
5 de enero de 2012
Mi rey mago se ha adelantado...

4 de enero de 2012
Los bloggers tienen la palabra: DESCONOCIDO
Cientos de palabras se me ocurren para empezar el año, muchas las habéis dejado por aquí. Pero voy a empezar con una que yo creo que resume perfectamente cualquier comienzo: desconocido. Lo ignoto se presenta ante nosotros. Nos encontramos ante el abismo de lo oculto, dispuestos a avanzar en lo inexplorado aunque nadie puede retener del todo ese vértigo que produce todo lo extraño. Aquí y hoy, todos ante lo desconocido.

Una blogger muy conocida en el sofá deja la palabra. Gracias de nuevo, Rose. Buscamos palabras para nombrar lo desconocido que de a poco se tornará conocido y nuestro. Siempre nuestro.
31 de diciembre de 2011
Adiós 2011... Bienvenido 2012
Los pueblos mediterráneos dispuestos a matar a las dictaduras que los han tenido bajo su yugo durante años. 2011 vió la salida por la puerta de atrás de un "cavalieri". Vió como el euro se tambaleaba en un fino alamabre al borde del precicipio. Y para tambaleo el que sufrió la plácida Noruega, con una isla tintada de rojo que firmó un sólo autor. 2011 le dolía el estómago viendo un tsunami y un terremoto que quería llevarse por delante a Japón, pero es demasiado para que puedan con él. Queda Japón para mucho. Ahora, con el final, llora viendo como el fuego arrasa Chile. ¡Cuánto duele la naturaleza! La monarquía más antigüa de Europa se casa y, de nuevo, una princesa del pueblo. 2011 nos mantuvo pendientes de la cuna de nuestra civilización, Grecia en el punto de mira. Amy Winehouse cantó su adiós. También dijo adiós aquel Jobs que escogió el símbolo del pecado para hacer su propia religión: Apple. En España nos deja a sesenta mujeres más muertas, víctimas de violencia de género, ¿hasta cuándo?; a una Eta que deja las armas, de nuevo cuestión de fé; y una mayoría absoluta en el que era el partido de la oposición, no sé si han decidido castigar o es que necesitan saber qué sucedía con el cambio. También, a un yerno que se escapó con el dinero más allá del charco. 2011 vió a unos indignados, junto con la primavera árabe, que han sido declarados personajes del año por una las publicaciones más influyentes.
Como siempre, ha sido un año de cambios, porque eso debe de ser un año: cambio. Símbolo de que estamos vivos. Ha sido un año de rebelión. De las personas a la naturaleza han decidido protestar, cada uno con su razón. Y luego, nos deja un 2011 propio de cada uno, una mezcla del que compartimos, del que vivimos y del que decidimos crear. 28 de diciembre de 2011
Los bloggers tienen la palabra: VULNERABILIDAD
Vulnerable, a disposición del viento, de la naturaleza, de las decisiones del otro e incluso de las nuestras. Vulnerable, sin poder saber lo que el otro piensa, quizás en un instante crucial en su vida. Vulnerable sin poder conmoverte como él se conmueve, aunque lo intentes. Expertos alpinistas dicen que cuando se superan los 7.000 metros uno depende de sí mismo. Pero los 7.000 metros pueden estar más cerca que esos colosos que se levantan en Nepal y alrededores. Ascendiendo nuestros diarios “ochomiles” propios, esfuerzo y altitud nos dejan a veces sin aire. Miramos atrás, sabiendo que no podremos volver al pasado, incluso puede que lo que nos encontremos no sea de nuestro agrado, o incluso peor, que nos impida seguir avanzando. Pero, cuando nadie nos ve, siempre terminamos mirando atrás.
Reflexionando y deliberando sobre el más simple de los asuntos, podríamos llegar a la conclusión de que todo en esta vida se vuelve absurdo menos la vida en sí, sin ella no existiría la posibilidad de reflexionar ni de deliberar esos más simples asuntos que se nos tornan cotidianos. La vida, vivir, ese continuar la andanza, puede llegar a dar vértigo si uno la coloca pieza a pieza en silencio o, delante de un desconocido. Ese vértigo se sufre cuando se llega a lo más alto de lo que jamás se creyó alcanzar. Y un día aparecen las dificultades: nos preguntamos quiénes somos y a dónde vamos, también el cómo y el porqué.
Sin embargo, nos zambullimos en cosas con verídica pasión en la que la mínima racionalización no sería ni pensable. Somos hinchas de un equipo de fútbol, seguidores de un grupo música; releemos algunos textos hasta que se guardan, sin darnos cuenta, en nuestra memoria; conocemos ciudades y lugares buscando el que nos susurre "quédate"; escalamos montañas, cantamos mientras ordenamos la habitación, y todas y cada una de esas acciones llenan nuestros vacíos y nos acompañan durante toda nuestra existencia. Encontramos el goce en compartirlas, pero el goce está en sentirnos menos solos de lo que realmente estamos. Las llenamos de significado y, sobretodo, calmamos nuestra angustia existencial con ellas. Porque así es como llegamos, como estamos y cómo nos iremos: solos. Y así es como somos: vulnerables. En el Himalaya o en el sofá del salón, en el quirófano o en la barra de cualquier bar. Y a veces, cuando más gente hay, más solos estamos. Será por eso que de vez en cuando, huimos hacia delante; y tal vez rebuscamos los lugares más aislados y lejanos: para poder encontrarnos y dejar de una vez de estar solos, porque es por esa soledad con nosotros mismos que somos tan vulnerables.Gracias por la palabra ST. Con vuestras palabras nunca llega la soledad. Las palabras ahuyentan a la vulnerabilidad. Busco más palabras, las vuestras.
26 de diciembre de 2011
Y terminó Navidad...

Empezar pensando en una maravillosa tarta de chocolate casera es el mejor de los principios. Quizás sea lo que más me gusta, esas eternas sobremesas en las que parece que el tiempo se vuelve eterno con el postre. Risas, conversación y postre esperando a ese señor gordito y vestido de rojo que premiará o castigará según su criterio. Pero cuando pequeñas princesitas están sentadas a tu lado con la impaciencia bajo su asiento entonces Papá Noel se siente más cercano. Con él llega el fin de la cena, para comenzar el principio de la noche de la ilusión. Y así, fin de la cena de Navidad. Y este, también es el mejor de los finales.
Mañana esta carta llegará a un buzón, a uno de esos buzones que no esperan y serán sorprendidos. A una destinataria que tampoco espera esta carta. Una de esas 52 cartas pertenecientes al proyecto del que os hablé aquí y aquí. El sobre fabricado por mi, unos folios con colores, con letras y, sobretodo, con mensaje. Otra carta llegará a otro buzón que espera, a otra destinataria que espera. Y que sé de antemano la alegría que causará en ella. Por ello la he escrito y personalizado con tanto mimo. Las cosas con mimo tienen la facilidad de quedarse guardadas en nuestro baúl de los mejores recuerdos. Vamos a crear buenos recuerdos en nuestras burbujas preferidas. Está tan bien crear esos estallidos de alegría en los que más quieres...
Una vela que huele a jazmín. Aquí no hay que añadir más que un enoooooorme me encanta. Tengo que estrenarla, quedarme con el olor y con estas navidades del 2011 que pronosticaba que serían diferentes y mejoradas, y así lo han sido. Encenderla, oler, guardar. Cuántos recuerdos puede registrar el olfato. Me encanta que los recuerdos tengan olor.
La niña boluda a la que le debo un post empezado desde hace tiempo. ¿Será antes de que termine el año? Me encanta Mafalda. No puedo decir más, si lo dijese luego me repetiría en el post y... odio tanto las repeticiones... Se ha colocado algo más de ella en una de las estanterías de mi casa para estos últimos días del año relea algunas de sus tiras. Para que estos últimos días del año vuelva a cualquier rincón del pasado. Viva Mafalda!!
Una agenda para este año 2012 en la que anotar los buenos días, en la que tachar los malos, en la que planear las tardes al sol, y en la que dejar hueco libre para las mañanas de los domingos para dormir plácidamente. Y un año más, una agenda de Maitena, la ilustradora argentina que me enamoró hace ya muchos años y, fue para siempre. Esas mujeres alteradas de las que hablaba creaban en mi la risa en el alma.Mañana empezaremos la última semana, el último lunes de este 2011 que ha volado ante nuestra quieta mirada. Caminamos al final, a un final que se volverá principio, como siempre sucede.. Terminar para empezar lo siguiente, avocados a un nuevo final. ¿Nos queda algo pendiente por hacer en este 2011? Puede que aún estemos a tiempo. Sin titubeos,caminemos una feliz última semana...
24 de diciembre de 2011
Una navidad para ti

Buceando en el porqué de la fiesta encontramos que se celebra un nacimiento, y ya he dicho que esto va más allá de creencias o iglesias. Encuentro el encanto en que se celebre un nacimiento, un acontecimiento así siempre llega para colmar expectativas, siempre trae luz. Y hablando de luz, se conmemora también que nace el sol, el solsticio de invierno, que los días van a estirarse como nosotros en los despertares. A esto ya el encanto que le encuentro es mayúsculo. Vuelve el sol.

¿Y los que nacen en Navidad? aquellos que celebrarán Navidad y cumpleaños a a la vez. Es decir, allí también se celebró un nacimiento que ahora se ha vuelto un año, otro año, una década, otra... ¿O quizás es que los padres siempre celebran el nacimiento? Estos no cumplen años, coleccionan navidades. Tú eres el diciembre que se enciende. Una navidad de luz. Feliz cumplenavidad.

Miro las luces. Puedo pasarme un largo rato observando las luces, su tintineo, su brillo, como cambian el ritmo e intensidad. Sin duda, lo que más me gusta de la Navidad (también existimos los que vislumbramos la excusa para poner más luces, más velas)
Yo no quiero desearos una feliz navidad, ni una triste navidad, ni una navidad de fiesta y pavo, ni una navidad de nostalgia, ni siquiera una navidad de regalos en multitud... Yo lo que quiero es que tengáis una navidad vuestra, como vosotros la deseéis, justamente así. Quizás lo más importante sea eso para poder sentirse en paz. Brindemos por una navidad como tú desees...
21 de diciembre de 2011
Los bloggers tienen la palabra: SUERTE
Nos hablarían de probabilidad y de estadística, y no podemos negarla, ni siquiera lo pretendemos. La camisa de la suerte no hará que aprobemos el examen, pero quizás hará que nos lo creamos. Creer es un pilar fundamental en la suerte, buena o mala. Supersticiones y rituales nos hablan también de suerte. Y su denominador común sigue siendo la creencia. Creer que el gato negro trae mala suerte, que mi número de la suerte es el seis, que del ritual puede depender mi suerte. Creer, nuevamente creer. Mover. Las religiones también hablan de la suerte, colocando en su Dios la influencia decisiva sobre ésta. Creer de nuevo. Hablaríamos quizás de fé, la creencia sin necesidad de demostraciones. Los creyentes dependientes.
Hay hechos importantes que se escapan de nuestro control, ahí la suerte puede jugar a favor o en contra sin que podamos hacer nada. Nadie puede elegir el lugar ni la familia en la que nace, eso marcará su vida, lo quiera o no. Si hubiese nacido en África, en Tailandia o en Colombia mi vida no sería cómo es ahora. Si mi familia no fuese mi familia, mi vida tampoco sería como es, porque yo tampoco sería yo, para bien o para mal mi suerte habría cambiado. Creer en la suerte sugestiona al creyente recibiendo un extra de control en su propia vida. También está esa otra suerte a la que le estima la "culpa" de todo, una forma de huír de las responsabilidades propias. Es más fácil decir que he tenido mala suerte que aceptar los errores cometidos.
Ella sale del trabajo puntual, camina a la estación de metro dispuesta a embarcarse en un bagón que la deje en la parada cercana a casa. Imagina que llegará, se dará una ducha caliente, quizás él esté en casa o faltará poco para que llegue. Le besará mientras se reencuentran. Ella sale del trabajo puntual, camina a la estación de metro dispuesta a embarcarse en un bagón que la deje en la parada cercana a casa. Una anciana la para en la entrada, está un poco perdida y necesita indicaciones para poder llegar al lugar que debe llegar. Perderá el metro, le llamará mala suerte a tener que perder el tiempo esperando al siguiente. Imagina que llegará, se dará una ducha caliente, confía que cuando llegue a casa él estará allí, esperándola. Vislumbra que recibirá un beso mientras se reencuentran. Él está allí, cierto. Está en su casa apurando los últimos minutos con otra mujer, despidiéndose antes de que ella llegue. ¿Dónde está la suerte? Hay un montón de situaciones en las que sin saberlo, la suerte está de nuestro lado, aunque a priori no lo parezca.
Antes hablábamos de creer, quizás creyendo creamos sin saberlo. Creamos, al menos, de forma mental la ilusión, el suceso. Vamos a creer en la buena suerte, pero sólo y únicamente en la buena. Vamos a salir, perfumados, a buscarla pero predispuestos a encontrarla. Suerte también es nuestra postura ante la vida. 



