5 de febrero de 2012

Si te quiero es porque sos...

Wonderful World by Sam Cooke on Grooveshark


si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
   somos mucho más que dos
 
          
                                                  M.Benedetti

Estoy convencida de que en las relaciones interpersonales el "uno y uno, dos" no siempre se cumple, pero en el amor la probabilidad desciende todavía más. Uno y uno puede ser cero. Otras veces, mucho más que dos. Incluso existe la posibilidad de que sean uno y medio: uno que impulsa y otro que se deja llevar, como una media persona. Siempre a la espera de la llamada, del paso ajeno, de la palabra del otro. Esperando a que nos quiera para quererle. Siempre condicionados por la mirada del otro para actuar de una u otra forma, tanto que a veces los corazones se quedan mudos con su pensamiento guardado para la siguiente ocasión. El sol brilla espléndido ahí arriba. ¿Sabe que yo le esperaba hoy más que nunca, en esta mañana de Febrero? posiblemente no... Todos deberíamos de seguir esa idea, crear lo que mejor sabemos sin reparar si alguien está mirando, entonces, sin enterarnos habrá alguien ahí... admirando. Cómplices porque se han sacado los antifaces y tienen su propio código. Amor porque han dejado sobre la mesa los afectos, la entrega, las caricias y la voluntad. Todo porque saben que están desnudos, sin armas y ya no tienen miedo. Cuando se dan las tres premisas, la calle se para para dejarles paso. Cada una de las historias de amor tiene algo que nos asoma a la eternidad y al motivo de la existencia, porque las historias de amor esconden muchos de los secretos del mundo


Y vos, ¿por qué la/lo quieres? "Si te quiero es porque sos..." (cubre con la palabra/expresión que evoca tu mente y... házselo saber!!)

Feliz domingo! 

1 de febrero de 2012

Los bloggers tienen la palabra: PROMESA

Between the cheats by Amy Winehouse on Grooveshark
Llego con un día de retraso porque las veinticuatro horas de ayer no dieron para más. Antes de nada, deciros lo mucho que me han gustado las palabras que sugeríais para el post de "Los bloggers tienen la palabra" de la semana anterior. Me habéis impulsado a leer mi propio texto desde otra perspectiva. Ver cualquier cosa desde otra perspectiva siempre es enriquecedor. Inconformismo e individualismo han quedado empatadas. Inconformismo que invade y mata poco a poco lo que se va encontrando. A mi, personalmente me han gustado mucho otras dos: relación y amantes. Relación como vínculo que conjuga a los componentes. Esos amantes sumergidos, secretos y arrebatadoramente carnales. ¿Desempatamos?  Mientras, aquí y hoy, PROMESA.


Hablan de un juicio. Hablan de la memoria histórica. Hablan de un juez. Y no me quedo con eso. Habla una mujer mayor de pelo blanco, con una voz que parece quedarse sin aire. Cuenta cómo mataron a su madre en el ´36 cuando ella tenía seis años, comenta que la desnudaron y echaron la ropa hacia unas zarzas. Narra la búsqueda del cuerpo durante toda su vida, ahora tiene ochenta y dos años. Y habla de una promesa. La promesa a su padre, antes de su muerte, de continuar la búsqueda. La promesa de encontrarla y poder, por fin, decirle adiós. Porque quizás la búsqueda, el encuentro y la promesa cumplida será como encontrar bajo esa tierra un pedazo de cielo.   


Me he prometido un baño caliente y largo. Me he prometido un tiempo de mente en blanco. Una promesa de quietud y relax. Las promesas con uno mismo, a veces, son las más difíciles de cumplir. Hay momentos en los que uno promete, a sí mismo o al otro, tantas cosas mientras sueña despierto o piensa en voz alta que no es ni consciente de toda la ofrenda. La esperanza siempre promete; miedos y pereza serán decisivos en el cumplimiento. Lo peor de la promesa es que puede volverse correa que nos ata a la frustración de ver todo lo que no hemos hecho. 


La promesa puede ser augurio, una señal que llega para decirnos algo. Para ellos, este año promete ser el gran año, el año del dragón que comienza con sus esperadísimas gemelas. Cada nacimiento es una nueva promesa. (y es que de golpe, somos dos más en la familia). Promesa puede ser ofrecimiento o garantía. Pacto quizás. Unas flores o el mar entero. Mi tiempo y mis ganas. Una carta mientras me despido en un aeropuerto. Promesa de una espera, de un nuevo encuentro, allí o allá, con el lugar y la fecha todavía incógnitos pero encontrarse de nuevo y por supuesto, mejorados. Promesa siempre habla de voluntad y compromiso. Y el compromiso no es más que la promesa con el otro, ese pacto del que hablábamos. Hay promesas que se hacen sin palabras, ni firmas, ni cuños. Esos compromisos libres, lejos de la palabra obligación. Así deberían de ser todas las promesas, desde el deseo y las ansias de cada uno. Las promesas siempre esperan ser cumplidas y, hay que cumplirlas hasta el final. Siempre. 
                                                                                           


La palabra la deja Ojizarka. Con la promesa de que un martes más exista la palabra. Gracias. Prometo más martes mientras existan las palabras y vosotros.

31 de enero de 2012

Pompones y más pompones...

Pompones en mi cabeza y en mi mente. Me traen recuerdos de infancia y, hace un tiempo que me los encuentro por algunos de los blogs, por algunas de las imágenes que topo. Guirnaldas, ramos que simulan flores, collares, e incluso para colofón del envoltorio de un regalo. Ahora sólo necesito un poco tiempo extra para hacerlos realidad. Paseando por uno de mis últimos descubrimientos de blogs he encontrado estas dos primeras fotos y han alimentado mi inspiración (y mis ganas de empezar ya). Pronto os contaré más de esto...


Un moño rodeado de pompones...

Pompones que se vuelven flores...

Flores que se vuelven pompones...

Esta es mía porque adoro las flores. Estas rosas toman un aire vintage. Parece que la imagen viaja desde el pasado. Unas flores que también me recuerdan a mi infancia, y que me han acompañado siempre. Rosas. Me quedo con su color, con su tacto, y eternamente con su olor. En este frío, gris, y nada apetecible Enero tendremos que ponerle color, luz y olor para pasarlo de la mejor manera... En breve, le diremos hasta siempre. El nuevo single de uno de mis grupos de cabecera pone banda sonora a estos días. No me gusta. Me encanta. De esto, también os hablaré más y mejor muy pronto... 


¿Alguna idea recomendable con pompones?¿Qué tal está siendo Enero?¿Vuestra banda sonora estos días?
Muuuchas flores para todos... y pompones!!

25 de enero de 2012

Los bloggers tienen la palabra: ¿?¿?¿?¿?

Chapel of Love by The Dixie Cups on Grooveshark

Ante la indecisión por la elección de la palabra para el post he pensado que hoy cambiaré un poco la forma. Yo pondré, como siempre, la música, el texto y las imágenes. Vosotros, como siempre, la palabra. Pero hoy será a posteriori. Entre todos decidiréis qué palabra colgamos en el título de hoy. Más que nunca, buscamos la palabra.


Una amiga que me comenta que se ha separado y que se siente tremendamente aliviada; en sus sentimientos se entremezclan el hastío con la esperanza de ver la salida del atolladero en el que estaba su relación. Hablo con un gran amigo; me dice que ha tenido varios deslices amorosos y que todos han sido con mujeres casadas o con pareja estable. Quedo con otra amiga que me comenta que no está bien con su marido, que incluso tiene "algo" con otro hombre, y que él, a su vez, tiene pareja, con la que además comparte sofá. Compartir sofá a veces dice mucho más que compartir cama, y sino miradme a mi. Tal vez, ellos y otras muchas personas ansíen completar ese porcentaje que falta para que la satisfacción en la relación llegue al 100%. Ignorando que la falta nunca es colmada. Esto quizás siempre ha existido (de obra o de pensamiento), ahora existe por completo.


La estadística confirma que se han incrementado las separaciones a partir de los sesenta y cinco años. La jubilación implica tiempo libre, más momentos juntos que se ven irritados y desbordados por los días interminables, en los que ya no existe la tregua laboral de antes. Creo que al encaminarse al tramo final de la vida uno se vuelve más sincero, colocándose como uno realmente desea. Como una lucidez que llega para iluminar el final.


Esta parece ser la realidad que nos rodea. ¿Es la época en la que vivimos o es que los valores tradicionales ya no se siguen? Mientras la mujer tiene mayor independencia económica, muta también el ideal del amor, mucho más ligado a lo carnal que a otras necesidades. Me quedo con  la sensación de que somos mayoritariamente fachada y que existen amores y relaciones sumergidas. Una parte declarada, a veces incluso "religiosamente"; y otra parte, no declarada. Secreta.


Ni siquiera el amor eterno es para siempre; pero si lo fuese no es cuestión de que ese amor haya sido para nada. Lo importante no es el tiempo que transcurrió entre la fecha inicial y la fecha final, sino cómo fue aquel tiempo. No por pensar que quizás termine, hay que descuidar el final. Si hubo amor, que quede algo bello, porque sólo lo bello merece la pena ser recordado. 


¿Qué palabra le ponéis a esto?

21 de enero de 2012

Deseo(s) Hierbabuena

Hablábamos de empezar el 2012, de todos los deseos que volaban en el aire... Bien! pues he encontrado la página, sí, la página que genera deseos para este año de forma automática. ¿El primero que me ha salido? Este año, viajaré a Tahití. Brindábamos por un año viajero, no? ;) Y luego está un maravilloso botón que anuncia un "dame más" y aparecen deseos y más deseos... Algunos de los míos:

- ser agradecida
- escribir una carta de dos folios a un amigo 
- hacer yoga
- apreciar las pequeñas cosas
- oler rosas
- estar presente en cada momento
- ser valiente
- escaleras, no ascensor
- volar a la luna

¿Quieres descubrir cuáles son tus deseos para este 2012? pincha aquí y... a descubrir!!



Encuentro esta foto. Totalmente inspiradora. Busco la vía desde la que llega y llego a un lugar llamado Hierbabuena. Suena bien. Huele mejor. Sigo la pista.



Decía algo así "Alimentos naturales, con Energia, abren tus sentidos y alimentan tu cuerpo y tu Espiritu. Te recibimos en un lugar calido donde seras atendido con mucho cariño". Un lugar ecológico, dulce y con esencia.Y allí me encontré fotos maravillosas, de las que inspiran, de las que estallan sensaciones. Tenía que seguir la pista.Más, más...


             


Este es el interior el local. ¿Dónde? ¿Dónde está esto? Y la pista me lleva al barrio de San Telmo, en Buenos Aires. Oooooo... no podía estar en otro lugar del mundo. Me atrapa todo esto.  


Esta es su maravillosa terraza, ahora mismo disfrutan un reluciente verano... Una terraza más que preciosa para las noches de verano. Pero no termina ahí, ellos lo avisaban "alimentan cuerpo y espíritu". Sesiones de tarot todos los jueves. Y eso me evoca a un César o a una Loba. Una imagen, un restaurante verde, Buenos Aires y la adivinación. Vivan las casualidades encadenadas!! 


Aquí su página en facebook (la web está en construcción)para que os deleitéis con este lugar que quiero visitar, y esto sí es un deseo para el 2012.No me puede gustar más.Tremendamente tentador.¿Nos vamos?


¿Qué os parecen esos deseos? ¿Cuáles son los vuestros? ¿Os ha gustado Hierbabuena? ¿Alguien por ahí de Buenos Aires? ¿Iremos?

Sed felices!! 

19 de enero de 2012

Los bloggers tienen la palabra: CONMOVER

Der Hölle Rache by Various Artists on Grooveshark
Lo que nos conmueve habla de nosotros mismos, de nuestro yo más escondido. Porque no nos conmueven a todos las mismas cosas. Lo que a uno le perturba a otro le enternece. Lo que nos conmueve es aquello que tiene la capacidad de sacudirnos y que sintamos cómo se mueven nuestros cimientos. Respirar. Y quedarnos con esa energía a flor de piel que sigue a toda conmoción. Aquí y hoy, nos dejamos conmover.

Hay ojos que conmueven. Música que conmueve. Imágenes que conmueven. Hay sonrisas que conmueven. Y después hay ojos, música, imágenes y sonrisas sin más, que se entremezclan en todo el collage llamado mundo. Como un relámpago, nos traspasa sin necesidad de reflexión. Inmediato y personal. Lo que conmueve no es generalizable, sólo puedo hablar de lo que a mi me conmueve; coincidiré con otros muchos, pero no en la misma forma ni igual intensidad. Ver fotos me transporta, como la música, y si ya se unen las dos cosas en la misma dirección son capaces de conmoverme, de estremecerme o de llevarme, como ahora mismo, a aquella calle en Venecia por la que caminaba a comprar el pan en una mañana de lunes mientras hablaba por teléfono con mi burbuja preferida. Hay momentos que sin saberlo se han quedado guardados y ahora, tiempo después, algo consigue conmovernos


Me conmueven las sonrisas sinceras, fáciles de reconocer, de captar, y de disfrutar. Me despierta  el acento porteño que susurra. Mi paladar es difícil de conmover, pero aquel brownie en Au Gourmand lo consiguió con creces (algún día os hablaré de Au Gourmand). El mar enfurecido, azul y agitado, me apasiona; o calmado, casi dormido. Creo que podría pasar horas mirando al mar. El dolor que provocó el tener que despedirnos para siempre fue arrebatador, se estaban llevando mis recuerdos, sus abrazos que eran míos. Se iba una de mis burbujas. Conmoción en el adiós. Me perturban las peleas desde que tengo recuerdos, discusiones y chillidos me inquietan al extremo. Me conmueve algún texto, algún poema de esos que te encuentras, lees y quieres quedarte a dormir en el espacio que sigue al punto y a parte. La música consigue removerme como poco (pero la música merece su propio post). Cuando advierto en el otro esas lágrimas que no brotan y se cuelan hacia dentro. Me conmueven. Las pestañas que esperan. Un árbol de navidad que se enciende. Las grandes preguntas de los más pequeños. Cualquier calle perdida de Amsterdam. Unos ojos azules que me sirven de brújula. Los besos con mensaje y los abrazos con historia. El instinto animal, algunos animales seguro que tienen alma. Me conmueve la gente capaz de mostrar sus debilidades, exhibiendo así su fortaleza. La luz: la de las velas, la del sol, la de esta lámpara en este salón, la luz en la noche. La luz puede enternecerlo todo. Escapo de la oscuridad que me inquieta.  Dime qué te conmueve y sabré porqué eres tan singular.

No me quiero creer que no sienta nada...


Algunas de esas pestañas que esperan. Los ojos azules con los que perderse...


¿Quién no desea quedarse a dormir entre estas letras?

 
Mirando el mar... parece que tuviese todas las respuestas.


Brownie en Praga... exaltación de paladares.


Una calle perdida de Amsterdam en el barrio del Joordan.


Estas y las cartas que recibo últimamente en mi buzón, (por el proyecto 52 weeks for mail). Vuestros comentarios en este buzón virtual; sólo el haber cedido vuestro tiempo y vuestras palabras impresiona. Un dibujo que quizás no sea el mejor en la técnica, pero es el mejor en el fondo. Hay tantas y tantas cosas que me conmueven... estas son algunas. Las he ilustrado con imágenes, ya que tengo bastantes que quiero mostrar y, por fin, he encontrado el momento. Y sin saberlo, ya sabéis algo más de esta Estrógena que siempre os espera en un sofá. Que siempre os espera para hablar. 

Mymelstarbucks deja la palabra. Gracias por la palabra. Quiero que me conmueven esos bloggers que tienen la palabra: vosotros. 

15 de enero de 2012

Knut. Adiós navidad.

Han terminado unas de las mejores navidades de los últimos años, me han recargado tanto que me han colocado en la salida del 2012 con ganas de poner toda esa energía en acción. Luego, en la vuelta a la rutina ya llegan cosas que te recuerdan que hay desánimo tras la euforia. Siempre hay algo que viene a descomponer nuestro puzzle particular, y algo que viene a recomponerlo. Esto es el principio mientras el árbol se despide. 


Los pueblos del norte (por los que siento debilidad) celebran, sobretodo suecos y finlandeses, una fiesta llamada knut. Algunos la conoceréis y, otros quizás no sepáis de que hablo. Eso no es lo importante, sino la fiesta en sí, que celebra la despedida de la época navideña y el regreso de la luz. Allí imagino que es algo que echarán muuuuuucho de menos. Aquí no es tan notable la falta de luz pero yo la echo de menos igualmente. Con Santa Lucía (13 de Diciembre) se celebra la vuelta de la luz, es decir, llevo toda mi vida celebrando la vuelta de la luz. Pero estas navidades también se merecen una despedida. Porque creo que las despedidas son tan importantes como las bienvenidas. Porque los finales deben de cuidarse tanto como los principios. Por ello, este año habrá que celebrar Knut más que nunca. Se apagan las luces, pero llegan otras luces. Regresa la luz de verdad.


El año empieza a desplegarse, lo comienzo con optimismo y paz a partes iguales. Hicimos balance y, concluí con un resultado positivo. Con el empujón que te dá ir repasando los propósitos cumplidos. Sintiendo que no puedo pedir mucho más de lo que tengo sin caer en la soberbia. Sin conformismo, sino valorando lo que me rodea, uso y disfruto. Muchos me dirían, es decir, lo que posees. Pero lo del verbo poseer no acaba de convencerme. Nadie posee nada. Todos acabaremos yéndonos, y cuando suceda lo haremos solos, algo que olvidamos tanto como el valorar a lo que nos rodea. Tengo mi lista de propósitos para este 2012 y, en la mayoría de ellos la petición era renovar el contrato, que se continuasen cumpliendo en el año que se despierta. Ahora he sumado otro: Lo que quiero es una navidad como esta y que dure todo el año.


¿Celebramos el regreso de la luz? ¿Cómo estáis comenzando el 2012?

*Dejo esta entrada programada para el domingo temprano, esperando que hayáis tenido un feliz fin de semana.

11 de enero de 2012

Los bloggers tienen la palabra: ESPERA

Waiting on a Sunny Day by Bruce Springsteen & the E Street Band on Grooveshark





Termina un año para comenzar otro. Termina la época navideña para arrancar otra que volverá a terminar en navidad y, de nuevo comenzar otra. Como siempre a la espera de más. Esa es nuestra vida, siempre en una espera por que suceda algo, luego en la espera de que termine y, una vez más, en la espera de que ocurra otro hecho. Siempre esperamos, ¿qué será de nosotros cuando ya no esperemos nada? Aquí y hoy,  espera.



La espera nos habla de la falta. Esperamos aquello que anhelamos, de lo que carecemos y que a la vez deseamos. Es por eso que las esperas se llenan de ilusión pero sobretodo de esperanza. Esperar no conlleva parar, la espera puede ser activa, es más, debe de serlo. A veces será necesario esperar con sinónimo de detención, pero una detención quizás para la reflexión. A las esperas las invaden, a veces, momentos de impaciencia, e incluso de desmoralización. Pero la espera también nos habla de proyectos, de propósitos como los que todos tenemos para este nuevo año o para esta semana que se estrena. Quizás sean esas ilusiones las que nos mantienen aquí, las que nos obligan en cierto modo a permanecer; a desarrollar la calma esperando, con la creencia de que la espera merecerá todo este tiempo que muchos nos dicen perdido. Podríamos decir que vivimos porque esperamos. Porque las ilusiones sólo se cumplen cuando uno está preparado para vivirlas de verdad.


Hay pestañas que parecen haber visto tanto que de un momento a otro van a romper a hablar, a contarlo todo sin que nadie pueda interrumpirlas. Esas son las tuyas, siempre a la espera de nuevos acontecimientos, de más secretos, de nuevos lugares por divisar, de caras desconocidas o conocidas pero diferentes. A la expectativa de momentos inéditos, porque aún ahora mientras duermes siguen esperando. Esperando tu despertar. Yo no espero que despiertes, te tengo aquí mientras Helsinki se despierta por ti. Yo simplemente te espero, lo mismo que tú a mi, a pesar de estar durmiendo. Porque no tener a quién te espere ni a quién esperar es quizás lo que nos hace desgraciados.


Siempre hay alguna Penélope esperando a algún Ulises. Y siempre, algún Ulises que espera reencontrarse con su Penélope, no con cualquiera, sino con ella. Muchos estamos esperando la primavera, los días que se despiertan relucientes y se estiran cada día más, y mientras tanto, aprovechamos las noches tempranas, las noches que se vuelven días enteros en los que las luces lucen como nunca. A veces esperamos ser esperados. Él espera la llamada, el mensaje, con el teléfono en la mano espera la señal que lo lleve hasta su otro él.Ella espera, mientras mira a través del cristal del horno, a que el calor transforme esa mezcla en bizcocho. La mamá espera a que el bebé ande sólo, cuando andeesperará a que corra y, cuando corra esperará que no vaya muy lejos. Nosotros esperamos para facturar nuestras maletas, las maletas esperan ser recogidas. Al llegar esperamos un taxi, el taxi espera pasajeros. Yo espero con gran deseo llegar a casa, a este sofá y este sofá me espera.Siento que me espera como yo a él (a ti).


"La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quién amar y alguna cosa que esperar" Aristóteles.
Las pestañas que esperaban tu despertar... 






Rose deja la palabra. Gracias, por estar siempre, porque las esperas son más cortas cuando llego aquí y os encuentro.  

5 de enero de 2012

Mi rey mago se ha adelantado...

Mi Rey Mago se ha adelantado. El mío siempre ha sido Baltasar, ¿y el tuyo? Porque digo yo que a pesar de que el tiempo pase y, que la cifra del dni se incremente, podremos continuar escribiendo la carta y esperando con ilusión.  Ya os he dicho que me encanta el día de fin de año, me parece rotundamente mágico. Y este año mi rey mago se ha adelantado, con lo cual, además de dejarme el regalo lo ha hecho con el ímpetu de la sorpresa. Deja el listón muy alto para el año que viene. Sólo mi burbuja preferida se le ocurriría esto, cómplice con otra maravillosa burbuja para un objetivo común. Gracias, gracias, gracias. Con lo que me ha traído podremos hacer más y mejor de este sofá que ahora toma el color plata y un estampado de la manzana del pecado... ¿Morderemos?




¡Qué recibimiento tiene este libro de instrucciones! para que luego digan que no vienen personalizados y son aburridos... jeje... Si estamos hechos el uno para el otro, como siempre, el tiempo tendrá la última palabra.
Y aquí, un principito que espera los Reyes Magos mientras os desea un feliz 2012... a punto de empezar a volar, porque eso es lo que pide este año a su Majestad Baltasar (él también es de Baltasar): quiere volar alto, alto... y como ha sido muy bueno entonces seguro que se cumplirá... ¡Cómo me gustan los principitos que creen en los sueños! Parece El Principito del libro, pero este es real, quizás por eso tiene aún más encanto. Decía: "te quiero mejor". Y yo pregunté: "¿mejor que a quién? ¿mejor que antes? ¿mejor que a papá? ¿mejor que a la tía ?". Me mira con gesto de que no estoy entendiendo y dice: "no.. te quiero más que mejor!" ¡Cómo me gustan algunas de las cartas a los Reyes Magos! sobretodo aquellas en las que todavía pesa la ilusión sobre lo material y, los sueños sobre lo superficial. Donde parece que todo es posible, sólo hay que... cerrar los ojos fuerte, fuerte... desear... esperar con ansias y... Baltasar aparecerá sin que nadie lo haya visto. Magia. Y es que en estos ojitos todavía hay muuuuuucha magia... Que no se apague nunca.














Que los Reyes Magos se porten igual de bien que lo habéis hecho vosotros, entonces todo estará perfecto... Muuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!

4 de enero de 2012

Los bloggers tienen la palabra: DESCONOCIDO

Vagabond by Beirut on Groovesharkesta canción ¿por qué? porque me gusta mucho :)

Cientos de palabras se me ocurren para empezar el año, muchas las habéis dejado por aquí. Pero voy a empezar con una que yo creo que resume perfectamente cualquier comienzo: desconocido. Lo ignoto se presenta ante nosotros. Nos encontramos ante el abismo de lo oculto, dispuestos a avanzar en lo inexplorado aunque nadie puede retener del todo ese vértigo que produce todo lo extraño. Aquí y hoy, todos ante lo desconocido.
                
Enero no es un mes que me guste demasiado, un diciembre de luz y festivo nos aparca en la parrilla de salida. Diciembre y los finales. Hay algo que me atrapa en los finales, y si son para volver a empezar pero diferente, entonces ya no pueden gustarme más. Y enero me evoca silencio, gris, y lentitud, esa lentitud que traen los comienzos, mientras tenemos que desenredarlo todo para poder empezar. Desenredar qué queremos, a dónde vamos, por dónde iremos... antes de emprender la marcha. Antes de ir a ponerle cara a lo desconocido, una de ellas, claro, porque todo y todos tenemos esa cara oculta, eso que es desconocida a los demás, a veces incluso a nosotros mismos.
                   
Desconocido puede ser lo conocido que se esconde o, todo lo que nos queda por conocer, que siempre abarca más que el tiempo del que disponemos. Por eso nunca nadie lo supo todo. Queremos saber qué sucederá, qué ocurrirá, cuándo y cómo, con quién estaremos cuando recibamos la noticia. Pero nadie piensa en que si ahora le dejasen ver por una mirilla su vida en los próximos años quizás dejaría de desear continuar la historia. Paso a paso iremos juntando las piezas, colocando, etiquetando las escenas, archivando u olvidando, pero descubriendo en tiempo real. Estamos en la carretera, ahora vamos a dejarnos sorprender.
                    
Hay desconocidos de ascensor, en los que las distancias de seguridad son invadidas mientras se mira al cielo o al suelo; desconocidos de calle a los que jamás volverás a ver y que ni siquiera has mirado; desconocidos que se vuelven conocidos para ser de nuevo desconocidos que quizás caminan juntos; desconocidos que nos llaman poderosamente la atención, no dentro de lo sexual, ni dentro de la belleza, sino como una sensación que se desborda; desconocidos que no queremos conocer tan sólo por la energía que nos llega o por la imagen que se refleja en nuestras retinas; conocidos que desconocemos porqué están tan lejos de nosotros estando tan cercanos, ¿qué habrá pasado? - piensa él mientras la mira de reojo en el sofá. A veces lo cerca y lo lejos están abrazados por la ambigüedad. Y desconocidos que se tropiezan con tu vida de frente, o tú con la de ellos. Que no se vuelven ni amigos, ni amantes, ni religión, tan sólo desconocidos con los que puede que hayas compartido más que con algún conocido, a pesar de que posiblemente jamás volveréis a veros. Pero siguen en ese plano, el de lo desconocido, y es quizás es eso lo que os ha invitado a compartir: el anonimato compartido. Porque los desconocidos también comparten.
                         
Una frase sobre el futuro, ese tiempo desconocido, "Te llaman porvenir porque siempre estás por venir" M.Benedetti

Una blogger muy conocida en el sofá deja la palabra. Gracias de nuevo, Rose. Buscamos palabras para nombrar lo desconocido que de a poco se tornará conocido y nuestro. Siempre nuestro.

31 de diciembre de 2011

Adiós 2011... Bienvenido 2012

Camina hacia nosotros un nuevo año, un 2012 que viene sin pausa para abrazarnos en pleno invierno. En un invierno que se enciende. En unas horas diremos adiós a un año, 2011, que quizás haya sido malo o bueno; o que quizás haya sido bueno y malo al mismo tiempo, como decía en uno los últimos posts. Intentaremos dejar en este 2011 todo lo que debe quedarse allí. Vamos a dejar los malos momentos, los días tristes, la apatía, alguna cara que no queremos ver más. Este 2011 nos habló de guerra y de Irak; de una década para recordar aquel 11 de septiembre y dos torres, y de un tal Osama que, supuestamente, ha sido encontrado y matado. Repito, supuestamente. Cuestión de fé. Los pueblos mediterráneos dispuestos a matar a las dictaduras que los han tenido bajo su yugo durante años. 2011 vió la salida por la puerta de atrás de un "cavalieri". Vió como el euro se tambaleaba en un fino alamabre al borde del precicipio. Y para tambaleo el que sufrió la plácida Noruega, con una isla tintada de rojo que firmó un sólo autor. 2011 le dolía el estómago viendo un tsunami y un terremoto que quería llevarse por delante a Japón, pero es demasiado para que puedan con él. Queda Japón para mucho. Ahora, con el final, llora viendo como el fuego arrasa Chile. ¡Cuánto duele la naturaleza! La monarquía más antigüa de Europa se casa y, de nuevo, una princesa del pueblo. 2011 nos mantuvo pendientes de la cuna de nuestra civilización, Grecia en el punto de mira. Amy Winehouse cantó su adiós. También dijo adiós aquel Jobs que escogió el símbolo del pecado para hacer su propia religión: Apple. En España nos deja a sesenta mujeres más muertas, víctimas de violencia de género, ¿hasta cuándo?; a una Eta que deja las armas, de nuevo cuestión de fé; y una mayoría absoluta en el que era el partido de la oposición, no sé si han decidido castigar o es que necesitan saber qué sucedía con el cambio. También, a un yerno que se escapó con el dinero más allá del charco. 2011 vió a unos indignados, junto con la primavera árabe, que han sido declarados personajes del año por una las publicaciones más influyentes. Como siempre, ha sido un año de cambios, porque eso debe de ser un año: cambio. Símbolo de que estamos vivos. Ha sido un año de rebelión. De las personas a la naturaleza han decidido protestar, cada uno con su razón. Y luego, nos deja un 2011 propio de cada uno, una mezcla del que compartimos, del que vivimos y del que decidimos crear.
Una blogger me escribía y me decía que este sería el año viajero. Bien, brindemos entonces por el año viajero. Hay algún viaje pendiente y algún otro en mente. Llega con proyectos, con carreteras sin final, con muchas luces, aumentará la familia por partida doble, con Springsteen en vivo, con mi cumpleaños en Amsterdam, con libros que hablan, con... Y contigo. Ahora a por el 2012... porque nos lo merecemos. Porque este va a ser el nuestro.

28 de diciembre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: VULNERABILIDAD

El presente 2011 camina imparable hacia su cumpleaños y muerte. Visionando enero, febrero, marzo, abril... julio, agosto... lo vemos lejano y cercano a la vez. Pero casi siempre lo sentimos fugaz, el tiempo corriendo velozmente, sin que podamos hacer absolutamente nada nos hace sentir vulnerables. Nos lleva, nos coloca, a veces se para cuando más aburridos o impacientes estamos, otras se echa a correr cuando la película más nos está gustando. Y algún día nos dice: "es el último". Vulnerables en manos del señor cronos. Y sólo aceptando nuestra vulnerabilidad podremos palpar nuestra fortaleza. Por ello, aquí y hoy, vulnerabilidad.
Vulnerable, a disposición del viento, de la naturaleza, de las decisiones del otro e incluso de las nuestras. Vulnerable, sin poder saber lo que el otro piensa, quizás en un instante crucial en su vida. Vulnerable sin poder conmoverte como él se conmueve, aunque lo intentes. Expertos alpinistas dicen que cuando se superan los 7.000 metros uno depende de sí mismo. Pero los 7.000 metros pueden estar más cerca que esos colosos que se levantan en Nepal y alrededores. Ascendiendo nuestros diarios “ochomiles” propios, esfuerzo y altitud nos dejan a veces sin aire. Miramos atrás, sabiendo que no podremos volver al pasado, incluso puede que lo que nos encontremos no sea de nuestro agrado, o incluso peor, que nos impida seguir avanzando. Pero, cuando nadie nos ve, siempre terminamos mirando atrás. Reflexionando y deliberando sobre el más simple de los asuntos, podríamos llegar a la conclusión de que todo en esta vida se vuelve absurdo menos la vida en sí, sin ella no existiría la posibilidad de reflexionar ni de deliberar esos más simples asuntos que se nos tornan cotidianos. La vida, vivir, ese continuar la andanza, puede llegar a dar vértigo si uno la coloca pieza a pieza en silencio o, delante de un desconocido. Ese vértigo se sufre cuando se llega a lo más alto de lo que jamás se creyó alcanzar. Y un día aparecen las dificultades: nos preguntamos quiénes somos y a dónde vamos, también el cómo y el porqué. Sin embargo, nos zambullimos en cosas con verídica pasión en la que la mínima racionalización no sería ni pensable. Somos hinchas de un equipo de fútbol, seguidores de un grupo música; releemos algunos textos hasta que se guardan, sin darnos cuenta, en nuestra memoria; conocemos ciudades y lugares buscando el que nos susurre "quédate"; escalamos montañas, cantamos mientras ordenamos la habitación, y todas y cada una de esas acciones llenan nuestros vacíos y nos acompañan durante toda nuestra existencia. Encontramos el goce en compartirlas, pero el goce está en sentirnos menos solos de lo que realmente estamos. Las llenamos de significado y, sobretodo, calmamos nuestra angustia existencial con ellas. Porque así es como llegamos, como estamos y cómo nos iremos: solos. Y así es como somos: vulnerables. En el Himalaya o en el sofá del salón, en el quirófano o en la barra de cualquier bar. Y a veces, cuando más gente hay, más solos estamos. Será por eso que de vez en cuando, huimos hacia delante; y tal vez rebuscamos los lugares más aislados y lejanos: para poder encontrarnos y dejar de una vez de estar solos, porque es por esa soledad con nosotros mismos que somos tan vulnerables.

Gracias por la palabra ST. Con vuestras palabras nunca llega la soledad. Las palabras ahuyentan a la vulnerabilidad. Busco más palabras, las vuestras.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails