11 de julio de 2010

Un regalo. Un concierto. Jorge Drexler.

Un concierto en un teatro siempre es algo más intímo, tranquilo y cercano, y sí, así fue, pero sin caer en el aburrimiento. Supongo que porque todos los que estábamos allí nos conocíamos de habernos encontrado buscando canciones, letras y vídeos. De algún otro concierto. Todos evocando sensaciones y momentos en los que algunas de ellas las hicimos banda sonora. Público y músicos se entregaban con reciprocidad. La despedida y Todo se transforma. Vuelven con más canciones. De nuevo se despiden. Salió volando la última canción, y nadie se atrevió a pedir más ni una nota más. Ya no hubo despedida. Tanta evocaciones... Venecia en verano. Venecia, yo, y todos ellos encontrados.

Digo que esta vida es llevadera sólo porque sientes tú lo que yo siento...


Me encantan los regalos que se vuelven experiencias. ¿Donde va a parar regalar una cosa con regalar un momento para recordar? Un regalo como un vale por una ida sin vuelta dá igual a donde, unas buenas risas en un metro en Londres, tu pasta a la carbonara, un pedacito de aquel brownie en Praga, aprendiendo italiano entre animales, un mago en el Soho... En esta maleta caben todos los recuerdos de muchos de los importantes en mi camino. Caben todos los recuerdos. Me llevo la maleta a todas partes. Este, ha sido, otro muy buen regalo para mi inventario particular. Gracias de nuevo.
Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo...

Esta noche estrené uno de mis regalos de cumpleaños, una entrada para ver Jorge Drexler. Un mes después pude probar el regalo y comprobar si funcionaba. Y tras dos horas y veinte de concierto he comprobado que sí, funciona perfectamente, así que me lo quedo.
No hay nada tuyo que no quiera ver yo...

Aquí un vídeo de la que se suponía que sería la canción final, Todo se transforma, por fin me ha dejado cargarlo. Siento la mala calidad del video pero estos técnicos imagen y sonido no están todavía avezados...jajaja. MUA!!

video

5 comentarios:

  1. Bonitos recuerdos que te hacen disfrutar las veces que quieras los momentos dichosos

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  2. No conocia a Jorge Drexler! Aunque ya estoy buscando sobre el, aver que tal :)
    Un besito.

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  3. te doy toda la razón, no hay nada que valga más que un recuerdo, y si es bonito, más todavía.

    un saludo! bss

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  4. No hay nada como esos recuerdos que guardas, eh? me encanta como te explicas, la canción de Drexler una de mis favoritas y es que él tiene algo, no sé qué es, pero le hace especial. Me gusta como te explicas, como almacenas y organizas tus recuerdos, como los evocas, y además me gusta porque es algo sensorial. Un besito

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  5. Cuántos recuerdos estarán en esa maleta de la que hablas, quizás si la abriese lloraría toda una tarde... y reiría también, seguro, siendo tuya me provocaría de todo un poco. Drexler, cuantos recuerdos... puede que sí, estoy seguro qeu los mejores regalos son los recuerdos, y luego están los que haces tú que son cosas a las que tú les pones la emoción y el pequeño detalle para que sin decirlo sepamos que de tu parte y sólo de tu parte.

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Cuenta lo que quieras, recuerda que esto es "un sofá para hablar"...

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