Mostrando entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas

20 de septiembre de 2012

Modo renovación. El sofá estancado.

Thank You For Your Love by Antony and the Johnsons on Grooveshark eso, justamente eso, gracias por vuestro amor, cada uno con vuestra propia forma, que es lo que más, más me gusta.
 
En medio del hastío uno intenta cambiarle de tema a su propia mente. Yo intento hacer un post que rezume vida, pero mi inspiración se ha visto mermada últimamente. Cuento con material para algunos posts, acontecimientos y frases para traer hasta aquí, mientras las imágenes aplastan las palabras. Todo se vuelve maraña. Es complicado reflejar la sensación que mezcla saturación y vacío simultáneamente. A veces, uno necesita parar, parar más allá de lo parado para poder saltar de nuevo.
 
Una tarde de primavera en Copenhague. Paramos el mundo para que luego volviese a girar con más fuerza que nunca. Y giró, y giró, y giró...

Decía que Agosto me dejó sensación entre pena y liberación. No lo echo de menos. Con Septiembre juego a equilibrismos esperanzados. Ahora no, ahora no podemos perder esa que nos levanta por las mañanas. Estoy mirando por un caleidoscopio deseando que todos esos colores nos invadan, que salgan a pintar mi mundo y el de mis burbujas, algunas de ellas en su tedio particular. Y saldrán, sé que saldrán y podremos celebrar lo que ahora es incógnita, a ratos rosa claro, a ratos gris oscuro. En momentos como estos nos quedan esos de los que uno nunca se desprenderá, esos que son capaces de hacerte volar estando sentado. El otro día al llegar a casa, antes de dormirme mientras salía el sol, pensaba en aquello que decía Piaget: "el tiempo no es una causa, sino un vehículo de causas". Un vehículo de causas que me ha llevado a la infancia y a la adolescencia en los últimos meses. Ese vehículo me ha encontrado y reencontrado con partes del pasado. ¿A quién no le gustaría volver a un día de los diecisiete? ¿o de los nueve? da igual, pero volver por un momento y con toda la esencia. Yo lo he hecho, y confirmo que eran tal como los recordaba. Gracias a unas burbujas, por hacerlo posible.

Y aquí yo y mi pelo, mientras el viento me peina despeinada. Le hemos soplado tanto a estos tiempos, que se han ido lejísimos y sin billete de vuelta. No sé si lo había dicho, pero adoro el viento.

Sacudirte la abulia a veces se vuelve ardua tarea. Me he rodeado de buena música, de buena literatura, arañando momentos de distracción. Sin echar de menos esa que consideraba mi casa. Nos hemos arropado unos a otros, cada uno con un frío diferente. Me he rodeado de esos que sonríen con el alma, los que saben leerme entre líneas; los mismos que me mandan abrazos que axfisian. Están los que siempre han estado ahí; los que nos desperdigamos hace tiempo y ahora este sofá ha vuelto a encontrarnos; y los que he ido hallando por el camino y que me llevo hasta el final. Sólo por esto y por todos ellos, este invento llamado vida ha sido maravilloso.

Viviendo cada segundo sabiendo que somos levedad, cual nube en el cielo. Ese es el mensaje que me llega por diferentes vías desde hace semanas. Nadie podrá quitarnos el hoy.
 
Siento que este sofá se ha quedado estancado y repetido, quizás síntoma de que llega su final. Enfermo de rutina, tal vez. Estoy pensando en rescatar algunos de los posts del principio; mientras voy pensando un final precioso para este sofá para hablar, porque no duden que cuidaré el final como he cuidado el comienzo ;) ¿Cómo podemos cerrar el sofá? Lo he puesto en la página de facebook, aquí, y algunos han propuesto opciones como publicar un libro con los mejores posts, dedicarlo y sortearlo; una pedazo de fiesta; que los bloggers escriban lo que les ha inspirado y lo que guardarían de Estrógena y del sofá. Otros proponen como cierre, no cerrar. Y yo lo dejo en manos de los mejores bloggers del mundo mundial... los míos. 
 
¿Cómo paras tú tu mundo? ¿Volverías a un día de algún año pasado, por un momento y con toda su esencia? ¿A cuál y por qué? ¿Qué propones para el sofá?
 
Imágenes: Estrógena y sus burbujas.
 

26 de mayo de 2012

UNA HISTORIA REAL

Indestructibles by La Habitación Roja on Grooveshark una canción para este post "Y es que a pesar de todo aún no sé qué es lo que pasó, si tú y yo éramos indestructibles" 


Estoy de vuelta en este sofá. Y con muchas cosas que contar, tantas que no caben en un sólo post. Lo peor es que parece que no caben ni siquiera dentro de mi. Una semana en la que ya no cabe más, ¿por dónde empiezo? Comenzaré por un encuentro codo a codo con cristales de por medio. Para mí ha sido impactante, y ahora pasado el suceso que contaré puedo hablar aquí sabiendo que uno de esos personajes ya no visita este sofá.

Es la historia donde dos que circulan en un coche. Ella estalla, para y sale corriendo enfadada. Él sale corriendo en dirección contraria y se esconde. No pero sí. Sí pero no. Stop. Supongo que sucedía en un momento en el que se les habían agotado las reservas a ambos, el caso es que así sucede pero el cartel no se colgó. Se apagó la tele y nos quedamos sin ver ese emblemático "The End". Y ahora preguntaréis, ¿cómo terminaba la historia? porque no puede ser que haya terminado así. Cuando alguien dice no, se supone que es no, ¿o acaso puede ser sí, quizás, por supuesto...?Cuando alguien dice sí es sí, ¿seguro? ¿Y qué ocurre cuando alguien no habla? ¿otorga o rechaza? pasan los días y uno intenta cerrar aquello, como una autodefensa. Como aceptando el consejo del entierro y el olvido. Uno se siente perdido y acepta consejos varios, cuando el mejor consejo es escucharte, tan sólo escucharte a ti. ¿Quién puede sugerirle a alguien el olvido? El olvido nunca conlleva algo bueno, al final el pasado vuelve en lo reprimido. Se repite. Olvidar por olvidar sólo lleva a reprimirse, porque me temo que no es tan fácil olvidar sólo aquello que deseamos. Por ello, el pasado tan sólo es importante cuando no podemos olvidarlo. Obvio que esta historia no termina así, con la tele apagada y sin cartel. Tras un tiempo de reflexión yo también pensé que terminaría así, que nunca más volverían a verse. Pero sería demasiado fácil un final así, no? La vida nunca pone finales así de este tipo, le gusta dar vueltas y jugar un poco más. Pasados meses por medio sin comunicación y sin verse, algo hace que ella tenga ahora que pasar por delante de su puerta todos los días. De nuevo, se encontrarán en un vehículo. Pero esta vez, cada uno en uno diferente.


Sentada en el lado derecho me dejo llevar mirando a la nada, del lado izquierdo se incorpora un coche en nuestro mismo camino. Él conduciendo su coche. No quiero ver, quizás con el miedo a un gesto feo por su parte. A mi lado izquierdo, una "angelita" de ojitos que chispean buena energía. Lo señala, no lo conoce. Me mira, mira hacia su coche intentando verle y se ríe diciendo: "Esto es la vida misma. La vida termina haciendo que te encuentres con aquello que dejaste abierto una y otra vez hasta que lo cierres para bien o para mal. Así es.". Y yo me quedo absorta pensando, totalmente absorta. Veo que adelanta la cola de coches y siento alivio de alguna forma. Pienso en que si esto pasase hace meses me hubiese bajado corriendo, y ahora me río pensando en mi impaciencia. Continuamos el camino y ella se ríe y habla. Mi mente no es capaz de descifrar todo lo que me dice. Doble fila. Semáforo rojo. Nos detenemos. Miro al lado derecho y estás ahí. Nos hemos quedado codo a codo. Pienso en aquella vez que nos separaban miles de kilómetros y lo cerca que estábamos. Y sin embargo, en ese mismo instante tan sólo nos distanciaban los centímetros entre el cristal de mi lado y el cristal de la ventanilla de tu coche y, qué lejos estábamos. Qué subjetivas las distancias. Si no hubiese cristales casi podría haber tocado tu cabeza. Han pasado meses desde la última vez que te ví, cerca de este mismo lugar. Miro a la derecha. Te veo. Miras a la izquierda. No logro reaccionar más que para una débil sonrisa. Mi mente se ha paralizado. Tú ni sonrisa, ni saludo. Te quedas impasible. Y miras hacia delante. Yo también vuelvo de nuevo la mirada hacia delante. ¿Sabrás quién soy? ¿Tú eres quién yo creo que eres, verdad? Sí, eres tú. (No entiendo nada) Semáforo verde. Arrancamos ambos. Líneas paralelas. Luego, tú a la derecha y nosotras todo recto. Líneas paralelas... que se bifurcan. Quién sabe si volverán a cruzarse.



Y sí, la historia es real. Podría daros fecha, hora y lugar, pero entonces podríais encontrarnos cualquier día en un semáforo... Y entonces yo me pregunto, ¿qué haríais? (me acaba de surgir la pregunta según escribía, así que lo dejo aquí)


Ahora, vuestros comentarios a toda esta historia... (y a lo que deseéis)  

19 de noviembre de 2011

Hay días...



Better Days by Eddie Vedder on Grooveshark


Hay días en que las cosas deciden torcerse, incluso retorcerse. Generalmente todo sigue su camino, está la rutina diaria, semanal o mensual, a modo estructural. Y siempre expuestos a las sorpresas, positivas o negativas. Aparecen y, dependiendo del azar, o de lo que unos llaman suerte, otros estadística y algunos incluso merecimiento, toman una forma o la contraria. A veces ninguna de las dos. El caso es que, tras situaciones negativas y en fila india la preocupación se dispara. Quedamos marcados de alguna forma. Mientras todo sigue su curso, a veces nos sorprendemos, el inconsciente latente y secreto, se revela. No podemos huír de nuestro pasado y siempre construímos sobre él, metafórica y literalmente, ya sea en Roma, mientras desayunamos o en nuestra vida emocional. Cuando no es posible superar ni dejar atrás algo que nos aflige todo se para. Podemos ser conscientes de ello o no, pero la historia sólo puede continuar cuando hayamos colocado y, por tanto aceptado todo aquello. Hay veces que nos vemos obligados a construir sobre las ruinas del pasado, sin ajustar cuentas, sin amnistías, con el rencor sepultado bajo el maquillaje y el asfalto, o arrollado en cualquier cuneta; rencor que algún día se volverá contra nosotros, si no lo ha hecho ya. Ríos y ríos de lágrimas surcarán las mejillas, visualiando lejos un hipotético reencuentro al volver a casa. Tal vez el tiempo tiene la clave para que se enfríen los ánimos y se congele la animadversión. Hay días en los que piensas: “la infelicidad debe ser algo parecido a esto”, y esa largamente esperada vuelta casa, siempre con las llaves en la mano, se hace agitada y nostálgica a la vez, pues ya no queda nada en pie de lo que pensábamos poseer. Este mundo enfermo jadea ahí fuera mientras nosotros lo escuchamos encerrados en cuartos blindados; respirar es un milagro y la culpa, injusta o no, va atravesándonos y colonizando poco a poco todo nuestro cuerpo. En momentos así, no parece servir para nada lo que haces,lo que piensas, lo que dices… Pero sirve y sigue siendo necesario.

18 de octubre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: CAOS




No tenemos que irnos hasta antes de la ordenación del cosmos para encontrar el caos. Por desgracia podemos encontrarlo dondequiera a nuestro alrededor. Es la confusión y el desconcierto, pero también la abertura a que el orden llegue y se pose. Tambaleando sin equilibrio entre la inquietud, intentando sostenernos sin estructuras. Construyendo sin método, creando sin disciplina. El desasosiego que se vuelve vorágine. Aquí y hoy, vamos a ponerle orden al caos. La palabra que en un principio se refería a "hueco","muy abierto" ha terminado refiriéndose a desorden. A mi me resulta una amalgama de los dos significados. Porque hasta la más fuerte sacudida, creando el mayor de los desórdenes deja hueco para volver a crear de nuevo. Son tantos y tan diversos los sentimientos que una persona puede sentir. Tantas las causas que pueden llegar a agitarnos, a derribarnos, subirnos hasta el cielo o enterrarnos estando vivos. Hay semanas, incluso días, que pretenden ser un muestrario de sentimientos,y te colocan como maniquí en el que probar todo aquello. Incluso a veces sucede que se mezclan, se chocan entre sí dentro de ti sin que puedas hacer nada más que dejar que el vendabal de sensaciones pase. Demasiados sentimientos encontrados para poder ponerles un nombre común. Nos despertamos abatidos entre pesadillas y sueño denso empezando un día que no despierta bien. Espero la respuesta. Busco la respuesta, con todas las esperanzas agarradas en mi puño para que ésta sea justo la que necesito oír. Vagamente descubro que la sentencia es lo esperaba mi lado pesimista, opuesto a lo que deseaba escuchar. Tardo en procesar y digerir. Una nube negra surge encima de mi a punto de estallar en tormenta. Y como toda tormenta retumba, un eco resuena adentro. Pensamientos que doblan los límites de velocidad dentro de esta cabecita. ¿Por qué...? Gran interrogación que me trae reminiscencias del pasado. Hay tantas preguntas sin contestar. Hubo días de desorden en los que fue difícil encontrar el hueco de aire fresco. Vuelvo atrás, pero sólo mi mente puede hacerlo, volver a aquel Octubre. Se aproximan días grises. Siempre quedará Praga para revivirme, para volver renovada. Praga como broche final de una mis peores épocas. Aquellos días que también fueron caos. Aquellos días también fueron pasados y superados.


La palabra la dejó Inma cuando la sección empezaba, hace ya algunos años que alejábamos del caos una "factory(a) de chocolat(e)", algún día os contaré más de esto. Gracias guapa. Esperando vuestras palabras, cualquiera que sea, aleja el caos del sofá.

Importante! dentro de la pestaña "Los Bloggers tienen la palabra" podéis encontrar todas las palabras que han ido surgiendo por aquí. El otro día me fijé que faltaban algunas pero ya están todas.

29 de marzo de 2011

Los bloggers tienen la palabra: PASADO



música aquí...


Dice el dicho que "lo pasado, pasado está" pero, ¿seguro que porque ya ha pasado está pasado? A veces, lo pretérito permanece lejano en el tiempo pero aferrado a nosotros proclamándose presente a cada paso que camina a ser futuro. Ojizarka propone la palabra. Hoy el pasado en el presente del sofá.



Podríamos decir que el pasado es el tiempo que pasó y las cosas que en el sucedieron pero, ¿se han quedado allí? ¿qué parte nos hemos traído? Algunas nos las hemos traído todas, intentando no perder ninguna pieza por el camino; otras las hemos dejado allí sin ser conscientes, quizás sin ser conscientes de que se estaban quedando allí; las peores intentamos enterrarlas y algunas, con cierta perversión, se esconden en los bolsillos para cruzar la frontera del tiempo con nosotros. Hay momentos que los llevamos con nosotros para siempre y que por mucho que hayan sucedido en fecha lejana , no queremos que se escapen de nuestra memoria, aún sabiéndola traidora. Aquella boda, el día que te conocí, el día del fin, un viaje a Estocolmo. Hay pasados que intentamos por todos los medios que sean eternamente eso, pasado y, ya de no ser olvido que al menos sea, remoto. Pero no siempre conseguimos que el pasado quede en el pasado, por mucho que lo deseemos, y nos encontramos de vez en cuando sin cita previa.


Y hay pasados que si se han quedado en el pasado porque quizás no había nada que rescatar de una tarde normal en un día normal. Tiempo después vendrán las fotos y nos refrescarán esa memoria que en aquel momento se olvidó de grabar.


Seguimos buscando palabras para que en un futuro podamos mirar atrás y ver un sofá lleno de palabras; un sofá lleno de bloggers que tenían la palabra...

29 de junio de 2009

Recuerdos

¿Por qué cada vez que alguien dice recuerdos la nostalgia lo invade todo?El recuerdo siempre va unido a la memoria, la memoria a la retención del pasado, y el pasado sólo hubo uno que con el tiempo se fue transformando en lo que nosotros queremos: cualquier tiempo pasado fue mejor o, el pasado lo enterramos para no sacarlo a relucir nunca más. Siempre hay algo bueno y algo malo, pero merece un hueco en nuestra memoria para no olvidar todo lo que la vida nos ha mostrado, no siempre de la forma más dulce; para no olvidar que hubo momentos en lo que conseguimos nadar entre felicidad y que se pueden repetir si ponemos ganas; para no olvidar a los que ya no están; para no olvidar el olor de la ropa limpia que secaba el viento; para no olvidar el primer beso; para no olvidar las despedidas, que luego trajeron un reencuentro; para no olvidar todas las sonrisas que nos han dedicado, que en ese momento muchas limpiaron un mal día quizás sin saberlo; para no olvidar que el recuerdo siempre lo fabricamos nosotros a partir de momentos, personas, aromas, lugares... dándole el acabado deseado siendo evocado cuando queremos dondequiera que nos encontremos. ¿qué seríamos nosotros sin recuerdos?El recuerdo siempre lleva consigo la evocación, memoria y mente para construir toda nuestra vida y llevárnosla en una maleta invisible allá a donde nos escapemos. El recuerdo sólo tiene un mensaje: no olvidar.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails