Oímos la petición constante de un poco más de tiempo; la queja asidua de que no queda tiempo libre. Guiándonos por esto diríamos que más tiempo, más felicidad. Pero ¿para qué se quiere el tiempo? El tiempo merece la pena si es para ser disfrutado, sino se vuelve tormento y condena. Miro atrás y veo parte de mi tiempo pasado, alguno no muy lejano, y pienso en todo el tiempo del que disponía y que ha sido suplicio, sin dar paso adelante, ni paso atrás. En la condena simplemente se permanece esperando que el tiempo pase. Había un miedo en el pasillo: el miedo a perder el tiempo. Y vinieron a espantarlo los buenos momentos y algo más, donde el tiempo pasaba rápido y no se sentía perdido. Porque el tiempo siempre pasa, pero hay que intentar pasarlo bien. La vida merece la pena si es para ser vivida. (que no me dá miedo ver lo rápido que pasa todo!! esto es más fuerte de lo que os creéis! jajaja)
A veces, a los
"buenos tiempos" hay que llamarlos a gritos y vestidos de rosa neón porque sino no vienen ;)
Y la vida vivida es la que siente eso, más que nunca el tiempo vuela y más que nunca no es perdido. Y eso sienta muy, pero que muy bien. Uno se siente tan bien como en el despertar sin pesadillas; como cuando se va a dormir ligero de equipaje mental; como cuando no corre porque sabe que llegará igual a tiempo. Uno se siente bien como cuando los días son espacios en los que improvisar nuevas historias aquí o allí, pero siempre con la pieza importante. Como cuando uno vuelve a casa con los buenos momentos en la maleta. Como cuando todo fluye sin más, y no puedes explicar porqué pero sientes que sí, que sí, que sí... ¿Lo estáis sintiendo así o es cosa mía? ;)
Como mirar una flor azul, violeta, lila... Hortensia que quiere venirse a casa conmigo
Como un cesto pintado del color de moda y él sin percatarse. A veces no nos damos cuenta de que estamos de moda y, para cuando nos hemos dado cuenta, ya hemos pasado.
Como las fresas rojas y olorosas. Las prefiero al natural, estas no eran para mí, cuidado!! los golosos andan sueltos :)
Como perderse en un pueblo con alfombras verdes y caminos que se dejan llevar. Come with me, baby ;)
Como cuando te encuentras con amapolas como estas y te alegras de haberte perdido

Como estas aves que rondan por mi blusa y se han venido conmigo. Pronto volaremos juntas
Como estos trozos de tarta para dos... o para cinco. Compartir lo especial... Cómplices de unas tartas muy especiales ;)
Como esos manteles en los que hay una historia bordada a mano por alguien que me quiere más que muchísimo. Viva lo hecho con esas manitos lindas ;)
Un día como ayer, 12 de Mayo, de hace tres años empezó esta aventura llamada El Blog de Estrógena. Si esto sigue abierto es por todos esos que estáis ahí detrás de la pantalla y, visitáis lo que aquí voy contando: desde las palabras que dejáis para cada martes en "Los bloggers tienen la palabra"(que en breve se terminará), hasta todo lo que me ha inspirado de alguna forma y quiero compartirlo con vosotros. Porque yo creo que lo especial tiene que ser compartido, entonces es más especial todavía, porque nos hará cómplices. Y ser cómplices de lo especial es el mejor papel que a uno le pueden dar. Ahora mismo me quedaría así, justo frente a la pantalla, mirando ahí, con las manos llenas de corazones dorados y soplándolos sobre todos vosotros... Sois los mejores. Gracias.
Esto ha sido todo por estos días, ahora una larga semana que no quiero que termine. Ay, bendito Mayo!
¿qué cosas se vienen contigo?¿qué cosas te llevas de aquí?Como siempre, sus pareceres, y yo encantada de escucharles :))