"Y te volví a soñar... y la llamé".
9 de diciembre de 2012
UNA HISTORIA REAL: PARTE II
"Y te volví a soñar... y la llamé".
29 de septiembre de 2010
Los bloggers tienen la palabra: MAGIA
No me refiero a la magia de esa con trucos que pueden ser adivinados por los espectadores antes de que realmente sucedan. Ni magos con vestidos estrafalarios y gorros en forma de cono, con estrellas, purpurina y plumas. A mi lo que me gusta es la magia, pero la magia sin broma. La magia que parece natural. Magia sencilla en la que por un momento todas nuestras bocas se quedan abiertas pensando... ¿cómo lo habrá hecho? Pero realmente, ¿qué más dá eso ahora? Por un momento ha conseguido que la magia exista. En ese acto existe la magia, en las mentes abstractas y paralizadas mientras ven como mi reloj dibuja la hora que el mago dice... Obnubilados pensando dónde estará mi anillo y, al fin, lo encuentro engarzado en el llavero del mago... ¿cómo ha llegado hasta allí si no hemos dejado de verle las manos? ¿importa realmente? de saberlo, desaparecería la magia. Perdería ese halo que sólo la buena magia consigue allí donde llega.
Magia tras una cena en el Manhattan y aquél mago que consiguió que todos nos quedasemos así... sintiendo magia. Que no se ve. Que no se oye. Que sólo puede sentirse. Bendita magia!
Que la magia sea contigo...
Una canción llamada "Magia" de uno de los grandes magos de la música, Iván Ferreiro.
Gracias a Rose por la palabra, por hacer de este lugar un sofá lleno de magia al que cada día llega alguien nuevo. Porque la magia también es saber que hay alguien que puede llegar a sentir algo del otro lado de esta pantalla.
5 de enero de 2010
Queridos Reyes Magos...
Puede verse como el día de la mentira hacia todos los niños del mundo... la mentira hasta en el telediario, una conspiración en la que todos participamos. Pero también puede verse como el día de la ilusión, de los deseos, de la magia. Si no existiese la etapa infantil un día como el de hoy no existiría. Morirían tantas cosas si no existiese la etapa de la inocencia y la picardía a partes iguales. Sin niños no habría ilusión de futuro. Ellos son los únicos que saben vivir de forma sabia, ajenos a la muerte, intensivos y osados, como debe vivirse. Son esa pequeña bolita que juega y lo mira todo. Que se deja acariciar y luego se olvida. Porque eso es un niño. Si fuesemos niños no dudaríamos si somos o no queridos, a los niños no se les quiere en secreto, sino que hay que decirselo y repetirselo para que él lo sepa, sino es como si ese amor no existiese. No hay que tener pudor: los niños no lo tienen. A veces es tan bello no perder la ilusión y la inocencia, dejar la razón a un lado y creer en la existencia de la magia, que los sueños pueden llegar a hacerse realidad... Dá igual la edad que tengas, es majestuoso y efímero, pero rejuvenece hasta al más mayor.

