
Una enorme estrella que sustenta un gran sistema. Una estrella que nos sostiene irradiando luz y calor, sólo puedo pedirle que no se apague. Escapa y escóndete, pero vuelve. Las penas con sol parecen menos tristes, la alegría se vuelve radiante ante el sol, debe de ser por eso de que todo depende con la luz con la que se mire. Giramos alrededor del sol atrapados en su luz, jugando a poner la luz a diferentes intensidades. Porque sol no es sólo verano, sol es siempre, y ahora más que nunca. Damos media vuelta y nos quedamos dormidos a la luz de una vela. Sol dorado en la Toscana, el sol blanco de Estocolmo. Incluso a medianoche puede salir el sol, allí arriba, en Cabo Norte por esta época del año sucede este fenómeno, un sol perezoso por marcharse, una de esas cosas que hay que ver, al menos, una vez en la vida, pero eso tendrá su hueco en otro post. En un eterno cielo azul, sol. Tras una espesa y gris niebla, sol. Por encima de esas nubes negruzcas que chocan entre sí, sol. El sol despertándome mientras se cuela por la esquina de la ventana. Nada mejor que el sol en la cara mientras nos dejamos caer en el suelo. El sol se torna nuevo cada día.
Bueno, lo primero felicitarte por adelantado, porque no voy a estar por aquí estos días, así que MUCHAS FELICIDADES. Segundo, hermosa palabra, el sol, que yo no asocio como mucha gente al verano, sino a la fuerza, a la energía, a la alegría, no hay nada mejor que un día muy muy frío de invierno luciendo el sol. Me gusta como hablas del astro rey.
ResponderEliminarFElicidades.
TE dejo una palabra:
FORTALEZA
Un post sobre Cabo Norte y el sol... ¿qué te parece? Es que una palabra como esta no podía faltar en el blog.
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