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15 de agosto de 2014

Abierto por vacaciones

No, aquí no se ha cerrado por vacaciones. Este año, más que nunca, estoy en un ajetreado e intenso abierto por vacaciones. Es precisamente esa razón la que me hace no venir a este sofá para hablar desde hace dos semanas. Imposible tras jornadas intensas y extensas en las que aprender, conocer, percibir y desarrollar gran cantidad de información de todo tipo. Mi Agosto ha arrancado con el comienzo de un nuevo proyecto. Me he embarcado en varios propósitos, profesionales y personales que me llevan a estar en un lugar en el que tienen como lema hacer todo con amor. Ahí me encuentro, tan cansada como contenta y con tantos deberes como ilusión. Ahora, un pequeño parón de unos días de dolce far niente. Será aire fresco para mi. 
Al mismo tiempo estoy reflexionando y disfrutando, porque entiendo que cada momento es para ser disfrutado y para quedarse con un aprendizaje concreto. Éste me deja la enseñanza de que muchos sucesos vienen a hacernos entender que el destino, la casualidad o como quieran llamarle, nos tiene preparadas infinidad de sorpresas que nos demuestran que a veces buscamos lo que no estamos preparados para encontrar. Hay que saber que todo llega cuando tiene que llegar. Ni antes ni después. Sino en el momento oportuno. Y este es el momento.

¿Cómo está siendo vuestro Agosto? ¿Alguien más en un "abierto por vacaciones"?

Feliz chapuzón a tod@s 

9 de diciembre de 2012

UNA HISTORIA REAL: PARTE II

Between the Cheats by Amy Winehouse on Grooveshark
Hace meses traje hasta aquí una historia real, así llevaba por título, comentarios y visitas se acumularon en el sofá. ¿Nos gusta lo real?¿o es que lo real siempre supera lo ficticio? Sea como sea, la vida tiene ese punto mágico que nos atrae. Eso que la hace vida con todas las letras. 
"Un encuentro codo a codo con cristales de por medio"
"Esto es la vida misma. La vida termina haciendo que te encuentres con aquello que dejaste abierto una y otra vez hasta que lo cierres para bien o para mal. Así es" (dice una observadora)
"Líneas paralelas... que se bifurcan. Quién sabe si volverán a cruzarse" 
Hace unas semanas os traía un post sobre sueños e inconsciente.(AQUI el post completo) De cómo las cosas ocurren cuando deben hacerlo, ni antes ni después, sino en el momento que deben hacerlo, aunque a veces nos resulte difícil de identificar el porqué. Destino, casualidad, azar, causalidad, karma... cada uno lo designa con una palabra. Las cosas y los momentos. Y ahí, un sueño me lleva a una llamada.
"El inconsciente salió a relucir, quizás sabiendo todo lo que sé y sabiendo todo lo que ella ni sospechaba"
"Y te volví a soñar... y la llamé".
¿Qué relación hay entre un encuentro codo a codo con cristales de por medio y un sueño que provoca una llamada? Cientos de veces con el teléfono descolgado, sin marcar, y con la duda ahogándome: mantener la promesa del secreto; o darle la oportunidad a ella de que pueda despedirse de alguna forma, de ese arquitecto de lados de incorrectos ahora que nos dicen que esto se termina. Un sueño me lleva a la llamada que llevaba tiempo barajando. Despierto del sueño y la llamo, supe que aquel día era "el día". La llamada me remueve todos los cimientos, cava hondo dentro de mi. Me quedo digiriendo lo escuchado y lo sentido. Y es cuando siento que es el momento de escribir una carta. Una carta que pensaba que algún día escribiría pero no tenía fecha; en la que poder contar todo lo agolpado dentro de mi en estos últimos meses para los que sólo hay un adjetivo: intensos. Entonces, comencé a escribir sin parar renglones y renglones, varios folios en los que me quedé desnuda. Apareció la niña y la mujer; los miedos, las ganas, las ilusiones, las verdades ocultas por la vergüenza de que nos encuentren débiles. El perdón y las gracias. Con el tiempo uno entiende que todo ocurre por alguna razón. A veces, para sentirse liberado tan sólo es necesario dejarse llevar por ese que late sin parar para mantenernos vivos. Así me sentí al terminar. Así me dormí. 
Quince de Noviembre, primera hora de la mañana, un amable cartero me sonríe al preguntarle cuándo llegará la carta. Ésta partiría y su destinatario podría hacer con ella lo que desease: leerla hasta el final o parar en cualquiera de los puntos. Olvidarla en un cajón. No esperaba respuesta, tan sólo que le llegase, que pudiese saber todo lo que trajo su partida. Pero la respuesta llegó sin ser esperada, a veces una imagen en silencio puede contener todas las repuestas. Esa misma tarde el destinatario y yo volveríamos a encontrarnos, de nuevo con cristales de por medio. Miro a la izquierda, le veo. Tras todos esos meses sin ningún tipo de contacto, sin saber nada uno del otro. Mira a la derecha, me ve. Sonreímos, nos saludamos. No, tanta ¿casualidad? (cada uno que ponga la palabra que crea más adecuada) no puede ser posible. El sueño me lleva a una llamada. La llamada me lleva a una carta. La carta me lleva a un encuentro. Historias que hacen de esta vida algo auténtico. Historias para ser vividas. (o de cómo a la vida le gusta jugar al escondite).

¿Casualidad?Pongan su palabra y, como siempre, sus comentarios... 
¿qué se ha quedado por tu mente? 

26 de agosto de 2012

(DES)EOS. AMOR

Algo Me Aleja De Ti by Quique González on Grooveshark Las canciones, para que tengan sentido completo, tienen que estar asociadas a algo que sólo  nosotros sabemos. Al parecer, esta tiene ese significado completo para ella, la que camina por algunas líneas de este post. Así que para ella, y para vosotros. 

Y los conserjes de noche by Quique González on Grooveshark
 Yo, que tengo debilidad por Quique González, elegiría otra para este post, una de esas que tiene ese significado completo para mi. A esta le tengo un cariño especial. 

Este sofá se ha tomado vacaciones por su cuenta, eso y que me duele la cabeza y los pensamientos tropiezan unos con otros. Días sin sofá. Mientras, el sol se esconde, Agosto camina al final; el otro día, al anochecer, tuve la extraña sensación de que estaba en medio de Septiembre, con lo mucho que siempre me ha repugnado Septiembre (ay, noooo... qué apatía da todo esto)Estamos bajo una luna creciente, perfecta para deseos. En realidad, siempre es un buen momento para desear, y es que necesitamos desear, o más que desear, creer. Creer en el destino, en la suerte, en un dios, o en una estrella. Y siempre, siempre, siempre en uno mismo. Es complicadísimo levantarse sin que el día tenga un sentido. 


siempre asocio pedir deseos con soplar, la culpa la tiene él. Sí, sigo soplando como cuando era (más) pequeña ;) 

Y hablando de deseos comencé a darle forma a este post. Ayer, rodeada de algunas de mis burbujas pedíamos deseos, y no sé porqué éstos estaban un poco nostálgicos, bueno, sí lo sé pero entonces el post se haría bastante largo. Sólo diré un palabra: AMOR. O mejor dicho, (des)amor, ¿acaso hay una forma más potente de amor que el desamor? Propongo fiesta de singles, o que directamente venga una persona concreta para cada uno, que no me cabe duda alguna de que serían capaces de sacudirles la nostalgia. Y tras esto, se plantean la siguiente cuestión: si una parte y la otra lo desean, ¿por qué esperar? ¿por qué esperamos unos y otros si sabemos perfectamente lo que queremos que suceda? Y la respuesta sólo contenía una palabra: miedo. Tenemos miedo porque desconocemos el deseo del otro, y miedo a que su deseo no sea el mismo que el nuestro. Mientras, el tiempo sucede, cada uno en su lugar, y en sus cabezas la misma pregunta: "¿cuándo?". Y yo pienso que nos repartimos la culpa con el señor miedo, él por existir y nosotros por no matarlo. ¿Es mayor el miedo que el amor? a veces sí, otras empatan, y otras, las mejores, gana el amor. Y lo digo yo, que junto a otro terminamos una relación por miedo. Desconectamos el cable que nos comunicaba, muertos de amor y de miedo. Por eso y más, creo que el miedo es tan sólo un hábito; un hábito capaz de devastarlo todo, de agotar todo tu ímpetu, tu creatividad y tu risa si dejas que se traiga las maletas y se vaya instalando. ¿Y si hacemos justamente aquello que nos da tanto miedo? Los límites, casi siempre, los marcamos nosotros mismos. En el fondo, tan sólo depende de uno, pero para hacerlo se necesita valentía, firmeza y sobretodo, sueños. 

¿a dónde va a parar todo el tiempo perdido? salgan a por esa/e en el que están pensando sin más demora :)

Yo sé que ella, con su melena oscura, lacia y brillante desea que él la llame. Y no sé porqué, sin conocerle creo que él está esperando lo inverso. Ella dice que si le llama, colgará; que si le busca, se esconderá; que si le detiene, se escapará. Y yo, repito, creo que él está pensando lo inverso. Así ella no lo llama, no lo busca, no lo detiene. Él tampoco la llama, ni la busca, ni la detiene. Y cada uno en su sofá enredado entre pensamientos contradictorios, convenciéndose de que "es lo mejor" van posponiéndolo para la semana que viene, o la siguiente, o la siguiente... Ahora entra aquí la pregunta de antes: "¿por qué uno y otro esperan si saben perfectamente lo que quieren que suceda?". Lo identifico con rapidez, por situaciones en primera persona, como comentaba en el párrafo anterior; quizás por ello me siento tentada a llamar yo, a encontrarlos en este sofá y echar la llave. Estar ante la persona con la que podrías pasar el resto del tiempo que le queda a este mundo, y abrazarse a las suposiciones que parten del miedo, no es triste, es penoso. Hay historias que uno conoce, que podrían ser guión de cine, y siente el inevitable deseo de que terminen bien. Bien quiere decir juntos. 

Vamos a garabatear tu destino y el mío, ¿te atreves? 

¿Cuál es tu deseo?¿Por qué unos y otros esperamos? ¿Y esa vez que has matado al miedo y te has sentido invencible? Y él y ella, ¿hacemos que se encuentren y echamos la llave? 

29 de mayo de 2012

ÉL Y ELLA. CONMIGO.

Inolvidable by Bebo Valdes & Diego "El Cigala" on Grooveshark Hace algún tiempo que tenía preparado este post pero nunca encontraba el momento de publicar. Una versión de Bebo y Cigala, es la canción de estas conversaciones, sin duda. 

Un señor y yo, y una conversación. Una larga conversación en la que hablamos de amor y de desamor; de la juventud, de la vida, y de las vueltas que da la misma. Hablamos de él y de mi, no muy alejados del mismo punto. A veces uno se hace algunas preguntas para las que no encuentra respuesta, quizás es que algunas de esas preguntas no la tengan. Y luego, están esas preguntas para las que que pensamos que alguien concreto tendría la respuesta. Hablamos de cómo he cambiado y cómo a la vez continúa existiendo esa parte de mi que no muere. Hablamos de miedos, de risas, y de historia del arte. De viajes. Hablamos de hijos y de compromiso. Aludíamos a cómo el entorno, en ocasiones, se vuelve molde y va forjando tu forma, de la que no todo el mundo es capaz de escaparse. Hablo de algo impensable en esta conversación nuestra, de unos sentimientos y sensaciones que sólo he hablado con mi almohada. No sé si era la experiencia de los años, su capacidad para leer entre líneas, o que estábamos compartiendo más que recortes de historias, que sólo escuchándome descifró mi mapa y no podría haber sido más ajustado a la realidad. ¿Cómo podía saberlo? Mi almohada nunca descubre mis secretos ;) Y yo hice la pregunta, quizás aquí sí había respuesta: “Tú, tras todo lo vivido, ahora mismo con tus cincuenta y tantos inviernos y con todo lo que sabes, ¿qué le dirías a alguien de veintiseis veranos?” Una mirada bastó para resumir el mensaje. “hikdpahdasudbasdalksaihasdbjasbdasdaijsdbañkasdaihknasdiakasdba”,el mensaje me lo guardo sólo para mí.

Esta sí es la cama oficial de Estrógena. Y esa, la almohada que guarda mis secretos. 

Una mujer y yo, y una conversación. Una larga conversación en la que hablamos del amor y del desamor; de la juventud, de la vida y de las vueltas que da la misma. Hablamos de ella y de mi, muy cercanas al mismo punto. A veces uno se hace algunas preguntas para las que sabe que alguien tendrá respuesta, o al menos, le dará las claves para que uno mismo se encamine a la respuesta escondida. Hablamos de mi infancia y de esa parte de mi que hace que me quiera tanto. Hablamos de miedos, de risas y de algunos que ya no están. De un viaje pendiente. Hablamos de sueños cumplidos y de deseos inconscientes. Aludíamos a cómo en ocasiones uno se paraliza ante la mirada del otro. Cómo uno se vuelve fugitivo de su propia historia, o cómo no encuentra herramientas para decir “sí porque sí”. Hablo de algo nunca verbalizado, de esos mismos sentimientos y sensaciones que sólo he hablado con mi almohada. Ella también descifró mi mapa, pero eso no era novedad, estos ojos verdes siempre saben anticipar lo que voy a decir antes de decirlo. Mi almohada nunca descubre mis secretos, y ella tampoco ;) Y yo hice la pregunta, quizás aquí sí había respuesta: “Tú, tras todo lo vivido, ahora mismo con tus cincuenta y tantas primaveras y con todo lo que sabes, ¿qué le dirías a alguien de veintiseis veranos?” Otra mirada bastó para resumir el mensaje. “haghsagihasdbjañbñaioshdaksdjañsdhajdhasdihañilksdasdhakdañiohak" otro mensaje que me lo guardo sólo para mí. Los voy a guardar en una cajita con llave, porque quizás algún día me gustará pasárselos a alguien. Las mejores historias son las que nunca terminan. 

Así suceden las mejores conversaciones, prolongadas e impensables. Me quedo con el mensaje, que podríamos decir que eran el mismo. Me ha gustado, mucho, ni siquiera sé cuánto. Una conversación que podría llevar por título la frase con la que comenzaba aquel bolero que decía:“en la vida hay amores que nunca pueden olvidarse”. 

26 de mayo de 2012

UNA HISTORIA REAL

Indestructibles by La Habitación Roja on Grooveshark una canción para este post "Y es que a pesar de todo aún no sé qué es lo que pasó, si tú y yo éramos indestructibles" 


Estoy de vuelta en este sofá. Y con muchas cosas que contar, tantas que no caben en un sólo post. Lo peor es que parece que no caben ni siquiera dentro de mi. Una semana en la que ya no cabe más, ¿por dónde empiezo? Comenzaré por un encuentro codo a codo con cristales de por medio. Para mí ha sido impactante, y ahora pasado el suceso que contaré puedo hablar aquí sabiendo que uno de esos personajes ya no visita este sofá.

Es la historia donde dos que circulan en un coche. Ella estalla, para y sale corriendo enfadada. Él sale corriendo en dirección contraria y se esconde. No pero sí. Sí pero no. Stop. Supongo que sucedía en un momento en el que se les habían agotado las reservas a ambos, el caso es que así sucede pero el cartel no se colgó. Se apagó la tele y nos quedamos sin ver ese emblemático "The End". Y ahora preguntaréis, ¿cómo terminaba la historia? porque no puede ser que haya terminado así. Cuando alguien dice no, se supone que es no, ¿o acaso puede ser sí, quizás, por supuesto...?Cuando alguien dice sí es sí, ¿seguro? ¿Y qué ocurre cuando alguien no habla? ¿otorga o rechaza? pasan los días y uno intenta cerrar aquello, como una autodefensa. Como aceptando el consejo del entierro y el olvido. Uno se siente perdido y acepta consejos varios, cuando el mejor consejo es escucharte, tan sólo escucharte a ti. ¿Quién puede sugerirle a alguien el olvido? El olvido nunca conlleva algo bueno, al final el pasado vuelve en lo reprimido. Se repite. Olvidar por olvidar sólo lleva a reprimirse, porque me temo que no es tan fácil olvidar sólo aquello que deseamos. Por ello, el pasado tan sólo es importante cuando no podemos olvidarlo. Obvio que esta historia no termina así, con la tele apagada y sin cartel. Tras un tiempo de reflexión yo también pensé que terminaría así, que nunca más volverían a verse. Pero sería demasiado fácil un final así, no? La vida nunca pone finales así de este tipo, le gusta dar vueltas y jugar un poco más. Pasados meses por medio sin comunicación y sin verse, algo hace que ella tenga ahora que pasar por delante de su puerta todos los días. De nuevo, se encontrarán en un vehículo. Pero esta vez, cada uno en uno diferente.


Sentada en el lado derecho me dejo llevar mirando a la nada, del lado izquierdo se incorpora un coche en nuestro mismo camino. Él conduciendo su coche. No quiero ver, quizás con el miedo a un gesto feo por su parte. A mi lado izquierdo, una "angelita" de ojitos que chispean buena energía. Lo señala, no lo conoce. Me mira, mira hacia su coche intentando verle y se ríe diciendo: "Esto es la vida misma. La vida termina haciendo que te encuentres con aquello que dejaste abierto una y otra vez hasta que lo cierres para bien o para mal. Así es.". Y yo me quedo absorta pensando, totalmente absorta. Veo que adelanta la cola de coches y siento alivio de alguna forma. Pienso en que si esto pasase hace meses me hubiese bajado corriendo, y ahora me río pensando en mi impaciencia. Continuamos el camino y ella se ríe y habla. Mi mente no es capaz de descifrar todo lo que me dice. Doble fila. Semáforo rojo. Nos detenemos. Miro al lado derecho y estás ahí. Nos hemos quedado codo a codo. Pienso en aquella vez que nos separaban miles de kilómetros y lo cerca que estábamos. Y sin embargo, en ese mismo instante tan sólo nos distanciaban los centímetros entre el cristal de mi lado y el cristal de la ventanilla de tu coche y, qué lejos estábamos. Qué subjetivas las distancias. Si no hubiese cristales casi podría haber tocado tu cabeza. Han pasado meses desde la última vez que te ví, cerca de este mismo lugar. Miro a la derecha. Te veo. Miras a la izquierda. No logro reaccionar más que para una débil sonrisa. Mi mente se ha paralizado. Tú ni sonrisa, ni saludo. Te quedas impasible. Y miras hacia delante. Yo también vuelvo de nuevo la mirada hacia delante. ¿Sabrás quién soy? ¿Tú eres quién yo creo que eres, verdad? Sí, eres tú. (No entiendo nada) Semáforo verde. Arrancamos ambos. Líneas paralelas. Luego, tú a la derecha y nosotras todo recto. Líneas paralelas... que se bifurcan. Quién sabe si volverán a cruzarse.



Y sí, la historia es real. Podría daros fecha, hora y lugar, pero entonces podríais encontrarnos cualquier día en un semáforo... Y entonces yo me pregunto, ¿qué haríais? (me acaba de surgir la pregunta según escribía, así que lo dejo aquí)


Ahora, vuestros comentarios a toda esta historia... (y a lo que deseéis)  

16 de mayo de 2012

AQUÍ, GRAN HERMANO. ¿AQUÍ?

Esta semana voy a mil, no tuve tiempo suficiente para preparar el post de "Los bloggers tienen la palabra", con la palabra de los martes. Pero una de mis burbujas más importantes el otro día me sugería que podría hablar de Gran Hermano. No del programa en sí, ni de los concursantes, sino de una reflexión que ella me comentaba, pensando que la vida es un enorme Gran Hermano. Otro amigo me proponía también hablar de Gran Hermano, y entre risas decía que "en este sofá no se habla de estas cosas, jajajaja". Y sí, en este sofá cabe todo, todo, todo, sólo habrá que buscarle la forma. El lunes por la noche, tras muchísimos acontecimientos sucedidos en estos meses en mi vida y vidas colindantes, que no entran en un sólo post, pensé que tenía que hablar de esto sí o sí.  

Cada día me sucede algo más para que viva agarrada a lo que dice esta imagen. Y es que pase lo que pase... vivamos el momento. 

A veces suceden cosas que vienen con la etiqueta de "estábamos para encontrarnos"; como si no pudiese ser de otra forma. Parece que el mundo se ha empeñado en hacernos coincidir en un momento, un lugar y de una forma, sin poder evitarlo. ¿Y si esto es un eterno "Gran Hermano"? Participantes desconocidos de un enorme "Gran Hermano" en el que coincidir con unos y otros; en el que vivir grandes momentos con personas de paso con las que nunca volveremos a coincidir. En el que pasar otros grandes momentos, grandes para bien o para mal (eso lo hablamos luego), con personas que fueron más importantes, quizás muchas de ellas claves en nuestra vida, que se quedaron durante más tiempo pero tenían vuelo de vuelta. Son esos que estaban para no quedarse con nosotros, pero sí para aparecer e intercambiar nuestras huellas. Y nos quedan esos otros grandes momentos con esos que siempre están, las burbujas por las que merece la pena toda esta andanza. Vivimos encuentros, despedidas y reencuentros, que muchas veces no estamos siendo conscientes de todo su significado. Como los grandes momentos, que no siempre tienen su significado en el momento en el que suceden; en ese momento no sabemos si está sucediendo para bien o para mal, sólo sabemos que sucede. Casi siempre, el significado lo acaba dando el tiempo. Pruebas ganadas, pruebas perdidas. Pensamos que la suerte nos sonríe mientras caminamos hacia lo que menos nos conviene; otras veces, nos sentimos apesadumbrados pensado que hemos perdido la gran oportunidad y, justo "perdiendo" es cuando estamos ganando. Y todo ello con la banda sonora envolviendo el momento, esa que pase el tiempo que pase, la escucharemos de nuevo y nos llevará a aquel instante, a aquella época. Me quedo pensando en mis propias experiencias (... aquí pienso un largo rato: en las pasadas pasadas, en las pasadas a corto plazo, y en las que aún están bajando en el ascensor...) Pienso en experiencias cercanas que me hablan también de todo esto. Van moviéndose las piezas, y aunque colocar a veces lastima, de repente sientes que, no sólo encaja, sino que te gusta como queda. Cuánto enredo en esta vida y todo para terminar así: Tú y yo aquí, en este sofá. Yo me quedo con vivir el ahora sin más, el contigo sin más, el aquí sin mas. El conmigo sin más. Me quedo con que si había que dar todas estas vueltas para llegar aquí, por lo bonito que es encontrarse así, las volvería a dar una y mil veces más. Volvería a llamarte tantos años después. Volvería a estar con todos los que estuve, aunque las despedidas hubiesen sido algo diferentes. Volvería a decirte que, a veces, sentía ganas de salir corriendo. Volvería a leerte el mismo cuento en tu mirada. Todo esto parece una especie de juego, incluso da algo de claustrofobia pensar que somos "totalmente libres", sólo entre comillas. A veces, estamos expulsados y realmente somos finalistas.  Ahora sí, nos espera el premio final y ese nos lo jugamos nosotros. 


¿Estamos en un enorme "Gran Hermano"?

fuera de tiempo: sí, este año me he enganchado... ;)

8 de mayo de 2012

Los bloggers tienen la palabra: IMPOSIBLE

The Way You Look Tonight by Billie Holiday on Grooveshark (sólo por como te veo esta noche... nada es imposible)
Es una de las últimas palabras que han dejado aquí, IMPOSIBLE. Estaba visualizándolas todas, y quizás esta llamó mi atención sobre las demás. Por su contundencia, por lo que evoca en mi, por los acontecimientos surgidos a mi alrededor e incluso adentro. Imposible por la provocación que suscita. Imposible no me habla de negativa, me grita desafío. Aquí y hoy, vamos a darle la vuelta a lo imposible. 




La palabra en sí misma podría verse como una losa impuesta que se vuelve obstáculo. Pero también puede evocar reto, tal y como a mi me lo evoca. Y es que quién no ha desafiado lo imposible alguna vez, no ha probado un trocito de lo mejor de esta vida. Todavía guardo una postal que me trajo un amigo de unas vacaciones en Portugal, ya hace muchos años que dice: "No desistas si aún eres capaz de un intento más. Nada termina hasta el momento en que se deja de intentar". Resumía mi filosofía. Y sigo pensando que perderse el verbo intentar es perderse lo mejor.




Lo imposible sólo es algo un poco más difícil. Lo imposible es intentar lo posible una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez... Desear. Intentar. Suceder. Hay momentos en los que todos  creemos que ciertas situaciones son imposibles. Por más que barajamos distintas opciones no encontramos viabilidad a todo aquello. Incluso hay situaciones que ni siquiera son pensadas, como si estuviesen más allá de lo imposible. Y sin embargo, vienen a sorprendernos y suceden. Surgen así los "imposibles-posibles". Porque,¿a quién no le ha pasado alguna vez algo más allá de lo imposible? Luego, el o la protagonista del suceso lo cuenta desde el pretérito, para terminar explicando el desenlace, quizás para acabar de creérselo. Lo alucinante no siempre es fácil de digerir. 




Cuando estás en un túnel negro, las flores, la luz y el cielo se vuelven imposibles. Pero existen, y están esperando el momento en el que aparecer. Los imposibles de verdad son muy escasos; luego hay miles de imposibles fabricados, que les enfundamos la etiqueta tan sólo porque suponemos que lo son. La mayoría de las veces lo que vuelve a algo imposible somos nosotros mismos, con la desgana, con el miedo, con la apatía. Con el desamor. Pero la vida siempre tiene preparado algo más para decirte que imposible no hay (casi) nada. Y cuando ves todo claro y pareces haberlo colocado todo, de repente, lo imposible sucede y entonces... Entonces es maravilloso.


¿una palabra?¿hay imposibles o los fabricamos?
¿nos cuentas uno de tus "imposibles-posibles"?



Gracias Rose por la palabra, por hacer de esto algo posible dejando tus palabras. Gracias. 

6 de octubre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: CAMINO


Una canción que habla de la mítica frase "no eres tú, soy yo", que irremediablemente haga lo que haga, te irás. Caminos que se unieron, ahora se separan... ¿volverán a unirse? ¿quién puede saberlo?

Regresa, tras un tiempo de vacaciones,"Los bloggers tienen la palabra" con más bloggers y más palabras. Octubre abre nuevos caminos, nueva temporada, nuevo curso. Nueva vida. Y una nueva palabra que llega desde Buenos Aires, con buen aire para abrir camino. De vuelta por caminos para ser andados, caminos que se van haciendo al caminar. Hoy y aquí, nos vemos en el camino.

Una imagen tomada en Puerto Madero que ilustra las distancias desde Buenos Aires a otras ciudades del mundo.


La vida, ese camino. Nuestras vidas, caminos que se solapan. La tuya, la mía, la suya, la de él también. Caminos que se entrecruzan por algo, aunque no sepamos muy bien porqué. Maravillosa la historia de los caminos que se buscan, que se rondan, que se encuentran, que se escapan y de repente, vuelven a encontrarse. Como una maraña de hilos imposible de desenredar. Camino me habla de viaje, de destino, de casualidades que se encuentran. Ella compartía camino con él, tras una primera época se tornó parte activa en crear todo aquel recorrido en el que un día no supo como continuar. Sólo podía llorar sin encontrar su sitio, su optimismo falleció y el sol se escondió, rehuyendo ver el naufragio de lo que había sido todo un gran proyecto construído momento a momento, palabra a palabra. El lazo acabó por ser soga. Se encontraban en un camino bifurcado y debían seguir distintas sendas, pero no sabían decirse adiós. Cada uno se llevó la mitad del otro. Quizás, volverían a cruzarse tiempo después. Esos de ahí comparten camino mirándose unos a otros, casi sin verse, impidiendo avanzar. Vagan sin saber a donde, hablando sin decir nada. Aquellos dos también comparten camino, una misma trayectoria, de la mano divisan un propósito común. Él y ella caminaban incluso en el aire, al fin y al cabo, un avión también puede hacer camino. Senderos en el aire. Él pondría la búsqueda, el encuentro, la manifestación y la espera. Ella pondría la sorpresa, la duda, la amistad y las palabras. Juntos iban a desarrollar teorías sobre la risa. Algún día volverían a tomar el mismo avión en aquella misma dirección, pero con otro sentido. ¿Qué será de esos dos caminos?


La palabra la deja Pato, la blogger de Por mis caminos. Nuestros caminos se cruzaron, tejiendo de a poco y cuánto más tiraba del hilo, más puntos convergían. Pronto os contaré más y mejor de todo esto.


Aquí(enlace)también hablamos de cómo los caminos cuando quieren enredarse no hay nada más que hacer... Como siempre, esperando tus palabras.

25 de enero de 2011

Los bloggers tienen la palabra: DESTINO

Hace tiempo que iba a salir esta palabra en el sofá pero por una cosa o por otra siempre se quedaba en el tintero, hoy, quizás por destino es su día. A veces suceden cosas que no sabemos porqué pero, por muchas vueltas que le damos siempre quedan en el mismo punto. ¿Casualidad o destino? ¿Es cierto que existe esa guía de vida con puntos inevitables? ¿Estamos predestinados a acabar con cierta persona, a tener un concreto número de hijos o, a ser viajeros eternos? Hoy y aquí, todos en su sitio buscando su destino en un sofá que nació destinado a escuchar.

Cuando hablamos de destino parece inseparable el término religión. Un camino ineludible creado por Dios, los judeocristianos no lo podrían concebir como absoluto, por el libre albedrío que dan a cada individuo haciéndolo a imagen y semejanza de Dios. ¿Y qué ocurre con los ateos? Una sucesión de hechos desconocidos e inevitables suceden en diferentes lugares y tiempos, el pasado se verterá en el futuro. Muchos son los que me dicen que nada sucede por casualidad, que todo tiene una causa y un porqué. Cuando concebimos que hay una causa entonces admitimos que está predestinado desde que esa causa nació, pero ¿quién puede conocer todas las causas? Nadie. Para los griegos Moiras o Ananké, y para los romanos el famoso Fatum. Curiosamente significa oráculo, predicción, pero también podría hablar de fatalidad. Hace miles de años ya pensaban en que quizás había momentos que para bien o para mal no podríamos escapar de ellos. Lo que sí es cierto es que nuestra curiosidad no tiene límites, con esas ansias de saber qué pasará o dónde terminaremos. Desde hace miles de años surgen métodos con la idea de despejar dudas de futuro: las runas, bolas de cristal, tarot... Nacen como instrumento de ayuda, no de aprovecharse de las personas en un momento de desesperación. Y es que, ¿a quién no le gustaría saber qué pasará? Al final, la mayoría se quedan en la puerta por miedo a oír cual será su destino o, por miedo a verse condicionados por la predicción. Pero si supuestamente el futuro no se puede predecir ¿por qué hay que tener miedo a oír una opción? Parece que al no oírlo, no sucederá. Y si realmente existiese el destino, qué triste saber que tu vida no va a poder ser cambiada por muchas vueltas que des, que de alguna forma has nacido con tu historia escrita en la planta de los pies. Si existe, parece que el destino siempre termina encontrándonos por mucho que juguemos a confundirlo. Yo me quedo con la frase de Schopenhauer que decía "el destino baraja las cartas y nosotros las jugamos".
¿Alguna experiencia que contar relacionada con el destino? ¿Alguien que el tarot le ha traído una sorpresa?
ST ha propuesto la palabra, quizás por destino nos hemos encontrado y, aquella casualidad de pupitre se vertió en un futuro.

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