"Y te volví a soñar... y la llamé".
9 de diciembre de 2012
UNA HISTORIA REAL: PARTE II
"Y te volví a soñar... y la llamé".
22 de abril de 2011
Los bloggers tienen la palabra: PERDÓN
Perdón. Sí, perdón por no acudir a la cita de la semana pasada. Perdón por no llegar tampoco a la cita de esta semana en su debido momento, el martes, cuando los bloggers tienen la palabra. Perdón por dejar este sofá abandonado pero estuve a una velocidad de doscientos por hora en días que parecían tener más de veinticuatro horas y, aún así no tuve tiempo para pasarme por aquí, poder ventilar un poco esto y dejar la palabra colocada en el lugar de siempre, esperando vuestra visita. Aquí estoy con una palabra que llega con retraso. Lucas deja una palabra que pide un hueco aquí: PERDÓN. Hoy todos nuestros perdones en el sofá.
¿Quién no ha pedido perdón alguna vez? De una forma u otra todos, en algún momento, pedimos perdón. De la misma forma que todos necesitamos algún día un perdón para seguir adelante. ¿Quién no ha necesitado una absolución? De la misma forma que el error es humano, el perdón también lo es. Muchas veces necesitamos perdonarnos a nosotros mismos, y se vuelve más difícil que perdonar a los demás. A veces necesitamos más nuestro propio perdón que el que llega desde fuera. El perdón sólo existe cuando es sentido, cuando va acompañado del olvido y de las ganas de volver al punto antes de la ofensa. El rencor impide que el perdón sea auténtico y al final, se queda como parche. Sólo el perdón se vuelve verdadero cuando llega con ansias de limpiar. Hay una prueba inequívoca para testar si el perdón es verídico, cuando la confianza se recupera y, cuando quién perdona y quién es perdonado sienten alivio por verse de nuevo frente a frente sin nada que aclarar.
Hay una lista de palabras que sigue esperando más de las vuestras...


