En el campo de concentración de Sachenhaussen, a las afueras de Berlín sigue ese lugar del horror perteneciente a la época nazi. Restaurado para ayudar a que la memoria permanezca omnipresente. Esta es una escultura en memoria a las víctimas que pasaron por allí. Paseaba esa inmensa explanada mientras el silencio y el frío cortaban el aire a hachazo limpio, pensamientos inundaban mi mente y mi estómago se encogía cada vez más. Ver todo aquello te hace recapacitar de cuan afortunados somos. Surgen las preguntas de cómo alguien puede llegar a ser tan terrible y poseer tanta maldad, rencor y obsesión. Tantas muertes injustas. Tantas lágrimas y sangre derramadas para amedrentar, para callar opiniones no compartidas, para silenciar la voz de un pueblo. Por encima de todo está la libertad, una vida y una muerte dignas. No hay flores, ni colores en el campo del horror. La libetad está en ser dueños de nuestra propia vida, que sólo nos pertenece a nosotros mismos. Cuando alguien nos arrebata nuestra libertad individual se lleva nuestra vida también.






Felices Fiestas!!!
ResponderEliminarQué tengas un año lleno de éxitos!!
un beso)
Lina Escalante
Detecto un clima un poco fresco,¿no? :p
ResponderEliminarMe encantaría visitar Berlín!
Sí, fresco como de -23ºC, de una ola de frío siberiano que nos llevó por delante...
ResponderEliminarSi yo ya dije que esta ciudad tiene mucho que decir en este siglo... galerías de arte, tiendas de diseño, más artistas jóvenes, diseñadores que son grandes promesas... ¿qué te ha parecido?
ResponderEliminarmmm, Berlin, el Reichtag, la Brandenburger Tor, etc. me trae muy buenos recuerdos :) Estuve allí el verano pasado una semanita :)
ResponderEliminarya veo y leo que pasásteis mucho frío!! Buff...
Un beso
muuuuuuuuuuuuuuuuucho frío, sí, demasiado para mi,jeje. Pero una ciudad que merece la pena ser visitada, claro que en veranito mucho mejor, jeje.MUA
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