necesitamos esto, soltarnos la melena y... empezar este finde que será emoción pura ;)
Y hablando del mundo adulto he llegado a la conclusión a la que siempre llego: la clave está en tomárselo todo como un juego para no caer atrapados en la jaula llamada rutina; en eso capaz de estresarnos, saturarnos y, sorprendentemente, a la vez vaciarnos. Por eso, para alguien que no gusta de la cocina quizás lo mejor es que juegue a las cocinitas. Eso, o que se rodee de "alguienes" maravillosos que le deleiten con diferentes manjares (la opción dos es muy atrayente). Aquí os dejo una foto de la cocinita de una súper-princesa rosa; y otra de un pastel con nombre y apellidos del que sólo os puedo enseñar una esquinita porque... hasta aquí puedo leer.
El reloj que hay en mi cocina se ha parado. Luego ha decidido continuar la marcha, por lo que ahora mismo está con un retraso horario importante. Con estos días de "no-stop" no le he cambiado la pila. Hace un rato le miraba y me he acostumbrado, hasta le encuentro cierto encanto a pensar que el tiempo se ha parado. ¿Y si pudiésemos parar el tiempo?¿y darle al reloj hacia atrás o hacia delante? Mmmmm...cuántas fantasías encerradas en esas preguntas. Yo lo pararía en ciertos momentos, dilatarlos un poco más, poder saborearlos y traerme la esencia condensada en un saquito de tela. Sé con cuáles lo haría, son pocos, muy pocos y concretos. Ya han pasado unos minutos desde que he terminado de escribir la última frase. Y es que me he quedado obnubilada, pensando en esos momentos que yo escogería para que el tiempo se detuviese... un poquito más.
Este mes comienza con otro cumpleaños, para el que estoy preparando el regalo. Estoy rodeada de emoción, preparando una sorpresa de esas de llorar y llorar, con la que casi estoy llorando yo. Ya lo he avisado: estoy rodeada de emoción. Porque lo mejor de las sorpresas es la antesala, toda la elaboración y el hormigueo que se te queda dentro, esperando esa expresión que sólo tú vas a ver. Yo siempre he sostenido que un regalo tiene que tener parte de quién lo regala y parte de quién lo recibe, en este caso hay muchas partes de convergen, así que será fácil acertar. Y ese mismo día está de cumpleaños otra persona, el otro día hablábamos del regalo, comprado desde hace tiempo. Una cometa. Será totalmente inesperada. Un regalo que te dice: "sigue volando que yo estaré aquí abajo, esperándote" :)
Los cumpleaños pueden llevarnos a la pregunta: ¿somos mayores? y no siempre es fácil responderla. Un niño cercano a mi cumple años, comparte caramelos conmigo y me pregunta cuántos años tengo, le digo que dentro de poco cumpliré veintisiete. Me mira y me dice: "jo Luci! cuántos años tienes, no?", con los ojos totalmente abiertos mostrando su sorpresa ante la cifra. Me quedo quieta y pensando... ¡¿tantos?! ¿son de verdad tantos? A mi que, desde que tengo recuerdos, nunca me han hecho mucha ilusión los cumpleaños, porque los entendía como celebrar que queda menos tiempo. Podríamos decir que hace años que llevo lo que llamarían una "vida adulta", mientras quedaban algunos flecos por soltar. Tras una gran época de colocación, de repente, el comentario vino como a colocarme de veras en el mundo adulto. Fue algo así como un shock en el que salta la alarma,y sonaba algo parecido a: "¡¡¡bienvenida al mundo adulto!!!". Bien, acepto la bienvenida pero sólo con una condición: si me prometéis diversión.
Y hablando del mundo adulto he llegado a la conclusión a la que siempre llego: la clave está en tomárselo todo como un juego para no caer atrapados en la jaula llamada rutina; en eso capaz de estresarnos, saturarnos y, sorprendentemente, a la vez vaciarnos. Por eso, para alguien que no gusta de la cocina quizás lo mejor es que juegue a las cocinitas. Eso, o que se rodee de "alguienes" maravillosos que le deleiten con diferentes manjares (la opción dos es muy atrayente). Aquí os dejo una foto de la cocinita de una súper-princesa rosa; y otra de un pastel con nombre y apellidos del que sólo os puedo enseñar una esquinita porque... hasta aquí puedo leer.
¿Tú también estabas pensando en qué momentos escogerías para detener el tiempo?¿Un regalo que te haya impactado?¿Que te has traído al mundo adulto?¿A qué juegas a menudo? Cuéntanos tooooooodo lo que desees...
Feliz finde a tod@s!!









