A las 12:02am de este 20 de Marzo dará inicio la primavera. Era una de mis estaciones preferidas, con ella parece que los días estiran la luz para hacernos florecer. Nací en el prólogo del maravilloso verano, ¿será por eso que el sol me gusta tanto? Un invierno colmado de paz ha hecho que este año haya llegado casi sin percatarme. Un día como hoy hace justamente tres años se fue una de las personas que más han influido en mi, que más me han querido y a las que más he querido. Una noche como esta te quedaste dormida y en el amanecer, cuando nacía el día y la primavera, un último suspiro. Siempre he dicho que, sin duda, no podrías haber escogido mejor el día en el que despedirte. Las flores, el sol, la vitalidad, la alegría de vivir. Eso eras tú. Y con eso nos hemos quedado.
Tengo infinidad de imágenes, de grandes momentos de juegos, de sonrisas, cantando, haciendo bailes. Imágenes de abrazos con tu sonrisa enorme aprentando los ojos(me has dejado ese gesto), tus manos chiquititas (también me las has dejado). Creo que puedo recordar todos y cada uno de los rincones de tu cara. Es increíble como la memoria ha hecho una habitación sólo para ti.
Hoy aparecía en la tele Raffaella Carrá, desde pequeña me encanta esta mujer, y me sigue encantando. A punto de cumplir 70 primaveras no ha perdido nada de su esencia. Es viva, con su eterna sonrisa, espontánea, bella. Tiene swing. Recuerdo aquellas noches de infancia en las que sonaba el teléfono y corría pasillo adelante para descolgarlo diciendo: "Hola Raffaela!" con la ilusión de que quizás fuese su llamada desde el programa que presentaba en televisión. Raffaella nunca llamó, pero nadie podrá sacarnos aquellas noches en las que me animabas a soñar que era Raffaella por un rato. Gracias.

