Hoy el post tiene muuuuuuchas imágenes de una de esas ciudades de las que nunca me cansaré: AMSTERDAM. Un vuelo recién llegado deja en este post un trocito de Holanda. Estaba pensando en volver y aún no había aterrizado, quizás no hizo falta aterrizar para sentir las ganas de volver. La estaba echando de menos antes de decirle adiós... Por eso,tiene que haber Amsterdam de nuevo.
Cae la noche en Amsterdam... Esta ciudad es parte de este blog, parte de Estrógena. Cada Junio, coincidiendo con el ecuador del año que todos compartimos y con el inicio del mío propio, llega el momento de un viaje... Un autoregalo. Los últimos años ha sido Amsterdam. Se está convirtiendo en costumbre.No perdamos las buenas costumbres...
Y la noche se deja caer sobre esta ciudad que es magia pura. Una noche de esas noches de verano camino por esas calles en las que todo parece un cuento. Donde cada esquina parece que tiene algo que contar...
Cada casa es diferente. Cada ventana es distinta. Y cómo podéis ver la creatividad no tiene límites... Una ventana llena de bodas. La ventana del compromiso.
Desde un café en la plaza Spui... lento y delicado pasa el tiempo por este trocito del mundo. No es una buena foto pero me trasmite justo lo que vivía allí en aquel momento. Paz.
85 metros sobre Amsterdam, esta torre de la iglesia protestante podría contarnos los últimos 390 años de la historia de esta ciudad.
Por Holanda adelante... me encuentro con estas casitas. Imposible no mirarlas. Imposible no desear quedarse allí.
Estas casas me pararon mientras estaba volviendo a casa tras visitar el bar amigo... viva el cheesecake de Small World!! ;)
Una selva urbana en la puerta de casa, en una calle poco transitada, sabiendo que en la calle paralela te espera un canal que cruzarás en bici día a día... yo quiero algo así ;)
La plaza Dam sin ese bullicio que sólo las multitudes consiguen crear y sin sus espectáculos callejeros... no sería la Plaza Dam.
Esto no es un adiós. Nunca habrá un adiós de este lugar. Es uno de esos sitios a los que hay que ir, al menos, una vez al año. Dá igual lo que busque, siempre hay algo interesante que puede ofrecer esta ciudad. A pesar de que hay lugares que siempre repito, cada vez que vuelvo descubro nuevos rincones que me traigo en la memoria para ser guardados. Vuelvo y vuelvo, pero siempre me vengo con ganas de volver. Para regenerarte y respirar, para perderte y encontrarte mejor todavía antes de volver. Siempre me quedará Amsterdam.
Parecía haber vivido ese momento en otra ocasión. Estaba allí, en la misma hamaca, con el mismo sol de frente, era más o menos la misma hora de aquel día, y agotaba las últimas hojas del libro que Foca me había regalado en mi cumpleaños, días antes. Un cumpleaños más, un libro más, el libro que terminaría en una hamaca frente al sol y con las lágrimas corriendo mejillas abajo. Parece un ritual, sin embargo no ha sido premeditado, es precisamente lo que ha hecho al instante mágico.
Y mientras leo sobre el amor y el desamor, sobre las parejas y sus códigos, sobre los viajes y las huídas, sobre esos mayores que nunca dejamos que el niño se apague, sobre esas personas diamantes que nos vamos encontrando a lo largo del camino y que harán que seamos todo lo que somos. Mientras leo todos esos recortes de vida que todos hemos ido confeccionando y veo los míos colocados en el aire, llega una declaración de intenciones, como un soplido, manifestando todo sigue igual que siempre: sigo sin mirar atrás en las despedidas. Quizás porque las despedidas y yo nunca nos hemos llevado bien, quizás porque escapo del momento del adiós, o porque mi inconsciente y mi consciente se ponen de acuerdo al creer que las despedidas de veras no las hace la mirada ni la mano que dice adiós, tiene que hacerlas el corazón. Quizás porque el adiós es gélido hasta para el que huye. Podemos pensar que hay cosas que se retrasan o se adelantan, quizás ninguno de esos conceptos existan,el tiempo siempre tan relativo... Cada cosa llega en el momento que debe llegar, de no haber sido así nada sería así. Se oía: "No puedo vivir sin ti" - "Sí que puedes" - "Puedo, pero no quiero." A veces, lo que creemos la última escapada es tan sólo la primera. Ven...y voy.
Hoy me he acordado de ti. Una palabra me trajo a ti. Y pensé, ingenuamente, en volver a encontrarte. No es que no te tenga presente, al contrario, te tengo a diario, lo justo para que no me hagan daño mis recuerdos contigo. A veces, los recuerdos son más dolorosos de lo que podemos pensar. El caso es que estás presente aquí conmigo. Y me decepciono pensando que ese reencuentro sólo podrá tener lugar en la imaginación. Una lástima. Un abrazo de esos tuyos no tendría precio en un día de estos cualquiera, como un regalo de cumpleaños que llega tarde y por sorpresa. Qué desencanto adquiere la situación sabiendo que todo se queda a años luz de la realidad. La ilusión llora desilusionada.
Sufrimos desengaños nuestros y desengaños cercanos. Unos construídos por nosotros mismos sin ningún pilar externo y, otros que dejamos construír a vendedores de humo. Perdemos la esperanza en algo y saltamos del error, a veces rezagados por no querer encontrarnos cara a cara con el desengaño, un señor mal encarado que nos espera con ganas de aclaración. Le presentamos el chasco a la frustración. Decepcionados con la cara sin gesto. Lo bueno del desengaño es que ya hemos salido del error, sólo queda un camino: construír. Y nos disponemos a llevarnos bien con ese señor llamado desengaño para poder construír ahora algo desde nuestra propia confianza, acabada de despertar y con cara recién lavada.
Tres palabras dejadas por tres bloggers que he querido recoger en un mismo post: Decepción, la deja MDA. Desencanto, dejada por Rose. Desengaño, por ST. Dejáis a esto lejos de la decepción cada vez que os encuentro ahí detrás. Lejos del desencanto con vuestros comentarios. Lejos del desengaño... estáis vosotros.
Ha llegado el ocaso. El sol se va a pasear por Manhattan y nos queda una preciosa luna que hoy se ha vestido de rojo. Un ocaso esperado por algunos desde la tierra. Observadores de eclipses. Un ocaso que pasa desapercibido para muchos otros, para todos esos que no saben mirar la luna. Pero el ocaso es también la decadencia, el fin del día lo pone siempre la noche y la luna, pero con luna o sin ella hay días que parecen haber terminado nada más comenzar. Sea cual sea el significado que vamos a darle, aquí y hoy vamos mirar de frente a los ocasos.
El ocaso puede ser algo tan deseado como un atardecer mientras entierras los pies en la arena de la playa, con tu piel caliente por el sol que se remolonea antes de irse. Cuando el cielo acoge a la noche y se forman una mezcla de tonos azules, amarillos, naranjas, rojos... Un cielo que pone el fin de fiesta al día. Y luego hay días que tienen un ocaso temprano, a las 12 del mediodía, cuando el sol se encuentra en el punto más alto puede comenzar nuestro ocaso, en una tarde tranquila puede, de repente, volverse la noche más oscura. El otro día anochecía temprano. Sigo buscando el sol, un sol de mediodía que vuelva a brillar. Te miro desde el cristal, cerca y lejos a la vez. Si sientes que no estoy estando a tu lado saca la parte de mi que has guardado bajo llave. Mi mejor parte, esa que te he entregado hace tiempo, esa que me has cogido en un descuido. No te preocupes, tuya es. Sé que contigo está a salvo pero hoy... sácala.
Rose deja la palabra, y esto sigue esperando palabras vuestras. Palabras nuestras.
El pasado sábado día 4, sin preguntarme si me apetecía, el tiempo decide que cumplo años. Una primavera que quiere dar por zanjado hasta el último segundo de mi particular cuarto de siglo. Irremediablemente tomé aquello de colaborar ante lo inevitable y decidí unirme a la fiesta. Provoco fiestas donde puedan estar todos los que deben estar, sólo y justamente esos. Como es imposible celebración sin propósitos... Hoy y aquí, vamos a rodearnos de buenos propósitos.
Puede que haya habido tiempos mejores, pero no creo que fuesen mejores sino distintos, había piezas de las que me he desprendido y, no existían otras que ahora atesoro. También tiempos complicados, baches que sortear. Y ahora llega el momento de cumplir un año más. Todos merecen ser celebrados pero hay algunos que se lo merecen especialmente y, otros que la celebración sabe mejor. Echando la vista atrás y ojeando todo lo vivido, los logros conseguidos, los obstáculos saltados, la época que atravieso y la etapa que ahora estreno... celebremos pues. Ardua sería la tarea de dejar a un lado los propósitos cuando comienza un año y más, cuando ese año es única y solamente tuyo, tiene algo más de especial. Aquí surgen los propósitos más personales si cabe. No hacemos propósitos en base al año que vive el mundo, sino a la edad y a la época en la nos encontramos inmersos, hablamos de identidad. Cada uno con su propio ritmo.
Dicen que los deseos no deben desvelarse porque sino no se harán realidad. Los regalos también traen un deseo especial de quién los trae. Este cumpleaños ha sido el cumpleaños de los libros, sin duda, (salvando ciertas cosas). Libros, libros y, más libros, cada uno llega con un deseo de la mano de quién lo ha traído hasta mi. Todos esos propósitos que desde la voluntad y el empeño ansiamos palparlos desde cerca. Todos esos deseos que revoloteaban mientras las velas de la tarta son apagadas.
Otra semana que llego tarde, aquí estamos en este rincón de siempre, pero hoy con un poco más de sol. La palabra la trae hasta aquí Mymelstarbucks , es una de esas palabras que cuando las leo digo: "sí, esta es obligada". SOL. Aprovechando que esta semana será mi cumpleaños, he querido sacar una palabra que hable de mi y, sin duda, esta venía muy a cuento. Me cuentan que aquella mañana de un 4 de Junio relucía un enorme y ardiente sol, y sin saberlo se quedó conmigo. Sin saberlo me quedé con él. Aquí y hoy, más que nunca, SOL.
Una enorme estrella que sustenta un gran sistema. Una estrella que nos sostiene irradiando luz y calor, sólo puedo pedirle que no se apague. Escapa y escóndete, pero vuelve. Las penas con sol parecen menos tristes, la alegría se vuelve radiante ante el sol, debe de ser por eso de que todo depende con la luz con la que se mire. Giramos alrededor del sol atrapados en su luz, jugando a poner la luz a diferentes intensidades. Porque sol no es sólo verano, sol es siempre, y ahora más que nunca. Damos media vuelta y nos quedamos dormidos a la luz de una vela. Sol dorado en la Toscana, el sol blanco de Estocolmo. Incluso a medianoche puede salir el sol, allí arriba, en Cabo Norte por esta época del año sucede este fenómeno, un sol perezoso por marcharse, una de esas cosas que hay que ver, al menos, una vez en la vida, pero eso tendrá su hueco en otro post. En un eterno cielo azul, sol. Tras una espesa y gris niebla, sol. Por encima de esas nubes negruzcas que chocan entre sí, sol. El sol despertándome mientras se cuela por la esquina de la ventana. Nada mejor que el sol en la cara mientras nos dejamos caer en el suelo. El sol se torna nuevo cada día.
Anoche estuve en la Shoopping Night de una tienda que dá sus primeros pasos en A Coruña, llamada VINTAGE & COFFE. Y este ha sido el foulard que me he comprado, imposible resistirse... Un mes después de su inaguración crean una fiesta con la idea de que la gente conociese el lugar, descubriese los artículos recién llegados, tomase algo y, para quién se decidiese a comprar, un 15% de descuento. El evento merecía la pena.
Uno de los vestidos y bailarinas que podéis encontrar en esta tienda pionera del vintage en esta ciudad, situada en pleno centro. Además de ropa y complementos propios de los años ´50, ´60, ´70 podrás encontrar también algún teléfono, una radio y, hasta un ventilador. Y por si aún quedaba algo, podéis tomaros un café o un té en su ambigú al más puro estilo vintage. ¡¡Volveremos seguro!!
Para unos es lo desfasado, lo viejo y lo pasado de moda, pero como Coco Chanel bien decía "la moda siempre pasa de moda". Para otros es lo antigüo, con diseño y calidad, los detalles y lo exclusivo porque no encontraremos dos iguales y, porque cada pieza tiene su historia particular. Lejos del mundanal ruído de los centros comerciales, y hartos de ver siempre lo mismo. I love vintage.
fotos: propia/Vintage&Coffe ¿sí o no al vintage? ¿alguna tienda que queráis recomendar física/online?
Lo efímero está ante nosotros. Cada vez nos dividimos más, por una parte los que se quedan con lo fugaz en este día para no descubrir más allá, y por otra parte los que quieren llegar al fondo del océano entre preguntas y porqués. Cierto es que efímero en su significado se refiere a lo breve en el tiempo, pero yo lo identifico también con intensidad: hay vidas que han durado tantos años, sin embargo han sido tan efímeras que podríamos resumirlas en un par de frases. Como si de unos días se hubiese tratado. Hoy y aquí en el sofá vamos a quedarnos con el efímero de las cosas y los momentos, pero de las cosas y momentos buenos.
Esta imagen me habla de algo efímero para mi. Amsterdam y sus calles. Un lugar lleno de paz en el que parece pararse el tiempo, sin embargo, cuando te vas todo se vuelve tan efímero y fugaz. Siempre se muestra demasiado breve. Lo efímero nos abraza, intentamos quedarnos en él pero termina por escapar lentamente pasándonos por delante y nosotros inmóviles sin poder parar su rastro. La felicidad es efímera, tu tarta de queso se vuelve fugaz ante mi. Hay días efímeros y noches que duran siglos. Una sonrisa que sale de la chistera. Mis tulipanes que son tuyos, efímeros. Amores de un día y días de amor, puede que breves ambas formas. Viajes que vuelan. Dicen que hay instantes que duran toda una eternidad. Lo efímero a nuestro alcance, volviéndose eterno en un segundo.
Hoy leía una noticia en la que comentaban que en Japón, tras el tsunami y el tremendo desastre acontecido, miles de personas perdieron sus casas, sus pertenencias, sus mascotas, sus seres queridos... y, por supuesto, sus fotografías. Fotografía, bella palabra, para los griegos era algo así como escribir con luz. Parece que quiere revelarse ella sola proclamando el dicho que "una imagen vale más que mil palabras" y, a veces es totalmente cierto. En japonés "shashin" compuesta por dos idiogramas: "sha", que significa reproducir y "shin", verdad. Ellos quieren evidenciar la verdad en sus imágenes. Como en un intento de mantener la memoria viva hay grupos de voluntarios que no dejan de recuperar las fotos entre escombros e intentan sanearlas en la medida de lo posible; luego forman murales que exponen con el ánimo de que muchas de esas memorias que no olvidan encuentren esas fotografías arrebatadas.
Noticias así a cualquiera le despiertan una sonrisa entre el alivio y la nostalgia. Muchos pensarán que es algo superfluo el recuperar las fotografías perdidas, que hay cosas más importantes, evidentemente, el perder a un ser querido no es comparable. Contemplar restos de tu casa o tu pueblo entero bajo el lodo no es fácil de digerir, precisamente por eso gestos como este soplan un poco de aire fresco para seguir adelante. Me ha parecido un gesto tan bonito... de esos que hacen a las personas GRANDES.
Terminó el puente. Ayer fue el día de las letras gallegas, festivo aquí. Lo unimos al fin de semana como oportunidad de no hacer nada, oportunidad de viaje, pero sobretodo se presentaba la ocasión perfecta para no hacer nada, así que la palabra TRANQUILIDAD propuesta por IdrielNandi me ha evocado a estos días. Aquí y hoy, desconectados desde el sofá.
Necesidad de quietud interior tras el mes de la explosión primaveral. Buuuuuuum!! una vez que estalla sólo queda reconstruír lo posible, derribar los restos del siniestro y, comenzar de nuevo con toda la calma posible. La calma siempre es una buena promesa. Izar las velas de nuevo con una atmósfera sin viento. La tranquilidad depende de cada uno, quizás por eso me ha costado tanto elegir una imagen. Importante la unión con el exterior, éste juega un gran papel a la hora de infundirnos ese estado de sosiego. Preparamos un rincón de calma, con música que infunda relajación, olor a lavanda y comenzamos ejercicios de yoga, mientras llega la frutración por no haber conseguido esa deseada tranquilidad.En pleno Manhattan envueltos en alcantarillas que echan humo, coches desenfrenados, luces chirriantes y, personas que corren aunque muchos no sepan a donde se dirigen, podemos encontrar nuestro momento de tranquilidad, y es que a veces sólo es cuestión de saber encontrarla. Pastillas que nos llevan a falsa tranquilidad, colchones anatómicos que prometen sueños de paz, almohadas que iradian energía positiva, sofás con masaje incluído. Todo para buscar la tranquilidad deseada que se escapa cada vez más. Luego está la voz de mamá, esas pestañas rizas que sólo yo veo de cerca, una tarde tirada en una hamaca que ha hecho hueco en su agenda conmigo y el sol. Está la música, esa que hago mía y utilizo en una u otra dirección, los martes en este sofá, psicoanálisis entre ella y la ventana, los paseos en bici, algunos relatos que no deseamos que tengan fin cuando no hemos llegado ni a la mitad. El deber hecho. Llegar y que la casa nos reciba acicalada con su mejor traje. Un jardín de Amsterdam me espera para dejar que su tranquilidad rebose en mi, pronto, pronto. Al final, la tranquilidad la podemos encontrar en cualquier lugar, con o sin ayuda, pero siempre comienza dentro de esta cabecita.
Hoy este sofá cumple dos años. Dos años de palabras, de imágenes y de bloggers. Dos años en un sofá para hablar. Dos años con bloggers que iban dejando por aquí sus palabras. Misscosasbonitas propuso la palabra SOFÁ hace algún tiempo y creo que esta semana es la acertada, porque no todos los días se cumplen años. Hoy y aquí, todos en un sofá. Un sofá para todos.
La idea de crear blog había quedado postergada hasta que surgió de nuevo leyendo un blog amigo. El nombre estaba en la recámara de un inconsciente femenino y, pensando por dónde llevar el contenido asomó mi propio yo, las distintas versiones de éste. Por eso no quería que fuese un blog con temática fija, ni tampoco un blog personal. Yo quería algo heterogéneo con todos mis puntos dispares pero conexos entre si. Y así surge EL BLOG DE ESTRÓGENA. Importante el verbo hablar, así como importante para hablar es el sentirse cómodo. Un sofá podía representar la comodidad, como asiento mullido con respaldo que invita a relajarse. Se asomaba el que sería este sofá para hablar. Yo pienso en un sofá como el lugar donde dejarme caer y ser sólamente yo. Pienso en mi nuevo sofá de color gris. Visualizo en un sofá antigüo de terciopelo y capitoné. Evoco una tarde de lectura y música en el mueble más cómodo de la casa. Aludo a siestas de fin de semana, el único momento cuando puede surgir en mi la soñada siesta. Sugiero charlas y risas en un sofá mientras el día se hace noche. Quiero agradecer a todos los que pasáis por aquí regalando vuestro tiempo y vuestras palabras, este tiempo que dejáis guardado en los cajones para que luego lo haga mío. Por eso me siento en deuda por no actualizar más a menudo o dejar que la monotonía deje aquí su nube de vez en cuando. Prometo empezar este año con más ganas, sólo hay algo que se me hará imprescindible: VOSOTROS. Gracias, gracias, gracias.
"Me gustaría mirar todo de lejos pero contigo" rezaba el haikú de Mario Benedetti. La distancia siempre presente entre nosotros, tiempo y espacio interpuestos entre tú y yo, entre ellos. Un enorme charco nos separa, sin embargo nos encontramos unidos. Tanto tiempo sin darte un abrazo y una charla frente a frente, de esas que reconfortan cuerpo y mente, pero hablo contigo como si te hubiese visto anteayer. Curioso sentir esa unión a pesar del tiempo y la distancia. Entonces llegamos a la conclusión de que la distancia y la unión no siempre la determinan tiempo y espacio. Hay algo más. Aquí y hoy, vamos a verlo todo desde la distancia.
Hay cosas que necesitan verse de lejos, cogerlas desde la distancia para poder ser analizadas. Situaciones que, a veces, no somos capaces de discernirlas y verlas con nitidez sino fuese por la distancia que ponemos entre ellas y nosotros. Y qué difícil es, en algún momento, poner distancia. Otras veces la distancia aparece por más que queramos la unión. Hay distancia que ponemos nosotros sin ser muy conscientes, nos alejamos por miedo o por abandono. Están las distancias que ponemos siendo muy conscientes pero nos vencen a nosotros mismos, hay magnetismos difíciles de separar, ni los años ni las fronteras consiguen alejar. ¿Será que hay algo más?
La palabra la propone Rose desde su blog. Seguimos esperando más palabras para que la distancia nunca llegue...
Estaba pendiente la palabra BODA y, sin duda, esta semana parece que la palabra pide su sitio entre los bloggers del sofá. Una nueva boda en una de las monarquías más antigüas, el tiempo de las bodas se aproxima, de bodas amigas y de amigos que se van de boda, de bodas cercanas, de bodas genuinas, de bodas en Amsterdam... Ayer, sin más, mientras tomaba el sol en una playa vacía se acercaban dos novios, o ya marido y mujer, vestidos con trajes nupciales y fotógrafa incluída para inmortalizar momentos con arena, mar y una bicicleta blanca de estilo holandés... Parece que todo se viste de boda a mi alrededor. Se acerca el momento en el que desde ajustar la fecha y mientras parten las primeras invitaciones hasta la canción que anunciará el fin de la celebración, todo será examinado desde diferentes perspectivas. Estoy envuelta en una boda, eso hace que sin duda la palabra salga en este sofá.ST propuso la palabra hace unas semanas, una fan de las bodas tenía que proponer la palabra, Gracias! Hoy y aquí, nos vamos de boda!!
Tras esta ceremonia civil o religiosa comenzará una relación de conyuges entre esos que antes eran novios, el comienzo de una institución social llamada matrimonio. Empieza el compromiso en mayúsculas por ambas partes. Una ceremonia con todas sus partes, con presentación, anillos y votos. No puede faltar la parte supersticiosa, representado el pasado y la continuación del matrimonio con algo viejo; la amistad y la felicidad que llega de fuera con algo prestado; el futuro próximo con algo nuevo; y la fidelidad con algo azul. Fuertes sonidos para alejar los malos espíritus y, la noche de antes, aunque los futuros contrayentes ya vivan juntos, cada uno debe de dormir en su casa o en la de sus padres. Y por supuesto, arroz, mucho arroz representando la semilla, la descendencia. Y aquí casi el vestido elegido, cada novia podría ajustarle ciertos detalles. De Rosa Clará y lleva por nombre Romeo, si es que no podía ser de otra forma. De lineas rectas y sencillas, sisas, escote barco, marcando cintura y abierto en la zona de las caderas para volverse a entallar más abajo. De cola corta, media espalda al aire y el lazo trasero dá un toque de distinción. Sin duda, más que uno de los triunfadores es una de las ideas triunfadoras, ya que apuesto por la customización de cada novia. Ssssscchhhhh... Auguran mala suerte si el novio viese antes de la boda a la novia con el vestido.
En una boda no pueden faltar las flores y por supuesto, el ramo de la novia que representaría las emociones, la fertilidad y la generosidad. Y el anillo como símbolo de alianza entre los cónyuges, siempre colocado en el dedo anular ya que en el antigüo Egipcio se creía que por ese dedo pasaba una arteria que comunicaba directamente con el corazón. Cuentan que la lluvia traería la abundancia, y también el embarazo próximo. En la Europa prerromana el día ideal para casarse era el lunes, día de la Luna, la diosa madre, luego continuarían la costumbre los romanos. Igualmente se creía que en la época en la que se generaba el proyecto influía en su desarrollo. Un lunes en Julio yo confío que será una buena fecha.
Se aceptan sugerencias y opiniones para todos aquellos que seremos parte de una boda este verano
Tenía una entrada pendiente antes de este martes. Vamos a imaginar que todavía no es domingo y llego antes de tiempo para extender la palabra entre todos los que esperáis en el sofá. Vamos a imaginar que la semana no ha terminado, que esta sólo ha sido un simulacro y que ahora tenemos una semana santa, o penitente, en la que poder hacer exactamente lo que queramos en cada momento, regulando la temperatura a nuestro antojo, ajustando las horas de sol y de noche, irnos a donde deseamos y encontrarnos sólo con aquellos que queremos ver. Hoy y aquí un sofá abierto a la imaginación.
Idealizamos los sueños y propósitos, todo aquello pasado y aquello que está por llegar. Imaginamos cómo será cuando suceda ese momento que nos espera, cómo nos sentiríamos si supiésemos tal cosa o cómo reaccionaríamos en una situación determinada. Sin embargo, cuando sucede y se vuelve realidad, siempre resulta diferente. El pasado está lleno de imaginación, embellecemos los momentos que se fueron, muchas veces sin ser conscientes.En el futuro figuramos lo que viene a veces con fantasía, otras suponiendo, basándonos en la experiencia, otras dejándonos llevar por el presentimiento. Sea de la forma que sea, nunca sucede como fue imaginado y, la realidad, para bien o para mal, siempre termina poniendo a la imaginación en su lugar, en nuestra mente. Voy a imaginar que este ordenador funciona perfectamente y que no tardo tanto en hacer un post. Voy a imaginar que mañana va a hacer sol, que la playa me espera en mi día libre, como colofón a esta semana de relax. Voy a imaginar para no pensar lo enfermo que está el mundo. Voy a imaginar que hay alguien ahí detrás que está leyendo esto y decide dejarse caer en el sofá y jugar a imaginar...
Gracias a Sister Style por la palabra... imagino que llegan muuuuuuuuchas palabras para que este sofá no se quede callado, sin bloggers y sin palabras.
Perdón. Sí, perdón por no acudir a la cita de la semana pasada. Perdón por no llegar tampoco a la cita de esta semana en su debido momento, el martes, cuando los bloggers tienen la palabra. Perdón por dejar este sofá abandonado pero estuve a una velocidad de doscientos por hora en días que parecían tener más de veinticuatro horas y, aún así no tuve tiempo para pasarme por aquí, poder ventilar un poco esto y dejar la palabra colocada en el lugar de siempre, esperando vuestra visita. Aquí estoy con una palabra que llega con retraso. Lucas deja una palabra que pide un hueco aquí: PERDÓN. Hoy todos nuestros perdones en el sofá.
¿Quién no ha pedido perdón alguna vez? De una forma u otra todos, en algún momento, pedimos perdón. De la misma forma que todos necesitamos algún día un perdón para seguir adelante. ¿Quién no ha necesitado una absolución? De la misma forma que el error es humano, el perdón también lo es. Muchas veces necesitamos perdonarnos a nosotros mismos, y se vuelve más difícil que perdonar a los demás. A veces necesitamos más nuestro propio perdón que el que llega desde fuera. El perdón sólo existe cuando es sentido, cuando va acompañado del olvido y de las ganas de volver al punto antes de la ofensa. El rencor impide que el perdón sea auténtico y al final, se queda como parche. Sólo el perdón se vuelve verdadero cuando llega con ansias de limpiar. Hay una prueba inequívoca para testar si el perdón es verídico, cuando la confianza se recupera y, cuando quién perdona y quién es perdonado sienten alivio por verse de nuevo frente a frente sin nada que aclarar. Hay una lista de palabras que sigue esperando más de las vuestras...
Música aquí... una canción que merece ser escuchada
Llevo demasiado tiempo buscando la palabra en vez de estar escribiendo. Demasiado tiempo entre palabras y sin ideas. La primavera me está agotando, tanta aceleración está creando en mi un terremoto continuo que cuando frena un poco se duerme de repente. Hace meses que pensaba que Japón debería de tener su sitio en este sofá, antes de todo lo sucedido. Tengo un viaje a Tokio pendiente. Tras lo sucedido pensé que este sofá tenía que rendirle un post ya mismo, como una señal de apoyo a miles de kilómetros, pero lo dejé para ahora, pues poco a poco las desgracias cuando son demasiado comentadas terminan por llamarse normalidad. Día a día las noticias se desgastan pasando de telediario en telediario, de periódico en periódico... cuando parece que todos están hartos de oír el mismo acontecimiento y ya se ha rentabilizado entonces se pasa a lo siguiente, mientras las víctimas quedan en el olvido de las siestas para digerir comida y telediarios. ST deja la palabra resignación y es justo lo que veo cuando las noticias pasan delante de mi. Porque Japón no está olvidado, hoy y aquí, un trocito de resignación en el sofá.
La cultura japonesa llama mi atención desde hace años. Ahora, por desgracia, la vemos de cerca en medios de todo el mundo. Un tsunami ha intentado llevarse por delante al país que tiene por nombre "el país del origen del sol". Y a pesar de las muertes, de los desaparecidos, de las pérdidas... El aire está impregnado de resignación, haciendo gala como nadie de la aceptación de la adversidad, del respeto a las víctimas, sin fotos dantescas. Viviendo el duelo en un silencio alejado de la dramatización. Deberíamos aprender de esa capacidad de resignarse ante las dificultades, de saber tragar el sorbo más amargo. A pesar de tener que levantarse cada día para seguir buscando sin éxito y tener que continuar reconstruyendo sin saber por dónde empezar, siguen manteniendo esa resignación que los hace únicos. Mostrándole a las adversidades toda la tolerancia que ningún tsunami podrá llevarse. Toda la paciencia que ningún terremoto podrá tambalear.
Ayer me leía alguien cercano a mi que el 1 de abril se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Diversión en el Trabajo, con la idea de recordar que el trabajo no tiene por qué ser sinónimo de tedio, que la responsabilidad no requiere solemnidad, y que el humor siempre trae algo bueno a cualquier equipo al que llegue.
En los últimos 30 años se han hecho cada vez más estudios sobre el humor, promovido especialmente por la International Society for Humor Studies. Estudios científicos demuestran que el sentido del humor es una de las herramientas más eficaces para combatir el estrés, enfrentarse a los desafíos y conservar la salud mental a pesar de los obstáculos que nos encontraremos en el camino. Y yo suscribo absolutamente todas las conclusiones de dichos estudios. En mi caso particular puedo decir que sí es cierto eso del humor, y en el trabajo por supuesto que lo encuentro muy necesario, en un lugar donde pasamos la mayor parte del tiempo... ¿qué haríamos sin un poco de humor?
¿sabíais de la existencia del día? ¿hay humor en vuestro trabajo?
Dice el dicho que "lo pasado, pasado está" pero, ¿seguro que porque ya ha pasado está pasado? A veces, lo pretérito permanece lejano en el tiempo pero aferrado a nosotros proclamándose presente a cada paso que camina a ser futuro.Ojizarka propone la palabra. Hoy el pasado en el presente del sofá.
Podríamos decir que el pasado es el tiempo que pasó y las cosas que en el sucedieron pero, ¿se han quedado allí? ¿qué parte nos hemos traído? Algunas nos las hemos traído todas, intentando no perder ninguna pieza por el camino; otras las hemos dejado allí sin ser conscientes, quizás sin ser conscientes de que se estaban quedando allí; las peores intentamos enterrarlas y algunas, con cierta perversión, se esconden en los bolsillos para cruzar la frontera del tiempo con nosotros. Hay momentos que los llevamos con nosotros para siempre y que por mucho que hayan sucedido en fecha lejana , no queremos que se escapen de nuestra memoria, aún sabiéndola traidora. Aquella boda, el día que te conocí, el día del fin, un viaje a Estocolmo. Hay pasados que intentamos por todos los medios que sean eternamente eso, pasado y, ya de no ser olvido que al menos sea, remoto. Pero no siempre conseguimos que el pasado quede en el pasado, por mucho que lo deseemos, y nos encontramos de vez en cuando sin cita previa.
Y hay pasados que si se han quedado en el pasado porque quizás no había nada que rescatar de una tarde normal en un día normal. Tiempo después vendrán las fotos y nos refrescarán esa memoria que en aquel momento se olvidó de grabar.
Seguimos buscando palabras para que en un futuro podamos mirar atrás y ver un sofá lleno de palabras; un sofá lleno de bloggers que tenían la palabra...
Huyo hablar de la palabra huir, y huyendo empiezo a escribir sobre otra palabra, luego escapo a otra y, termino nuevamente en huir. Al final, hay ciertas cosas de las que no podemos huir, por destino o por casualidad, terminan huyendo abrazadas a nosotros. IdrielNandri deja la palabra, así que hoy en el sofá buscaremos las huidas pasadas, las presentes y esas huidas que tememos que no tardarán, quizás porque ya hemos empezado la marcha aunque no pueda verse el movimiento.
Desde pequeños nos enseñan a caminar, a no tambalearnos, a caminar más rápido, a correr... y a huir. Sin saberlo nos van dejando las huellas para ver cómo se hace eso que se llama huida. Escapamos de aquello que nos hizo sentir mal, de lo que nos inyecta miedo, de los enemigos, de las molestias mientras descansamos, de los panfletos propagandísticos que el repartidor quiere darnos en la esquina de siempre, de las colas eternas, de las llamadas que no cuentan nada. Pero también huimos de lo que amamos, por raro que parezca, existen las huidas por miedo a encontrar nuestras debilidades esperando en el sofá, aún sabiendo lo que perdemos. A veces huimos sin más, de lo bueno, de lo malo, simplemente dan las tres y echamos a correr cara a un bus que no tiene prisa, como tampoco la tenemos nosotros, para llegar a casa y continuar la huida en nuestra propia jaula. Qué agonizantes las huidas con la propia sombra a cuestas. Lo peor de las huidas es que, en el empeño de huir olvidamos a donde vamos y entonces terminamos en ninguna parte.
Ahora también estamos en Facebook, dadle al ME GUSTA y estaréis conectados al sofá desde una plataforma que quizás visitais más que blogger. Esperamos vuestras visitas y vuestros comentarios.
Seguimos buscando palabras. Para que no exista ningún martes sin palabra. Gracias
Hoy 21 de marzo. Hoy día mundial de la poesía. Hoy día mundial del síndrome de Down. Y una primavera recién estrenada. Hechos presentes en mi vida, palabras relacionadas conmigo, quizás nada sea casualidad. Primavera, down, poesía... algunas piezas de mi puzzle particular. Nací en un mes de sol, junio, cuando la primavera está a punto de volverse verano y, sin duda, es la época que más me marca no sólo por mi cumpleaños. El sol me mueve, me recarga. Y la primavera es esa época dónde el sol gana la batalla a cualquier invierno, cuando los días desbordan luz. Una época de renovación que brota y nadie puede frenar. Como decía Neruda: "podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".
Y así sin saberlo llega la poesía, surge sola y sin preludios. La poesía no está en un libro con cultismos y métrica estudiada, la poesía surge en lo cotidiano, en el pueblo, en los sentimientos buenos y malos que surgen de cada una de esas personas que nos encontramos en el bus, que nos tropezamos de camino a casa. Surge de cualquiera que tenga la sensibilidad para poder contemplar que detrás de cada cosa y, de cada suceso hay algo más que sólo está abierto a los ojos que quieran verlo.
Y así llegan mis down a mi, ¿cómo no considerar parte de ti a esos que fabrican sin darse cuenta la gran parte de todos tus días? Y así, como la poesía, sin hacer ruído y sin darme cuenta, un día, ya hace algún tiempo, mientras hacía eso que algunos llamarían obligaciones, me dije: "sí, esto es lo que me gusta, yo no quiero un adiós de todos ellos." El trabajar en discapacidad surgió por sorpresa y sería una época inolvidable, quizás porque se dió un compendio de situaciones que así lo hicieron. Una época para recolocar muchas cosas, para descubrir otras muchas, para limpiar el desván... Hoy, la mayor parte de mi trabajo lo desarrollo con personas con síndrome de down, tiempo atrás sin saber porqué evocaron en mi algo especial que todavía hoy no sé lo que es. Estoy segura de que todo sucede por algo y las mejores cosas de la vida siempre aparecen como por casualidad. Aprovechando que hoy es el día del síndrome de down os invito a reflexionar un poco, más que sobre la discapacidad, sobre la capacidad, y es que todos somos capaces si nos dejan serlo. Ellos también.
Todos especulan dónde y cuándo ha nacido. Todos especulan sobre cuál será su nombre. Y es que el graffitero que inunda las paredes de medio mundo con sátiras sobre moralidad, política o pop hace que muchos sean los que desearían saber algo más sobre él.
Se rumorea que es de Bristol y que debe haber nacido sobre el 1974. En el 2000 organiza una exposición en Londres pero su verdadero salto a la fama, aunque en el anonimato, lo dá esparciendo su arte urbano por calles de distintos países.
Desde Greenpeace hasta la MTV han contado con él para apoyarles con sus graffitis. Sus cuadros se venden en galerías por miles de libras. Unos a favor de la venta, otros lo acusan de vendido, pero nadie ha podido todavía descifrar quién es el verdadero Bansky.
Soldados, niños, polícias, ratas... son elementos recurrentes en sus obras para resaltar el anticapitalismo y la protesta siempre irónicos en él. Otros apuntan a que se trata de simple vandalismo y que se contrapone a los mensajes siendo un empresario del arte. La polémica llega ahora porque al parecer ha sido fotografiado mientras hacía una de sus últimas obras, más tarde publicaría las fotografías en su web. ¿Realmente era él? ¿o es otra artimaña para distraer a la prensa? Sin duda, el aninomato que mantiene le dá a toda su historia y a toda su obra ese misterio que muchos artistas desean crear a su alrededor.
¿conocíais a Bansky? ¿qué os parecen sus graffitis? ¿empresario del arte o artista protesta?
Una canción que dice algo así como que todo tiempo pasado es peor, que no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar, cierto, no?? A veces, conviene pararse a reflexionar en eso cuando empezamos a quejarnos por el hoy...
Hay días en el calendario que uno desearía borrar, inevitablemente es imposible. Se añaden, sin haberlo premeditado, a esa colección de los peores días del año. No pasa nada, la noche traerá su fin y el tiempo los llegará a suavizar. Justo un año después llegará un día con un nombre igual, en el que habrá una nueva oportunidad para hacer de ese día uno mucho mejor. Una forma de celebrar el fin de esa guerra. Un día en el que tenemos la obligación de pasarlo bien por este año y por el anterior. Una forma de quemar las naves, de brindar por haber saltado el charco, de ver que lo malo también tiene fin y, un año más estamos aquí para contarlo. ¿Por qué sólo cabe celebrar cumpleaños y grandes eventos? ¿Acaso poder decir que un año después de aquel horrible día estamos aquí y mucho mejor no merece una celebración? No es necesaria una majestuosa fiesta, vamos a celebrarlo a nuestro modo el ritual para brindar porque los malos tiempos vuelan lejos.
Una amiga me proponía la palabra olvido hace un tiempo. Ahora busco una palabra en el que no ha sido mi mejor día, pero cuando salga publicado este post ya será martes y entonces trataremos de que el lunes caiga en el olvido como uno de esos días con cara gris. En este tiempo lleno de recuerdos en el que cada uno trata de olvidar los telediarios de noticias atroces, los amores perdidos por el camino, el dinero malgastado, los rídiculos faltos de dignidad, las derrotas en alta mar. Hoy y aquí vamos a olvidar el olvido.Sin querer dejamos de usar la memoria, para guardar o para buscar lo que algún día retuvimos. Aparecen las amnesias. Los olvidos porque alguna parte del cerebro se olvidó de la hora a la que entraba a trabajar, porque alguna parte del sistema nervioso extravió las referencias que debía darle al señor que todo lo mueve. Algunos desean las pastillas del olvido, cuánta gente siente ganas de olvido. A veces el olvido es sólo un escondite que se han buscado los recuerdos en esta cabecita loca para que este cuerpo cansado siga haciendo camino al andar. El olvido superviviente.
Sigo creyendo que por dolorosos que sean los recuerdos, siempre serán preferibles al olvido. Con olvido no aprendemos, con olvido no amamos. Con olvido todo deja de existir salvo las mentes en blanco.
Tratamos de olvidar las lágrimas de los recuerdos grises como intentando borrar el momento gris en si mismo. Ahora se acerca el recuerdo de la última vez y tras él corre desgañitado un olvido que no llega a tiempo para poder esconderlo. En el fondo filtramos los buenos momentos, tenemos ese positivismo intrínseco, pero hay nubes demasiado negras que no pueden ser tapadas y por mucho que queramos el olvido no las aplaca. Noto una de esas nubes encima, una nube negra con forma de adiós, como un recuerdo que el olvido no ha alcanzado, quizás porque previas y unidas a ella hay otras muchas nubes de color blanco que traen algunos de los momentos más entrañables de todo mi álbum particular. El año pasado, el día que nacía la primavera hubo un adiós, pero no un olvido. Recordarlo es doloroso, pero recordarte es terapéutico. Tú más que nadie me enseñaste que nadie muere hasta que no es olvidado.
Hoy por la mañana me he despertado en una hora temprana para despertar siendo el día que es. Entresueños pensaba mis razones para poder levantarme... una, dos, tres, cuatro... Entro en sueño de nuevo. Me despierto un rato más tarde pensando que debo de levantarme porque me sobran los motivos. Y es que todos debemos de tener esas razones que nos empujan a empezar un nuevo día, cuando se terminan sólo quedan las ganas de desaparecer. A veces nos saltamos los pequeños placeres buscando los grandes momentos y, evidentemente éstos nunca llegan porque hasta el más grande de los océanos se hizo con pequeñas gotitas.
Y aquí una canción para la tarde de sábado... Feliz finde a todos!!!
Hace ya meses El gato con estilo dejaba por aquí unas palabras, entre ellasomnipresente. Hoy aparece en este sofá dispuesto a hablar. El post debería haber salido ayer por ser martes y 8 de Marzo pero en El Blog de Estrógena, evidentemente, consideramos como festivo el día de la mujer, además de que este año lo hemos unido con Carnaval. Aquí y hoy hablaremos de la omnipresencia vinculada a las mujeres, aprovechando la festividad y la palabra, porque hoy muchos ya se han olvidado de qué día fue ayer... pero nosotros no.
foto: we heart it
Complicado parece el poder estar en varios sitios simultáneamente, cualidad atribuída a deidades, pero desde hace millones de años se ha demandado a las mujeres. Las sociedades actuales instan cada vez a más mujeres ser capaces de navegar en diversos mares a la vez pero, lo siento, ¡¡eso ha pasado de moda!! Parece que ahora decir mujer se atribuye a ser buena amante, esposa, amiga, madre, hija, profesional, ama de casa... y todo ello sin perder la sonrisa porque sino, encima dirán que está estresada. Lo siento, de veras que lo siento pero no... No podemos cegarnos en ese agujero al que nos encaminado intentando ser algo que a veces no queremos ser, haciendo cosas que a veces nos desbordan sin tener derecho a queja. Lo siento pero por haber rechazado ser madre para dedicarte por entero a tu profesión o a ti misma, esto no arrebata lo más profundo del instinto femenino. De la misma forma que aquellas que abandonan su profesión para vivir la maternidad tampoco están aportando humo negro a ese estereotipo llamado superwoman. Parece que la profesión ama de casa es más frustante que nunca, ahora no sólo se rechaza por parte masculina, sino por la parte femenina también. Lo siento pero tenemos derecho a decidir, sin tener que colgarnos a la espalda más de lo que queremos o podemos. Ya basta de la mujer debajo del brazo masculino, objeto y pasiva. Señores, los tiempos han cambiado, y tienen que cambiar todavía más.
La primavera se acerca y con ella los colores... y esta temporada llegan vivos,muy vivos.Cierto es que tras el invierno con sus días escasos de luz parece que la colorterapia existe y,sólo ver loscolores sabemos que los días de luz están llegando.
El pantonese abrepara quiénse atreva a mezclarlo.Desde la pasarela llegan varias tendencias de mezclas de colores...
El verde conazulynegro
Morado genialcon naranja
El turquesacon otrasvariantes deazul
Rojo tonos nude
Naranja concoral
Amarillo confucsia yazul klein
Blanco como tendencia minimal
Fucsia concolor rojo
Tras los colores llegan las formas, los cortes, los imprescindibles, los accesorios... pero primero hay que definir colores y más cuando vienen tantas vertientes.
Y vosotros, ¿con qué mezclas os quedáis para esta temporada?