26 de diciembre de 2011

Y terminó Navidad...

It's Beginning to Look a Lot Like by Michael Bublé on Grooveshark

Empezar pensando en una maravillosa tarta de chocolate casera es el mejor de los principios. Quizás sea lo que más me gusta, esas eternas sobremesas en las que parece que el tiempo se vuelve eterno con el postre. Risas, conversación y postre esperando a ese señor gordito y vestido de rojo que premiará o castigará según su criterio. Pero cuando pequeñas princesitas están sentadas a tu lado con la impaciencia bajo su asiento entonces Papá Noel se siente más cercano. Con él llega el fin de la cena, para comenzar el principio de la noche de la ilusión. Y así, fin de la cena de Navidad. Y este, también es el mejor de los finales.

Mañana esta carta llegará a un buzón, a uno de esos buzones que no esperan y serán sorprendidos. A una destinataria que tampoco espera esta carta. Una de esas 52 cartas pertenecientes al proyecto del que os hablé aquí y aquí. El sobre fabricado por mi, unos folios con colores, con letras y, sobretodo, con mensaje. Otra carta llegará a otro buzón que espera, a otra destinataria que espera. Y que sé de antemano la alegría que causará en ella. Por ello la he escrito y personalizado con tanto mimo. Las cosas con mimo tienen la facilidad de quedarse guardadas en nuestro baúl de los mejores recuerdos. Vamos a crear buenos recuerdos en nuestras burbujas preferidas. Está tan bien crear esos estallidos de alegría en los que más quieres...
Una vela que huele a jazmín. Aquí no hay que añadir más que un enoooooorme me encanta. Tengo que estrenarla, quedarme con el olor y con estas navidades del 2011 que pronosticaba que serían diferentes y mejoradas, y así lo han sido. Encenderla, oler, guardar. Cuántos recuerdos puede registrar el olfato. Me encanta que los recuerdos tengan olor.
La niña boluda a la que le debo un post empezado desde hace tiempo. ¿Será antes de que termine el año? Me encanta Mafalda. No puedo decir más, si lo dijese luego me repetiría en el post y... odio tanto las repeticiones... Se ha colocado algo más de ella en una de las estanterías de mi casa para estos últimos días del año relea algunas de sus tiras. Para que estos últimos días del año vuelva a cualquier rincón del pasado. Viva Mafalda!!
Una agenda para este año 2012 en la que anotar los buenos días, en la que tachar los malos, en la que planear las tardes al sol, y en la que dejar hueco libre para las mañanas de los domingos para dormir plácidamente. Y un año más, una agenda de Maitena, la ilustradora argentina que me enamoró hace ya muchos años y, fue para siempre. Esas mujeres alteradas de las que hablaba creaban en mi la risa en el alma.
Mañana empezaremos la última semana, el último lunes de este 2011 que ha volado ante nuestra quieta mirada. Caminamos al final, a un final que se volverá principio, como siempre sucede.. Terminar para empezar lo siguiente, avocados a un nuevo final. ¿Nos queda algo pendiente por hacer en este 2011? Puede que aún estemos a tiempo. Sin titubeos,caminemos una feliz última semana...
¿Qué tal la Navidad? ¿Cómo se presenta la (última) semana?

24 de diciembre de 2011

Una navidad para ti

Santa Claus Is Coming to Town by Michael Bublé on Grooveshark
De nuevo, Navidad. Un año más la fiesta más famosa de todas las fiestas viene a visitarnos. Dá igual si agnósticos o creyentes, termina por celebrarse más allá de las religiones, lo dice una no creyente. Unos dirán que es un invento del consumismo; otros que es una farsa en la que aguantar a esos que llaman familia; algunos lo verán como la excusa para abandonarse a la comida y bebida; otros como el gran día en el que todos se intercambian afecto y regalos tras una cena, alrededor de un árbol; los más pequeños como el gran día en el que dá igual si Papá Noel o los padres, pero habrá fiesta y regalos esperando bajo el árbol... Quizás, puede que estas fiestas sean sólo para las almas suaves y pequeñas, los únicos que pueden extraer el sentido a todo esto. Simplemente disfrutar del momento, de la compañía, de creer en los regalos por arte de magia, de las luces por doquier, de (ad)mirar al árbol... ¿Se pierde la capacidad de disfrutar con los años? ¿o es que hay personas que han nacido con el velo gris que cubre cada cosa que miran? No me importa. Lo que importa es que cada uno, a su forma, sea capaz de disfrutar del día.

Buceando en el porqué de la fiesta encontramos que se celebra un nacimiento, y ya he dicho que esto va más allá de creencias o iglesias. Encuentro el encanto en que se celebre un nacimiento, un acontecimiento así siempre llega para colmar expectativas, siempre trae luz. Y hablando de luz, se conmemora también que nace el sol, el solsticio de invierno, que los días van a estirarse como nosotros en los despertares. A esto ya el encanto que le encuentro es mayúsculo. Vuelve el sol.

¿Y los que nacen en Navidad? aquellos que celebrarán Navidad y cumpleaños a a la vez. Es decir, allí también se celebró un nacimiento que ahora se ha vuelto un año, otro año, una década, otra... ¿O quizás es que los padres siempre celebran el nacimiento? Estos no cumplen años, coleccionan navidades. Tú eres el diciembre que se enciende. Una navidad de luz. Feliz cumplenavidad.

Miro las luces. Puedo pasarme un largo rato observando las luces, su tintineo, su brillo, como cambian el ritmo e intensidad. Sin duda, lo que más me gusta de la Navidad (también existimos los que vislumbramos la excusa para poner más luces, más velas)

Yo no quiero desearos una feliz navidad, ni una triste navidad, ni una navidad de fiesta y pavo, ni una navidad de nostalgia, ni siquiera una navidad de regalos en multitud... Yo lo que quiero es que tengáis una navidad vuestra, como vosotros la deseéis, justamente así. Quizás lo más importante sea eso para poder sentirse en paz. Brindemos por una navidad como tú desees...

21 de diciembre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: SUERTE



A Candle's Fire by Beirut on Grooveshark


Buceo entre las palabras que vais dejando poco a poco esparcidas por aquí. Indecisión. ¿Cuál escoger entre todas ellas? Lo cierto es que las leo y me paro en algunas, uniendo puntos en el aire. Continúo con la siguiente. Hay otras que no sabría por dónde llevarlas, me llevan ellas a mi. Y tras algunas vueltas, pienso en la suerte. En esa ruleta rusa que se dispara, más allá de nuestro control, preparada para cambiarnos el día, el mes o la vida. A vísperas del día en que la suerte será una de las palabras protagonista, se merece un hueco en este sofá. Aquí y hoy, suerte! Nos hablarían de probabilidad y de estadística, y no podemos negarla, ni siquiera lo pretendemos. La camisa de la suerte no hará que aprobemos el examen, pero quizás hará que nos lo creamos. Creer es un pilar fundamental en la suerte, buena o mala. Supersticiones y rituales nos hablan también de suerte. Y su denominador común sigue siendo la creencia. Creer que el gato negro trae mala suerte, que mi número de la suerte es el seis, que del ritual puede depender mi suerte. Creer, nuevamente creer. Mover. Las religiones también hablan de la suerte, colocando en su Dios la influencia decisiva sobre ésta. Creer de nuevo. Hablaríamos quizás de , la creencia sin necesidad de demostraciones. Los creyentes dependientes.Hay hechos importantes que se escapan de nuestro control, ahí la suerte puede jugar a favor o en contra sin que podamos hacer nada. Nadie puede elegir el lugar ni la familia en la que nace, eso marcará su vida, lo quiera o no. Si hubiese nacido en África, en Tailandia o en Colombia mi vida no sería cómo es ahora. Si mi familia no fuese mi familia, mi vida tampoco sería como es, porque yo tampoco sería yo, para bien o para mal mi suerte habría cambiado. Creer en la suerte sugestiona al creyente recibiendo un extra de control en su propia vida. También está esa otra suerte a la que le estima la "culpa" de todo, una forma de huír de las responsabilidades propias. Es más fácil decir que he tenido mala suerte que aceptar los errores cometidos. Ella sale del trabajo puntual, camina a la estación de metro dispuesta a embarcarse en un bagón que la deje en la parada cercana a casa. Imagina que llegará, se dará una ducha caliente, quizás él esté en casa o faltará poco para que llegue. Le besará mientras se reencuentran. Ella sale del trabajo puntual, camina a la estación de metro dispuesta a embarcarse en un bagón que la deje en la parada cercana a casa. Una anciana la para en la entrada, está un poco perdida y necesita indicaciones para poder llegar al lugar que debe llegar. Perderá el metro, le llamará mala suerte a tener que perder el tiempo esperando al siguiente. Imagina que llegará, se dará una ducha caliente, confía que cuando llegue a casa él estará allí, esperándola. Vislumbra que recibirá un beso mientras se reencuentran. Él está allí, cierto. Está en su casa apurando los últimos minutos con otra mujer, despidiéndose antes de que ella llegue. ¿Dónde está la suerte? Hay un montón de situaciones en las que sin saberlo, la suerte está de nuestro lado, aunque a priori no lo parezca. Antes hablábamos de creer, quizás creyendo creamos sin saberlo. Creamos, al menos, de forma mental la ilusión, el suceso. Vamos a creer en la buena suerte, pero sólo y únicamente en la buena. Vamos a salir, perfumados, a buscarla pero predispuestos a encontrarla. Suerte también es nuestra postura ante la vida.


Idriel Nandri deja la palabra. Suerte a todos mañana... y siempre.

15 de diciembre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: ENVIDIA


envidia by Antonio Machin on Grooveshark

Llego tarde, lo sé. El martes era el día de mi nombre, y tenía que celebrarlo con él, mi nombre y yo brindando un año más por los días de luz. Desde ayer, el día irá ganando tiempo a las noches de invierno. Todo ello desde la sabiduría popular, que afirma que con Santa Lucía, menguan las noches y crecen los días. Puede que sea mentira, pero me encanta pensar que caminamos hacia la luz.Habéis ido dejando palabras y palabras esparcidas por aquí, entre todos fuisteis colocando las que designan los siete pecados capitales. Pensé en hacer una entrada conjunta, pero serían siete palabras en un sólo post, lo que supondría un post demasiado largo. Además, y más importante, creo que cada palabra merece un día, un texto, una música, una imagen y un momento de reflexión exclusivamente para ella. Añado una frase del gran Cortázar "Jamás hemos dejado de soñar que el columpio nos pertenece. Y hasta envidia sentimos cuando los niños no nos prestan el tobogán." Aquí y hoy, envidia.El sujeto se siente desdichado por no poseer aquello que identifica como goce e ideal en el Otro, y que percibe en sí mismo como falta. El deseo por lo que el Otro atesora puede volverse deambular sin mapa. Acabar viviendo la vida del otro, quizás por falta de vida propia. La envidia habla de las carencias, de los miedos, de la falta, de las neuras de cada uno. Él no quiere ser el Otro, sólo quiere su habilidad artística; la vida dinámica e interesante que ve desde su cristal, sacando todo lo que no considera atrayente; conducir su nuevo coche, que no costear su mantenimiento; a su mujer, con sonrisa maquillada, no en la hora de los sentimientos encontrados; algunas de las personas que lo rodean, que no lo personajes con los que también se encuentra; su trabajo, pero sin invertir tanto esfuerzo y horas... La envidia acapara siempre una percepción distorsionada y exageradamente positiva del otro y de su vida. En la envidia hay mucha fantasía, y por supuesto el fantasma de cada uno. ¿Cómo es posible tener su vida si eres ? Mi vida es mía por algo, y la tuya también. Me refiero a que mi vida es mía y yo soy yo porque mi padre y mi madre son mi padre y mi madre, no cualquier otros; mi infancia es mi infancia y no otra; mis actos llevan mi rubrica y no la de otro. (Lo que hablaba en el post anterior sobre la identidad.) Uno es uno porque su historia es su historia, por eso nunca podrá ser otro, ni otro podrá ser nunca él. Envidia nos habla de emular, pero lo honesto no siempre está presente. La vida del otro por muy bella que sea, es bella en el otro. Quizás si el protagonista cambiase, éste comprobaría como le queda grande, o pequeña, o demasiado ajustada. Normalmente a los que nos queda bien nuestra vida es porque es de nuestra talla, como mis zapatos o mi sujetador. Encaja de forma sencillamente natural. La envidia deja al envidioso agobiado con los triunfos ajenos. Estamos ante una botella con mensaje de inferioridad, angustia y rencor, encuadrado en lo obsesivo, que navega a la deriva. Nos encontramos ante lo patológico. La inferioridad lleva inherente la comparación, siempre mirando a los demás para poder calificarse. Con sus lagunas identificadas y silenciadas, surge un complejo de inferioridad que lo anegará en la más gris de las ciénagas.La envidia deja paso al resentimiento, un mísero sentimiento instaurado no para buscar el bien propio, sino el mal ajeno. El envidioso no siempre quiere lo que el otro consiguió, a veces sólo quiere romperlo. Hablamos de lo perverso. La envidia sólo puede dañar a quién la siente.Envidia es el despropósito a uno mismo. Envidia es un alma hambrienta.

12 de diciembre de 2011

Viaje, radio y regalos... Diciembre

De vuelta a casa para terminar el domingo. De vuelta a casa para comenzar la semana. Inmersos en Diciembre esto tiene una luz diferente. Hoy termina la semana festiva, previa a esos destacados festivos que están por venir. Unos aterrizan a ras de noche sin ganas de llegar a casa; otros despegan apurando el último momento. Los que llegan por carretera y se encuentran la nevera vacía. Unos perdidos entre árboles, otros en playas, o los primeros en probar la nieve. Tengo que decir que me quedo, sin duda, con la playa. La nieve nunca fue mi devoción, ni la de ninguna persona tan friolera como yo. Pero quizás hace dos años mi aversión a la nieve ha crecido un poco más, ya que en mi habitual viaje de Diciembre me fui a Berlín y, una ola de frío siberiano nos arrolló con su aliento de menos veintidós grados (Aquí podéis ver más). A pesar de que ciertas ciudades tienen su encanto en este momento del año. Y pensaréis, ¿por qué siempre un viaje en Diciembre? porque hay que despedir el año, porque todos nos merecemos un autoregalo, y Navidad para eso es una buena excusa. Londres, Frankfurt, Praga, Berlín, Londres de nuevo...En el post anterior hablaba de la despedida al presente año y la bienvenida al 2012, hablaba de que un año se va para dejar hueco al siguiente. Con el fin, llega inevitablemente el balance. Y Pato, una blogger amiga pasaba por aquí y comentaba que se había encontrado ella misma y su propia vida en el texto. Ella tiene un programa de radio, en el que cada sábado dá la vuelta a una palabra, algo similar a lo que acontece en este sofá cada martes. Hace un tiempo se llevó este sofá hasta sus Perras Negras, es decir, el Blog de Estrógena llegó a una radio argentina. Aquí os hablo de todo ello. Este sábado hablaba de Balance y decidió llevarse el texto de mi entrada anterior. Todo un placer. El programa lo abrió un poema de Benedetti, mi adorado Benedetti. Todo un regalo. Aquí os dejo el enlace para escuchar el programa del sábado.Y hablando de regalos y autoregalos... Todavía no tengo todas las cartas que me llegan como buena Mamá Noel que soy. Está todo más o menos elegido, una idea general del regalo que recibirán de mi parte cada una de mis burbujas. Siempre terminamos en perfume, ropa, libros, una joya, tecnología, algo para su pequeño mundo... aunque este año creo que mis regalos irán a los armarios. Y aquí encontré el lugar perfecto para comprar desde este sofá para hablar: Shopalike .Yo todavía no he hecho mi carta, pero ellos supongo que están en el mismo punto que yo: nos conocemos bien como saber qué me gustaría ver al arrancar el papel. El regalo en sí está envuelto en magia, ideando una agradable sorpresa. Un afecto envuelto en papel de colores y un lazo. Pero lo mejor del regalo es regalar. Navidad y regalo porque sí no me convence, pero aprovechando que vamos a encontrarnos, vamos a decirle al otro cuán importante es para nosotros, vamos a brindar por los nuevos tiempos, con una sorpresa bajo el brazo.


¿Qué tal de semana festiva? ¿Os gusta Diciembre? ¿Regalos y navidad, qué os parecen?

8 de diciembre de 2011

Un año se despide para comenzar otro...

El tiempo se derrama constante e inexorable, mientras nosotros hacemos intentos por aceptarlo y comprenderlo. En veintitrés días comenzará un nuevo año, un año más que será feliz e infeliz; será igual, mejor o peor que el que se agota; o quizás las tres cosas. Me refiero a que el año que empieza, el 2012, será prefecto e imperfecto a la vez. Como lo ha sido este, y el 2010, y el 2009, y el 2008… Sí, porque así es como sucede la realidad: un continúo entre el blanco más blanco y el negro más negro que ocupan mezclas de grises además de sumarle el color del cristal con el que cada uno mira.

La vida con todos esos altibajos y revueltas mientras cada uno lleva su historia bajo el brazo, como una libreta llena de notas que sólo nosotros mismos sabemos leer mejor que nadie, aunque no siempre lo parezca.

Pasamos por todos los estados emocionales posibles casi a diario. Me levanto pesimista, de ocho a diez de la mañana, pensando que es horrible madrugar, ir al trabajo, salir ahí fuera, adetrarse en el mundo; luego, de diez a doce soy optimista ya sumergida en mis tareas, con el tímido sol de invierno que se hace paso entre nubes, valorando que la mañana ha sido provechosa y visualizando la tarde como algo lejano en el que parece que todo tendrá cabida; de doce a tres vuelvo a ser pesimista no encontrando el hueco en el que comer, quizás alguna reunión incrustada y sorpresa, ya estando inmersa en la tarde, con el sueño propio de las tres, y con las ganas cero de las tres; de tres a seis soy optimista de nuevo, emprendiendo la segunda parte del día que pasa ajetreado, pensando que hoy terminaré antes y todavía quedarán horas para ser gastadas como yo, y sólo yo, decida; de seis a ocho soy pesimista, con la noche temprana, viendo frustradas las ideas anteriores, y sabiendo que hoy me retrasaré en la cita conmigo misma; de ocho a once soy irremediablemente optimista poniendo feliz colofón al día, en contacto con algunas de mis burbujas, con la cena compartida, pulsando el botón para eliminar todo lo que no me ha gustado, y planeando un mañana perfecto, que no se cumplirá pero dá igual, es mi momento optimista. De once a una soy pesimista viendo como se ha escapado el día, vislumbrando expectativas imposibles en mañana y pensando que queda un eterno pasillo hasta la cama. A pesar de eso, hay segundos optimistas dentro del pesimismo. Por eso para hacer balance debemos darnos plazos, la recompensa no se verá hasta que ha pasado cierto tiempo. Y vivimos en el tiempo en el que casi nadie tiene paciencia, se desean (y se exigen) resultados ya, aquí y ahora, y eso, desafortunadamente, no siempre es factible. Así que pasamos de la alegría al llanto, de las risas a las lágrimas con la misma sencillez que a un anuncio de ayuda humanitaria al tercer mundo, le sucede otro que promociona Gran Hermano, o ése todoterreno que salpica moda, el que surcará las adversidades del asfalto para salvarnos. Pero siempre pasa algo, siempre hay algo que nos arruina el día; o nos lo resuelve.

Tu mujer te dice que te quiere, pero haces un esguince; te pagan lo que te deben, pero pierdes la cartera; acabas de pagar la última letra del coche, pero te sube otra vez la hipoteca; te deja el amor de tu vida, pero al doblar la esquina conoces a la persona más maravillosa de la tierra. Y así, día tras día hasta que ya no existen vicisitudes, hasta que la existencia se va diluyendo en la noche más eterna, llena de calma. Se apagan las máquinas   que nos sirven de vínculo con la vida y ya sólo se escucha un pitido agudo y continuo que anuncia el final.

6 de diciembre de 2011

Los bloggers tienen la palabra: IDENTIDAD


Not Going Anywhere by Keren Ann on Grooveshark


Todos tenemos dni o pasaporte,o cualquier documento que nos registra e identifica como persona única y distinta a todas las demás. Sin embargo, no todos tienen tan claro que sean distintos al resto, y sobretodo, no todo el mundo tiene tan claro que quiera ser diferente a todos los demás. El conflicto entre ser diferente y pertenecer al grupo, es decir, caer en el principio de igualdad. Pero hoy vamos a hablar de identidad, la que habla de individualidad, de personalidad, la del yo más inherente. Aquí y hoy, cada uno con su identidad. Aquello llamado "carné de identidad", el nombre no podía ser más descriptivo, ahí nos volvemos un número, cada uno con su propia clave en el intento de identificarnos. Y nosotros, ¿quiénes somos? ¿quién es quién para cada uno de nosotros? Ella es Uxía. Para su madre es "lo mejor"; para su padre, esa gran desconocida; para Jesús ella es su ex, estima que algún día será de nuevo la actual y divaga entre lo que hizo y lo que debería, jugando a equilibrismos en el alambre; para Silvia es su "hermana pequeña" que el tiempo ha colocado casi en la misma línea, cómplices que caminando en la misma dirección, miran atrás y ven lo mismo; para Ana es su compañera de trabajo, con la que la relación nunca se ha excedido mucho más allá de lo laboral; para Mónica es más que una compañera de trabajo, tiempo y causalidad la han situado en otro rol; para Bruno es aquella primera novia con la que la historia venía con fecha de caducidad ya impresa; y para Mariana es la que escucha, desconocida con la que analiza, coloca y descubre sobre sí misma. Así podríamos citar a muchas más personas que aportarían diferentes perspectivas de Uxía, desde el pasado y desde el presente. Pero, ¿quién es ella? Ella es dependiendo de para quién. No sólo porque cada uno reciba un trato distinto, también porque con cada uno ve y se queda con una parte concreta de toda esa persona llamada Uxía. La imagen corporal adquiere gran importancia en la identificación para la formación del yo. Esa soy yo, la del espejo, la de la foto, la que está dentro de esta camiseta encima de este sofá. Reconozco mis piernas, mis manos, mi cara, mis pechos. Mis dientes que muerden. Mis orejas que escuchan. El sujeto proyecta diversas identificaciones en el devenir de su existencia. Los deseos, los talentos, las fantasías, emociones, ímpetus y aptitudes hacen que nos sintamos integrados y a la vez que exista algo individual y esencial que sólo pertenece a cada uno, nuestra identidad. Lo que configura nuestro Yo, lo que organiza de forma particular todos esos sistemas y mecanismos internos. Todos somos absolutamente diferentes, por mucho que queramos (o quieran) poseer lo que hace individual y especial al Otro. Por eso, todos deberíamos vivir desde nuestra identidad nuestra propia vida. Viviendo desde otra identidad acabaremos buceando en la vida del otro.


La palabra la deja Merlburnian starbucks , seguimos buscando palabras. Feliz semana.

5 de diciembre de 2011

Springsteen, una habitación... y los que duermen

Jueves, pasada la medianoche, cuelgan en una red social diferentes eventos relacionados con Bruce Springsteen. Lisboa, Madrid, Barcelona... Y sí, más ciudades del mundo en las que desembarcará su nueva gira. Miro, leo, compruebo. Las entradas acaban de salir a la venta para algunos de los conciertos. Lisboa hubiese sido maravilloso coincidiendo con la noche de mi cumpleaños, pero no podía ser. Minutos después había un mensaje así en mi bandeja de entrada: "Te informamos de que tu compra se ha realizado con éxito. La referencia de la misma es: 822557444045BL a partir de este momento puedes pasar a recoger tus entradas en los puntos de recogida específicos para este evento. En caso de cualquier duda puedes contactar con nosotros en nuestra web. Evento:Bruce Springsteen and The E Street Band.Fecha:17/06/12. Local:Estadio Santiago Bernabéu,Madrid. Hora de apertura :18:00 etc, etc... ENTRADAS COMPRADAS..." Hay un asiento que me está esperando sólamente a mi y no puedo dejarlo sólo. Allí nos encontraremos.

Estreno habitación. Una habitación blanca, blanca, blanca... No es esta, pero por ahí anda, todavía falta alguna "cereza" para todo este pastel. Una habitación para dormir. Debo reconocer que me encanta dormir. Mi deseo por ser oso y dormir todo el invierno se remonta ya a mi infancia. El lugar en el que uno duerme es más que un colchón, a pesar de que ¡cuánta importancia tiene el colchón! La habitación para los dormilones y para los insomnes, durante unas horas todos permanecerán allí. Unos tumbados de forma transversal, a lo ancho, como en un impulso de ocuparlo todo; otros encogidos a un lado, dejando espacio libre, tal vez por si alguien quisiese volver a ocuparlo; algunos boca arriba mirando al techo sin mirar, en la oscuridad, pensando, pensando...;unos compartiendo colchón espalda con espalda y otros en un verdadero "cara a cara"; algunos compartiendo dormida, que no sueños, en ese caso siempre es mejor opción continuar despiertos. Ambos.
Nos espera una semana que quiere ser festiva por mucho que se empeñen en que el mundo despierte y encaje en la rutina semanal. Cerca o lejos, descansando o haciendo lo de siempre, comprando regalos o decidiendo no poner árbol de Navidad, espero que estés en paz, de lo contrario esto no tiene sentido. Yo haré lo diferente a lo de siempre, voy a inventarme una semana que quiere ser distinta (y yo también lo deseo) sacándole justo lo que no me gusta. Esto va a ser hedonismo en estado puro, sólo necesitaría... y listo. De todas formas, tiene buena pinta.


¿Cómo se plantea la semana? ¿Alguna palabra para esta semana?

2 de diciembre de 2011

Amore mío...


A Hat by Russian Red on Grooveshark
musica...

No quiero hablar sobre los tipos de amor, sobre las teorías o sobre los componentes de las mismas. Tampoco hablaré de poemas, de citas ni de canciones. Filósofos, psicólogos, científicos, poetas y sacerdotes de todas las culturas ya lo han hecho. Sin contar a todos los enamorados y enamoradas del mundo, de antes y de ahora. Parece que todo está dicho. Diré algo sobre el amor en la pareja: se supone que la vida en pareja es lo conveniente, por ello debemos encontrar a la princesa rosa o al príncipe azul cuánto antes. Normalmente, ese "encontrar" surge cuando se experimenta una fuerte atracción sexual por el otro. Equívocamente se llega a interpretar que “eso” es amor. Y sobre la base de ese "amor", construye cada uno su propio plan de seguridad. Las mujeres buscan protección, sobretodo si en el futuro vislumbran hijos. Los hombres, amparo y delicadeza. Y así se firman contratos, reales o figurados, con título tipo “amor para siempre letra y colores para la ocasión, le siguen páginas de letras minúsculas que nadie lee porque cosas como el sexo, el tiempo compartido, el sexo, los planes, el sexo, o el mostrarse uno al otro ocupan parte de ese tiempo. Esas hojas sin necesidad de materializarse, reflejarán lo que cada uno consideró oportuno incluír en su propia caja de sorpresas, y poco a poco irá abriendo mientras el otro muestra su asombro o constata sus augurios. Más tarde, nacerá el hijo o hijos. Aquella fuerte atracción sexual, aquel "amor", como mínimo se modifica, por decirlo de alguna forma. Ninguno de ellos encuentra dónde está aquel "amor" que los tenía tan “enamorados”. La historia continúa, pero comienza otra fase, un tiempo de reclamos mientras examinan el contrato original, verificando todo aquello que un día firmaron sin leer. En aquellas letras minúsculas encuentran algún ex con sus propias exigencias del pasado, los hijos de anteriores relaciones, la antipatía del otro, la debilidad, las familias diferentes en ideología y cultura, la desidia, que ve la tele más de lo que me gustaría, las adicciones, los malos hábitos, alguna enfermedad, la incapacidad para generar algo favorable, la inestabilidad, que tiene más deseo por pintarse los labios que a que el otro se los borre, la pereza y todos esos pecados que parecen incrementarse y revelarse en ese individuo que duerme en nuestra cama. Porque a esas alturas la cama parece ser de uno mismo y estar siendo invadida. Y claro, la culpa es del otro. Todo se solucionaría si el otro hiciera eso o aquello que uno quiere que haga. ¿Cómo se llegó hasta aquí? ¿Qué ocurrió? Ocurrió que en ese comienzo, quizás, tampoco hubo amor. Tal vez hubo deseo. Necesidad de amparo. Miedo. Necesidad de compañía. Necesidad de sentir. Necesidad de crear una ilusión. Hubo dos colecciones de necesidades, cada uno con la suya. Es decir, se utilizó al otro para satisfacer necesidades primarias. Y resulta que el amor es algo bien distinto. El amor es ofrenda, dejar a disposición todo lo que el otro necesita o desea, sin esperar la vuelta. El amor complaciendo está complacido. El amor ama. Sin más. Sin pretender nada para sí mismo. Si se encuentran demasiadas quejas, si hay mucha letra pequeña que se vuelve carga, en vez de depositar la culpa sobre el partenaire, primero podría observarse si alguna vez se amó al Otro. Luego se podría decidir si se está dispuesto a empezar a amarlo, a partir de ya. Sino, una retirada a tiempo será un salvavidas ante el abismo.

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