terminado y me deja un sentimiento ambivalente entre pena y liberación. Una parte hace que desde que tengo recuerdos sienta ese hastío cuando llega Septiembre, creo que asociado a decir adiós al sol. Septiembre siempre era despedida y menos horas de luz, y cuando esos dos factores se unen, al menos en mi, el resultado es muy, pero que muy feo. En los comienzos de este mes publicaba un post en el que proclamaba que "Aquí hay vida", pero luego Agosto ha traído demasiado hospital, demasiado suceso recordando que la impredecible muerte existe. No echaré de menos a esta segunda mitad. La vida es algo que unos viven y otros dejan que suceda, pero la muerte es algo claro y directo, es esa varita que nos hace iguales. A pesar de eso, Agosto ha traído reencuentros; desayunos extensos y cenas interminables; las lecturas bajo el sol; carreteras hacia el norte y carreteras hacia el sur; las perseidas y nuestros deseos... 

Un avión que no quería despegar. Un encuentro que se retrasa, pero las ganas agolpan esperando el abrazo. 
imposible que los desayunos no sean eternos con estas exquisiteces del estilo fabricadas por algunas de mis burbujas. Viva lo artesano :)
Agosto y nuestro intento de cazar estrellas fugaces. Una la hemos compartido con la certeza de que nos tendrá preparada una sorpresa cuando más despistados estemos.
 desde que tengo recuerdos, recuerdo esta tienda que siempre tuvo para mi un punto oscuro y, a la vez, tremendamente atrayente. Ahora dice adiós y eso es nostalgia pura :(
¿y si nos la quedamos y ponemos ahí un sofá para hablar sin pantallas de por medio? donde perdernos cuando no nos encontremos; donde encontrarnos cuando estemos perdidos. 
A pesar de que el sol se vaya antes de tiempo, estaría genial que por fin ocurriese algo bonito y, que Septiembre y yo pudiésemos hacer las paces después de tantos años. 

"Sucesos que colisionan entre sí y conmigo hacen que hoy esté aquí, en este sofá, intentando sacar todo lo que llevo dentro. Bruce Springsteen. Play. Este señor hace una música que hoy será, una vez más, salvación." Así comenzaba un post hace dos semanas, que no fue publicado. Pensaba en nuestra última conversación, en aquella habitación de hospital entre gris y verde claro, con la cama al lado vacía. Mi visita casual, quedarnos a solas y comenzar una de esas conversaciones que dejan poso. Días más tarde, cuando todo había vuelto a la normalidad, me llega la noticia de que te has cubierto de distancia. Esa última conversación aflora, todo toma un sentido concreto, ¿cómo pudimos condensar tantos temas en tan poco tiempo? ¿acaso pudiste oler mis dudas y mis sueños? Lástima no haber tenido un poco más de tiempo, verdad? Presiento que sabías demasiadas cosas. Y ahora me quedo aquí como el pesar que deja esa saudade. La muerte nos enseña que nada es permanente, nos enseña a desprendernos. Nos avisa que solo contamos con un tiempo y que es obligatorio vivir en el presente. Aunque, a veces, parece que necesitamos que la vida nos ponga en una situación límite para comenzar a disfrutar. Y en la mayoría de esas veces ya no hay tiempo. Las despedidas y yo nunca nos hemos llevado bien, pero es que son feas; unas más que otras pero, feas al fin y al cabo. 


 
Esto es un retazo de la pared de la cocina de mi casa. Un día, hace muchos meses, hablando de separaciones y no sé qué más, con el que en ese momento era mi pareja, se escuchó: "Es distinto separarse que morirse..." y la contestación fue: "sí, cierto, es peor separarse.". Quedando implícito el dolor que conlleva la separación del ser amado, el dolor del desamor. Sé que empecé a reír y dije: "esto es una de esas frases de análisis, tomo nota". Esa nota se quedo por ahí, colgada en una de esas pinzas. El otro día, escribiendo este post, sentada en el lugar donde siempre me siento, me quedé obnubilada mirando al frente y pensando. De repente mi mirada perdida se posó en esta nota, que me ha pasado desapercibida durante meses y meses, justamente el día que estaba escribiendo y pensando sobre muerte y despedidas. Y yo creo que las separaciones pueden ser dolorosas, que el desamor puede ser desgarrador para quién ama, pero son despedidas en las que caben los reencuentros; con la muerte no hay reencuentro. La muerte sí que es una putada, digan lo que digan. 
 

¿Cómo ha sido vuestro Agosto?¿qué tal está siendo la vuelta al cole?Y como siempre, tus comentarios sobre todo lo que te ha sugerido el post. Sobre todo lo que quieras compartir
 
Fotos:Estrógena y sus Burbujas.
 

1 de octubre de 2010

Bye Bye Summertime...




Os dejo una canción: "Summertime". La versión de Billie Holiday, una de las que más me gustan de esta que se ha convertido en un himno del jazz, tras setenta y cinco años por el mundo entero, versionada por los más grandes.
Summertime,
el tiempo de verano está a punto de partir. Quizás hoy haya sido el último día. Mañana llegarán las nubes tras el último día de sol.Y ya estamos en Octubre, las primeras horas de un mes que se presenta lleno de sorpresas. El sol ha salido brillante, se ha ido tornando cándido mientras caía la tarde. No había despedida mejor que una siesta en el jardín. Quizás vengan otros días, pero el sol ya no será el mismo. Llegará la estampa de sol más dorado y menos vivo. Llegarán las tardes cortas. Llega el principio de un principio, y también llegará el fin de todo un prólogo prolongado.

Las imágenes de Nina Leen me encantan y creo que pueden ilustrar un poco lo que hoy ocupa este espacio: el verano. Ese tiempo donde, como dice la canción, la vida es fácil. Pero a pesar de la pena que me dá tener que decirle adiós, por fin ha terminado el entretiempo y ahora nos embarcamos definitivamente en Octubre, en un otoño que nos espera con los brazos abiertos. Ahora no podemos escaparnos y dejarlo sólo en la cita... Por lo menos, se merece ser escuchado. Quizás, tenga una historia que contarnos y a lo mejor es tan bella o más que la que nos ha dejado este verano fugaz del que sólo nos queda su estela. Empieza el otoño de la sonrisa perfecta. Comienza, definitivamente, una vuelta al cole que no podremos aplazar más. Comienza esa puesta a punto en una lista llena de deberes por hacer, algo así como la de Enero, pero esta menos dura y con las baterías todavía cargadas. Llega el otoño con sus pestañas rizas. Y este equinoccio que se balancea hacia la noche tendremos que celebrarlo por este y por el pasado. Una despedida al verano pero con la alegría de haberlo vivido, que era la única excusa con la que viene a visitarnos cada año. Nadie prometió que venía para quedarse...

El día 1 de este Octubre arranca inquieto y con ansias de saber. Recogiendo los bártulos con olor a sol. Archivando los recuerdos en días que duran lo mismo que las noches. Díficil de creer, verdad? los dormilones dirán que las noches son claramente mucho más cortas; los insomnios de madrugada cuentan con certeza que las noches siempre se expanden como el océano más grande. Por eso, todo es y todo deja de ser desde el cristal por el que miramos. Y puede que este otoño tenga muchas gratas sorpresas que nos esperan tras cada esquina, sólo hay una condición: esperar hasta el final pase lo que pase.
El otoño empieza a deshojarse... Bye bye Summertime...

18 de septiembre de 2010

Odio Septiembre...

Pensé que no llegaría a decirlo aquí en el blog pero... ODIO SEPTIEMBRE!! esto es algo personal... Directamente personal con él. Septiembre es el mes de la vuelta al cole, de las colas en librerías mientras se esfuman los últimos rayos del verano. El momento en que de repente los días son más cortos. El momento de la despedida. La despedida del verano... de las noches de verano, porque si hay alguna noche tremendamente bonita seguro que es una de cualquier verano. Septiembre nos trae jerséis de lana gruesa, botas que nos alejarán del agua, y es que la ropa de invierno estaba en las tiendas desde Julio, qué impaciencia en adelantarnos en el tiempo. Septiembre huele a frío mientras el sol todavía sigue aquí. Nos quedamos apagados viendo que un año más el tiempo de sol y calor ha pasado fugaz. Apáticos viendo como el tiempo de relax, siempre efímero, prepara sus maletas para irse de vacaciones lejos de aquí. El próximo jueves llegará el otoño y yo deseo postponer la cita. Si los meses de entretiempo no acaban de convencerme, ya ni digamos este en el que caminamos hacia el frío y lo oscuro. Ya adentrada en Octubre todo se torna diferente, hasta le veo su encanto con luz dorada, pero Septiembre es mentalizarnos más que vernos envueltos en hojas. Y la ansiedad, igual que los sentimientos, siempre se vuelve mayor en la antesala. Todo lo anticipado es más intenso en nuestra cabecita que cuando realmente sucede. Nada es tan bueno ni tan malo. Pero de momento nos queda el sol, nos quedan algunos proyectos de siestas en el jardín, despertares de luz blanca, unas sandalias para caminar. Nos queda el veranito de San Miguel para despedir a Septiembre que por mucho que se empeñe en ser otoño sigue siendo verano, el final pero verano al fin y al cabo. Feliz final de verano...

Y a ti, ¿te gusta Septiembre?

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