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4 de mayo de 2015

Un Abril y algo más

Más de un mes que no me siento en este sofá para hablar. Un mes que se ha pasado volando, como vuela el tiempo cuando estamos en paz. Y aquí unos pedacitos de lo que ha sido... 

Este Abril ha traído un viaje a Portugal, llegando hasta Lisboa para dejarnos perder por sus calles llenas de encanto. Siempre nos lo pasamos tan bien en esta ciudad... Acogedora, decadente, llena de miradores que invitan a parar, en continua renovación sin olvidar sus orígenes. Aquí os dejo dos fotos, una de una de sus librerías más increíbles y la otra de un rincón en un café con una frase llena de verdad. Y es que en un segundo pueden pasar tantas cosas...
Abril ha traído momentos de relax, mediodías en el jardín bajo el sol. Siesta y libro. Dejándome ir con la tarde de la mano. Y limonada con hierbabuena hecha con mucho amor. Definitivamente es primavera, los días se estiran, el sol se asoma y nos guiña un ojo. 
Hubo también comidas caseras preparadas con ilusión por un foodie y una ayudante, para ser compartidas con personas bonitas. Y se prolongaban en la tarde y en la noche, con sobremesas que se alargan sin apariencias, sin máscaras; con esa buena energía que surge de forma natural cuando unos cuantos corazones están a gusto latiendo juntos. Entusiasta de momentos como estos, pero sobretodo muy fan de personas que nos hacen la vida más espléndida todavía.

En Abril hemos volado. Cuerpo y mente se ha ido elevando y nos hemos dejado llevar. Frida Khalo lo expuso muy claro: "Pies, ¿para qué os quiero si tengo alas para volar?" Podemos volar, de veras, sólo hay que dejarse llevar perdiendo la noción del tiempo y el espacio, sintiéndose liviano y teniendo como motivo único vivir con todos los sentidos ese momento; sabiendo que lo que está ocurriendo ahora mismo es algo único y de nosotros depende hacerlo propio y especial. Compartiendo un momento con alguien a quién quieres o haciendo algo con lo que verdaderamente disfrutas; cada uno de nosotros a nuestra forma, pero todos sabemos que hubo momentos en los que pudimos volar. 

Hubo celebración del día del libro, y uno de los que me he traído a casa comenzaba así. Creo firmemente en esta filosofía, en la idea de que siempre hay que arriesgar. Siempre. Creo que me arriesgo porque luego no soportaría la idea de pensar "qué hubiese pasado si...". De cualquier modo, es bueno, necesario y vital arriesgar para continuar mejorados. Cuando pasan los años uno está más arrepentido de lo que no ha hecho, de lo que no ha intentado, que de lo que ha hecho aunque no haya salido bien, aún habiendo perdido. Hay miles de motivos por los que hay que arriesgar.


Y para comenzar Mayo un concierto de Quique González en un teatro. Intimo, cercano y acogedor. Una gira en la que sale solo con sus guitarras y un piano, y sin repertorio planeado. Según va surgiendo y según el público va pidiendo, así va tocando. Todos estábamos totalmente entregados al momento. Increíble. "Tiembla, como si fuera la primera vez..." Porque a pesar de todos los conciertos vividos, verle en directo sigue siendo igual de emocionante. Muy grande!


Parte de mi Abril y un poco más se ha quedado desplegado por aquí, puedes llevarte el pedazo que más te guste. Y tus primeros días de primavera, ¿cómo han sido?

3 de enero de 2015

Los buenos momentos

Este último trimestre del 2014 no he podido pasarme todo lo que me hubiese gustado por este sofá para hablar. Las tareas pendientes se desparramaban por la agenda día tras día.  Mientras tanto, tuve que encontrar la forma de tener un momento de desconexión: ese momento en el que el mundo gira y nosotros estamos ajenos a todo. Unos días de otoño en Amsterdam en un viaje conmigo misma. Han sido días de paz, de renovación, de ver cómo la hojas caían y a esta ciudad nada ni nadie le hace sombra, de pasear entre sus calles de cuento, de perderme entre sus maravillosas tiendas, de sentir el aire fresco en la cara mientras paseaba en bici, y de comer pastel de manzana en el Winkel (entre otros muchos recuerdos que se ha venido conmigo). No he podido compartirlo antes pero nunca es tarde para compartir los buenos momentos, los que nos dejan bonitos recuerdos, y moldean nuestra memoria y a nosotros mismos. Los buenos momentos nos hacen crecer sólo con recordarlos. Aún no había despegado y ya estaba deseando volver. En este 2015 Amsterdam de nuevo. Uno de mis deseos para este año recién estrenado. 
En mis viajes de trabajo busqué momentos para respirar hondo, para desconectar en la medida de lo posible. Para salir a la superficie y coger aire limpio. Muchos días, innumerables horas lejos de casa y en soledad, al final uno tiene como obligación encontrar un momento para sí mismo. En cualquier rincón uno se encuentra con algo que es capaz de sacarle la sonrisa, tan sólo hay que saber verlo. 
Un castañero en León, siguiendo la tradición. 
La maternidad según Botero, en Oviedo.
Y esto lo suscribo absolutamente, aquí y en cualquier parte del mundo. En este 2015 vamos a preocuparnos sólo por lo verdaderamente importante. En este 2015 tenemos la tarea prioritaria de ser felices en todos los momentos posibles.

¡¡feliz año a tod@s!!


10 de octubre de 2014

Octubre está aquí

No puede ser que Septiembre se haya escurrido entre los dedos sin darme cuenta. No puede ser que las tareas se agolpasen entre días y noches, y así se fundiese ese mes al que durante años tuve cierto rechazo. No puede ser que viajes y trabajo llenasen los treinta días que se esfumaron casi imperceptibles. No puede ser que me haya sido imposible venir hasta este sofá para hablar. Y sin embargo, así ha sido. No he parado, subida a este tren en marcha en el que tan sólo había la opción de seguir adelante. Se avecina un mes más o menos parecido, pero ya no será igual. Llega con intensidad pero modulada, además nos coge con las ilusiones refrescadas, con las ganas recargadas, y ya no hay vuelta atrás. Ya está aquí Octubre, con sus hojas secas ocupando parques y aceras. 
Y así ha pasado Septiembre... Cambiando lo que quería cambiar. Disfrutando cada momento, porque cuando no hay tiempo libre tendremos que disfrutar del tiempo ocupado. Demasiadas veces se nos escapa el tiempo esperando al tiempo libre, y cuando llega estamos tan agotados que se escapa sin ser disfrutado. Tenemos la obligación de vivir ahora sin esperar a después. Y así se fue Septiembre, entre viajes que me llevarán de un lugar a otro con los labios pintados de rojo. 

Feliz finde a tod@s!

11 de abril de 2014

Abril viene contento

Abril ha venido contento, o es que yo lo he recibido así. Quizás más lo segundo... Lo he recibido con ganas de treinta días buenos, con ganas de pasar tiempo en lo que realmente interesante y con los verdaderamente importantes. Que sí, que sí, que cuando uno se lo propone nada puede pararlo. Y así estamos casi en la mitad... :) 
Echaba de menos el sol y un poco de calor. Ayer ha vuelto con todo su esplendor. Un campo, pájaros que cantan, cerrar los ojos y que el sol se quede ahí arriba. A veces se necesita poco para sentir que  el tiempo se para. 
Con los pies en el aire. Estar en el aire, en algunos momentos, es más interesante que permanecer en la tierra. Déjense llevar a donde el viento les lleve. 
Dicen que las piñas ahora son lo más de lo más. Están por todas partes...
Mi amor por el pan traspasa fronteras. Y este de maíz es... para morir de amor.  
Pasta de dientes que promete mantener los dientes blancos, blancos. Eso veremos si lo consigue, pero el packaging tengo que reconocer que me ha encantado. Para que luego digan que la publicidad no está en todas partes... 
Este sol no quiere irse. Se va, pero deja su estela. Mañana más y mejor, que él también sabe que mañana es viernes :)

20 de septiembre de 2012

Modo renovación. El sofá estancado.

Thank You For Your Love by Antony and the Johnsons on Grooveshark eso, justamente eso, gracias por vuestro amor, cada uno con vuestra propia forma, que es lo que más, más me gusta.
 
En medio del hastío uno intenta cambiarle de tema a su propia mente. Yo intento hacer un post que rezume vida, pero mi inspiración se ha visto mermada últimamente. Cuento con material para algunos posts, acontecimientos y frases para traer hasta aquí, mientras las imágenes aplastan las palabras. Todo se vuelve maraña. Es complicado reflejar la sensación que mezcla saturación y vacío simultáneamente. A veces, uno necesita parar, parar más allá de lo parado para poder saltar de nuevo.
 
Una tarde de primavera en Copenhague. Paramos el mundo para que luego volviese a girar con más fuerza que nunca. Y giró, y giró, y giró...

Decía que Agosto me dejó sensación entre pena y liberación. No lo echo de menos. Con Septiembre juego a equilibrismos esperanzados. Ahora no, ahora no podemos perder esa que nos levanta por las mañanas. Estoy mirando por un caleidoscopio deseando que todos esos colores nos invadan, que salgan a pintar mi mundo y el de mis burbujas, algunas de ellas en su tedio particular. Y saldrán, sé que saldrán y podremos celebrar lo que ahora es incógnita, a ratos rosa claro, a ratos gris oscuro. En momentos como estos nos quedan esos de los que uno nunca se desprenderá, esos que son capaces de hacerte volar estando sentado. El otro día al llegar a casa, antes de dormirme mientras salía el sol, pensaba en aquello que decía Piaget: "el tiempo no es una causa, sino un vehículo de causas". Un vehículo de causas que me ha llevado a la infancia y a la adolescencia en los últimos meses. Ese vehículo me ha encontrado y reencontrado con partes del pasado. ¿A quién no le gustaría volver a un día de los diecisiete? ¿o de los nueve? da igual, pero volver por un momento y con toda la esencia. Yo lo he hecho, y confirmo que eran tal como los recordaba. Gracias a unas burbujas, por hacerlo posible.

Y aquí yo y mi pelo, mientras el viento me peina despeinada. Le hemos soplado tanto a estos tiempos, que se han ido lejísimos y sin billete de vuelta. No sé si lo había dicho, pero adoro el viento.

Sacudirte la abulia a veces se vuelve ardua tarea. Me he rodeado de buena música, de buena literatura, arañando momentos de distracción. Sin echar de menos esa que consideraba mi casa. Nos hemos arropado unos a otros, cada uno con un frío diferente. Me he rodeado de esos que sonríen con el alma, los que saben leerme entre líneas; los mismos que me mandan abrazos que axfisian. Están los que siempre han estado ahí; los que nos desperdigamos hace tiempo y ahora este sofá ha vuelto a encontrarnos; y los que he ido hallando por el camino y que me llevo hasta el final. Sólo por esto y por todos ellos, este invento llamado vida ha sido maravilloso.

Viviendo cada segundo sabiendo que somos levedad, cual nube en el cielo. Ese es el mensaje que me llega por diferentes vías desde hace semanas. Nadie podrá quitarnos el hoy.
 
Siento que este sofá se ha quedado estancado y repetido, quizás síntoma de que llega su final. Enfermo de rutina, tal vez. Estoy pensando en rescatar algunos de los posts del principio; mientras voy pensando un final precioso para este sofá para hablar, porque no duden que cuidaré el final como he cuidado el comienzo ;) ¿Cómo podemos cerrar el sofá? Lo he puesto en la página de facebook, aquí, y algunos han propuesto opciones como publicar un libro con los mejores posts, dedicarlo y sortearlo; una pedazo de fiesta; que los bloggers escriban lo que les ha inspirado y lo que guardarían de Estrógena y del sofá. Otros proponen como cierre, no cerrar. Y yo lo dejo en manos de los mejores bloggers del mundo mundial... los míos. 
 
¿Cómo paras tú tu mundo? ¿Volverías a un día de algún año pasado, por un momento y con toda su esencia? ¿A cuál y por qué? ¿Qué propones para el sofá?
 
Imágenes: Estrógena y sus burbujas.
 

26 de agosto de 2012

(DES)EOS. AMOR

Algo Me Aleja De Ti by Quique González on Grooveshark Las canciones, para que tengan sentido completo, tienen que estar asociadas a algo que sólo  nosotros sabemos. Al parecer, esta tiene ese significado completo para ella, la que camina por algunas líneas de este post. Así que para ella, y para vosotros. 

Y los conserjes de noche by Quique González on Grooveshark
 Yo, que tengo debilidad por Quique González, elegiría otra para este post, una de esas que tiene ese significado completo para mi. A esta le tengo un cariño especial. 

Este sofá se ha tomado vacaciones por su cuenta, eso y que me duele la cabeza y los pensamientos tropiezan unos con otros. Días sin sofá. Mientras, el sol se esconde, Agosto camina al final; el otro día, al anochecer, tuve la extraña sensación de que estaba en medio de Septiembre, con lo mucho que siempre me ha repugnado Septiembre (ay, noooo... qué apatía da todo esto). Estamos bajo una luna creciente, perfecta para deseos. En realidad, siempre es un buen momento para desear, y es que necesitamos desear, o más que desear, creer. Creer en el destino, en la suerte, en un dios, o en una estrella. Y siempre, siempre, siempre en uno mismo. Es complicadísimo levantarse sin que el día tenga un sentido. 


siempre asocio pedir deseos con soplar, la culpa la tiene él. Sí, sigo soplando como cuando era (más) pequeña ;) 

Y hablando de deseos comencé a darle forma a este post. Ayer, rodeada de algunas de mis burbujas pedíamos deseos, y no sé porqué éstos estaban un poco nostálgicos, bueno, sí lo sé pero entonces el post se haría bastante largo. Sólo diré un palabra: AMOR. O mejor dicho, (des)amor, ¿acaso hay una forma más potente de amor que el desamor? Propongo fiesta de singles, o que directamente venga una persona concreta para cada uno, que no me cabe duda alguna de que serían capaces de sacudirles la nostalgia. Y tras esto, se plantean la siguiente cuestión: si una parte y la otra lo desean, ¿por qué esperar? ¿por qué esperamos unos y otros si sabemos perfectamente lo que queremos que suceda? Y la respuesta sólo contenía una palabra: miedo. Tenemos miedo porque desconocemos el deseo del otro, y miedo a que su deseo no sea el mismo que el nuestro. Mientras, el tiempo sucede, cada uno en su lugar, y en sus cabezas la misma pregunta: "¿cuándo?". Y yo pienso que nos repartimos la culpa con el señor miedo, él por existir y nosotros por no matarlo. ¿Es mayor el miedo que el amor? a veces sí, otras empatan, y otras, las mejores, gana el amor. Y lo digo yo, que junto a otro terminamos una relación por miedo. Desconectamos el cable que nos comunicaba, muertos de amor y de miedo. Por eso y más, creo que el miedo es tan sólo un hábito; un hábito capaz de devastarlo todo, de agotar todo tu ímpetu, tu creatividad y tu risa si dejas que se traiga las maletas y se vaya instalando. ¿Y si hacemos justamente aquello que nos da tanto miedo? Los límites, casi siempre, los marcamos nosotros mismos. En el fondo, tan sólo depende de uno, pero para hacerlo se necesita valentía, firmeza y sobretodo, sueños. 

¿a dónde va a parar todo el tiempo perdido? salgan a por esa/e en el que están pensando sin más demora :)

Yo sé que ella, con su melena oscura, lacia y brillante desea que él la llame. Y no sé porqué, sin conocerle creo que él está esperando lo inverso. Ella dice que si le llama, colgará; que si le busca, se esconderá; que si le detiene, se escapará. Y yo, repito, creo que él está pensando lo inverso. Así ella no lo llama, no lo busca, no lo detiene. Él tampoco la llama, ni la busca, ni la detiene. Y cada uno en su sofá enredado entre pensamientos contradictorios, convenciéndose de que "es lo mejor" van posponiéndolo para la semana que viene, o la siguiente, o la siguiente... Ahora entra aquí la pregunta de antes: "¿por qué uno y otro esperan si saben perfectamente lo que quieren que suceda?". Lo identifico con rapidez, por situaciones en primera persona, como comentaba en el párrafo anterior; quizás por ello me siento tentada a llamar yo, a encontrarlos en este sofá y echar la llave. Estar ante la persona con la que podrías pasar el resto del tiempo que le queda a este mundo, y abrazarse a las suposiciones que parten del miedo, no es triste, es penoso. Hay historias que uno conoce, que podrían ser guión de cine, y siente el inevitable deseo de que terminen bien. Bien quiere decir juntos. 

Vamos a garabatear tu destino y el mío, ¿te atreves? 

¿Cuál es tu deseo?¿Por qué unos y otros esperamos? ¿Y esa vez que has matado al miedo y te has sentido invencible? Y él y ella, ¿hacemos que se encuentren y echamos la llave? 

4 de junio de 2012

4 de Junio, comienzo...

What a Wonderful World It Would Be by Sam Cooke on Grooveshark con esta música parece que cumplir años no es tan malo ;)

Prometí que hablaría más de este Junio recién estrenado. Decía que esto merece un post propio porque una no cumple años todos los días. Ahora me siento aquí con los 27 recién cumplidos. Un comienzo con luna llena. Despido a Mayo, intenso y denso por momentos. Y despido también a los veintiséis, un año que la verdad no ha sido de los mejores. Quizás por eso no me da nada de pena la despedida. A pesar de todo, me guardo lo positivo que han dejado en mi. Y es que hay épocas que pueden no ser bonitas, y sin embargo estar siendo positivas. Este fue un año así, un año para colocar. Ha servido para aprender, aunque el aprendizaje no se realizase en las condiciones más afables. Los veintiséis me han dejado el mensaje de que nunca, nunca, nunca planees porque los planes son algo así como humo en el aire. De repente, viene la vida y te lo cambia todo. Los veintiséis me dejan el mensaje de que la vida son plazos, etapas hasta llegar a la siguiente, que a lo mejor no tendrá ninguna relación con la anterior. Todo se vuelve un tránsito a otra cosa. Me dejan en grande un cartel que dice que la paciencia tiene premio, pero sólo si sabes esperar (premio!). Y que nunca, nunca, nunca, nunca pierdas la ilusión (esto se confirma año tras año). Me dejan algo importante encima de mi cabecita... lo imposible no existe.(lecciones aprendidas) 

este número y yo vamos a tener una gran amistad

Si alguien llegase a contarme todo lo que iba a sucederme durante estos meses, pensaría que estaba completamente loco. Nunca pudiese imaginarme todas las vueltas que giraría mi mundo en estos últimos meses. Y casi todo ha llegado, prácticamente, en la recta final. Me esperaba un final, un cambio de vida; me esperaban las cenas tempranas, viajes y más viajes, reencuentros más allá de lo inesperado, conversaciones que conté aquí. Me esperaban caras nuevas que hoy estarían cantándome uno de esos "cumpleaños feliz". Todo impensable tan sólo tres meses atrás. Y cuando digo impensable es impensable.Este ha sido el cumpleaños del surrealismo. Y en estado puro.

azúcar y colores multiplicados por 27

Con lo poco que a mi me gustaba cumplir años, he dejado de luchar contra eso, contra el miedo a perder el tiempo. Mientras lo veo pasar impasible ante mis ojos. Este año es el primero que siento que el cumpleaños no pesa, sino que tan sólo sucede. El número no me disgusta en absoluto, quizás porque mi anterior "7" fueron los 17, que recuerdo con mucho cariño. No estaría mal que una década después, la suerte, el destino o, la casualidad me regalasen un año así de bonito.Si lo deseamos con muchas ganas, quizás se cumpla ;)

los regalos envueltos por quién regala, estrujados y escondidos para que sean sorpresísima

Ha habido felicitaciones de gente que meses atrás eran desconocidos, de conocidos que no esperaba por mi vida, y por supuesto de todas mis burbujas. Estaban los imprescindibles, esos que nunca pueden faltar. Un sólo día, 4  de junio, y diferentes celebraciones. Hubo un momento en el que pensé... "Esto es la vida a todo color". Sólo puedo permanecer dejándome sorprender por los próximos meses. ¿Qué me tendrán preparado estos 27? Me dejo llevar. En ocasiones, colocar es difícil pero se vuelve necesario para que comience a fluir todo de una forma increíble. Cuando corres mucho, de repente, te sientas, te dejas llevar y compruebas que tiene su encanto. A veces hay que perder el control para ser libre. Libre de uno mismo. Siento que ahora tengo ante mi la mejor versión de mi misma, que acepta cosas impensables hace un tiempo. Que vive con normalidad cosas que antes creía "imposibles". Esa Estrógena que ha comprendido el significado de ciertas palabras  a pesar de tardar tiempo en entenderlas. Una Estrógena que siente que ya no tiene nada pendiente en esa lista que nunca escribió y que sólo ella sabía. Alivio del bueno... 


que alguien haga un brownie pensando en ti es precioso multiplicado por 27


Si los comienzos tienen algo que ver con los finales, estos 27 deberían de tener un muy buen final.

Gracias a tod@s! 

13 de mayo de 2012

Las cosas que se vienen conmigo ;)

They Don't Believe by Russian Red on Grooveshark
Oímos la petición constante de un poco más de tiempo; la queja asidua de que no queda tiempo libre. Guiándonos por esto diríamos que más tiempo, más felicidad. Pero ¿para qué se quiere el tiempo? El tiempo merece la pena si es para ser disfrutado, sino se vuelve tormento y condena. Miro atrás y veo parte de mi tiempo pasado, alguno no muy lejano, y pienso en todo el tiempo del que disponía y que ha sido suplicio, sin dar paso adelante, ni paso atrás. En la condena simplemente se permanece esperando que el tiempo pase. Había un miedo en el pasillo: el miedo a perder el tiempo. Y vinieron a espantarlo los buenos momentos y algo más, donde el tiempo pasaba rápido y no se sentía perdido. Porque el tiempo siempre pasa, pero hay que intentar pasarlo bien. La vida merece la pena si es para ser vivida. (que no me dá miedo ver lo rápido que pasa todo!! esto es más fuerte de lo que os creéis! jajaja)
A veces, a los "buenos tiempos" hay que llamarlos a gritos y vestidos de rosa neón porque sino no vienen ;)

Y la vida vivida es la que siente eso, más que nunca el tiempo vuela y más que nunca no es perdido. Y eso sienta muy, pero que muy bien. Uno se siente tan bien como en el despertar sin pesadillas; como cuando se va a dormir ligero de equipaje mental; como cuando no corre porque sabe que llegará igual a tiempo. Uno se siente bien como cuando los días son espacios en los que improvisar nuevas historias aquí o allí, pero siempre con la pieza importante. Como cuando uno vuelve a casa con los buenos momentos en la maleta. Como cuando todo fluye sin más, y no puedes explicar porqué pero sientes que sí, que sí, que sí... ¿Lo estáis sintiendo así o es cosa mía? ;) 
 Como mirar una flor azul, violeta, lila... Hortensia que quiere venirse a casa conmigo
 Como un cesto pintado del color de moda y él sin percatarse. A veces no nos damos cuenta de que estamos de moda y, para cuando nos hemos dado cuenta, ya hemos pasado.
 Como las fresas rojas y olorosas. Las prefiero al natural, estas no eran para mí, cuidado!! los golosos andan sueltos :)
 Como perderse en un pueblo con alfombras verdes y caminos que se dejan llevar. Come with me, baby ;)
 Como cuando te encuentras con amapolas como estas y te alegras de haberte perdido

Como estas aves que rondan por mi blusa y se han venido conmigo. Pronto volaremos juntas 
 Como estos trozos de tarta para dos... o para cinco. Compartir lo especial... Cómplices de unas tartas muy especiales ;)
Como esos manteles en los que hay una historia bordada a mano por alguien que me quiere más que muchísimo. Viva lo hecho con esas manitos lindas ;)

Un día como ayer, 12 de Mayo, de hace tres años empezó esta aventura llamada El Blog de Estrógena. Si esto sigue abierto es por todos esos que estáis ahí detrás de la pantalla y, visitáis lo que aquí voy contando: desde las palabras que dejáis para cada martes en "Los bloggers tienen la palabra"(que en breve se terminará), hasta todo lo que me ha inspirado de alguna forma y quiero compartirlo con vosotros. Porque yo creo que lo especial tiene que ser compartido, entonces es más especial todavía, porque nos hará cómplices. Y ser cómplices de lo especial es el mejor papel que a uno le pueden dar. Ahora mismo me quedaría así, justo frente a la pantalla, mirando ahí, con las manos llenas de corazones dorados y soplándolos sobre todos vosotros... Sois los mejores. Gracias.

Esto ha sido todo por estos días, ahora una larga semana que no quiero que termine. Ay, bendito Mayo!


¿qué cosas se vienen contigo?¿qué cosas te llevas de aquí?Como siempre, sus pareceres, y yo encantada de escucharles :))



4 de mayo de 2012

Inspiraciones Compartidas

Waves by Electric Guest on Grooveshark necesitamos esto, soltarnos la melena y... empezar este finde que será emoción pura ;)
El reloj que hay en mi cocina se ha parado. Luego ha decidido continuar la marcha, por lo que ahora mismo está con un retraso horario importante. Con estos días de "no-stop" no le he cambiado la pila. Hace un rato le miraba y me he acostumbrado, hasta le encuentro cierto encanto a pensar que el tiempo se ha parado. ¿Y si pudiésemos parar el tiempo?¿y darle al reloj hacia atrás o hacia delante? Mmmmm...cuántas fantasías encerradas en esas preguntas. Yo lo pararía en ciertos momentos, dilatarlos un poco más, poder saborearlos y traerme la esencia condensada en un saquito de tela. Sé con cuáles lo haría, son pocos, muy pocos y concretos. Ya han pasado unos minutos desde que he terminado de escribir la última frase. Y es que me he quedado obnubilada, pensando en esos momentos que yo escogería para que el tiempo se detuviese... un poquito más. 


Este mes comienza con otro cumpleaños, para el que estoy preparando el regalo. Estoy rodeada de emoción, preparando una sorpresa de esas de llorar y llorar, con la que casi estoy llorando yo. Ya lo he avisado: estoy rodeada de emoción. Porque lo mejor de las sorpresas es la antesala, toda la elaboración y el hormigueo que se te queda dentro, esperando esa expresión que sólo tú vas a ver. Yo siempre he sostenido que un regalo tiene que tener parte de quién lo regala y parte de quién lo recibe, en este caso hay muchas partes de convergen, así que será fácil acertar. Y ese mismo día está de cumpleaños otra persona, el otro día hablábamos del regalo, comprado desde hace tiempo. Una cometa. Será totalmente inesperada. Un regalo que te dice: "sigue volando que yo estaré aquí abajo, esperándote" :)



Los cumpleaños pueden llevarnos a la pregunta: ¿somos mayores? y no siempre es fácil responderla. Un niño cercano a mi cumple años, comparte caramelos conmigo y me pregunta cuántos años tengo, le digo que dentro de poco cumpliré veintisiete. Me mira y me dice: "jo Luci! cuántos años tienes, no?", con los ojos totalmente abiertos mostrando su sorpresa ante la cifra. Me quedo quieta y pensando... ¡¿tantos?! ¿son de verdad tantos? A mi que, desde que tengo recuerdos, nunca me han hecho mucha ilusión los cumpleaños, porque los entendía como celebrar que queda menos tiempo. Podríamos decir que hace años que llevo lo que llamarían una "vida adulta", mientras quedaban algunos flecos por soltar. Tras una gran época de colocación, de repente, el comentario vino como a colocarme de veras en el mundo adulto. Fue algo así como un shock en el que salta la alarma,y sonaba algo parecido a: "¡¡¡bienvenida al mundo adulto!!!". Bien, acepto la bienvenida pero sólo con una condición: si me prometéis diversión.


Y hablando del mundo adulto he llegado a la conclusión a la que siempre llego: la clave está en tomárselo todo como un juego para no caer atrapados en la jaula llamada rutina; en eso capaz de estresarnos, saturarnos y, sorprendentemente, a la vez vaciarnos. Por eso, para alguien que no gusta de la cocina quizás lo mejor es que juegue a las cocinitas. Eso, o que se rodee de "alguienes" maravillosos que le deleiten con diferentes manjares (la opción dos es muy atrayente). Aquí os dejo una foto de la cocinita de una súper-princesa rosa; y otra de un pastel con nombre y apellidos del que sólo os puedo enseñar una esquinita porque... hasta aquí puedo leer. 




¿Tú también estabas pensando en qué momentos escogerías para detener el tiempo?¿Un regalo que te haya impactado?¿Que te has traído al mundo adulto?¿A qué juegas a menudo? Cuéntanos tooooooodo lo que desees...

Feliz finde a tod@s!! 

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